Dr. Christopher Ali: Banda ancha rural
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Experto ante la cámara
El gobierno federal está invirtiendo 65 mil millones de dólares en brindar un servicio de Internet de alta velocidad asequible y confiable a los millones de estadounidenses de las zonas rurales que actualmente no tienen acceso.
El 22 de marzo de 2024, SciLine entrevistó a: Dr. Christopher Ali, profesor de Telecomunicaciones en la Universidad Estatal de Pensilvania. Consulte la grabación y la transcripción de la entrevista a continuación o seleccione “Contenido” a la izquierda para pasar a preguntas específicas.
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Alta definición (mp4, 1280x720)
Introducción
Lo siguiente fue traducido de la entrevista original realizada en inglés.
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CHRISTOPHER ALI: Soy el Dr. Christopher Ali. Soy titular de la cátedra Pioneers en Telecomunicaciones. También soy profesor de Telecomunicaciones en la Facultad de Comunicaciones Donald P. Bellisario de la Universidad Estatal de Pensilvania. Todo mi trabajo se centra en la equidad digital de banda ancha y la inclusión digital, en particular en las zonas rurales y remotas. ¿Qué significa eso? Significa que me dedico a entender las políticas, los subsidios y los programas que contribuyen a llevar la conectividad de alta velocidad, también denominada “banda ancha”, a nuestras comunidades rurales y remotas. También me interesan mucho los programas que garantizan que la banda ancha sea asequible para todos los habitantes de los Estados Unidos y que todos tengan las habilidades y los equipos necesarios para aprovechar las oportunidades digitales que muchos de nosotros damos por sentadas en nuestra vida diaria.
Entrevista con SciLine
¿Qué es la Internet de banda ancha?
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CHRISTOPHER ALI: “Internet de banda ancha”, o con frecuencia simplemente “banda ancha”, es el término técnico para referirse a la conectividad a Internet de alta velocidad. Es lo que muchos de nosotros a menudo damos por sentado. Hay varias formas de definir la banda ancha. Si nos fijamos en la Comisión Federal de Comunicaciones, que se encarga de establecer una definición oficial de banda ancha en el país, la banda ancha se define como una conexión permanente a Internet de 100 megabits por segundo de descarga y 20 megabits por segundo de carga. Y dije que la FCC acaba de cambiar esa definición la semana pasada. Así que es la primera vez que puedo decir esto. Pero para quienes participamos en esta llamada telefónica, lo que Internet de alta velocidad significa fundamentalmente es: ¿tenemos la conectividad necesaria para llevar a cabo nuestra vida digital? ¿Podemos ver Netflix? ¿Podemos usar Zoom? ¿Podemos enviar nuestra declaración de impuestos? ¿Podemos hacer los deberes escolares? ¿Podemos hacer nuestro trabajo? ¿Verdad? ¿Podemos jugar? Todo esto contribuye a la conectividad a Internet de alta velocidad. Entonces, si bien existe una definición oficial de la banda ancha, en definitiva se trata de tener la conectividad asequible y de alta velocidad necesaria para la vida digital.
¿Qué nos puede decir acerca de las disparidades en el acceso a la banda ancha?
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CHRISTOPHER ALI: Una de las cosas más frustrantes es que, a pesar de los millones —de hecho, decenas de millones— de dólares gastados en la distribución de la banda ancha, todavía no estamos seguros de quiénes estaban desconectados o subconectados en todo el país. Ahora eso está mejorando mucho. Sin embargo, el último cálculo aproximado realmente bueno —y fue durante la pandemia— reveló que 42 millones de personas que viven en los Estados Unidos no tienen acceso a una red de banda ancha. A menudo, se encuentran en áreas rurales, remotas e indígenas. Ese número aumenta aún más cuando hablamos de personas que no pueden pagar el acceso a Internet. Aquí en los Estados Unidos, pagamos más por el acceso mensual a Internet que casi cualquier otro país del mundo desarrollado. Pagamos una enorme cantidad de dinero. Lo que sí sabemos es que hay un programa, llamado Programa de Conectividad Asequible, que subsidia la banda ancha para las familias de bajos ingresos, y 50 millones de familias de todo el país reúnen los requisitos del programa. Sabemos, por ejemplo, que unos 42 millones no tienen acceso a Internet. Cincuenta millones de familias no pueden pagar el acceso a Internet. Pero tenemos menos certeza en cuanto a quiénes carecen de las habilidades necesarias para aprovechar estas oportunidades digitales. Por lo tanto, hay muchas cosas que no sabemos, pero estamos mejorando en la medición de estos déficits.
¿Qué beneficios ofrece el acceso a la banda ancha?
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CHRISTOPHER ALI: Me gusta pensar en lo que la banda ancha le aporta a una comunidad en términos de “pilares”. Puede contribuir al desarrollo económico. Puede constituir un cambio radical en lo que respecta a la telesalud, especialmente para las comunidades rurales, remotas e indígenas, que carecen de médicos y enfermeros, lo que significa que de repente pueden conectarse con un profesional de la salud. Ayuda en la educación. En algunos estudios se ha demostrado que el acceso a la banda ancha puede mejorar las calificaciones y especialmente los puntajes del examen SAT. Y piense en las oportunidades que puede brindarles a nuestros jóvenes, incluida la posibilidad de postularse a la universidad. Hasta ahora, he mencionado la educación, he mencionado la telesalud, he mencionado el desarrollo económico. También contribuye al compromiso cívico. Quienes tienen acceso a una conexión de banda ancha de alta velocidad en el hogar tienen más probabilidades de contactar a un funcionario local en línea. También afecta a la seguridad pública, tanto en términos de nuestra propia seguridad como miembros de la sociedad como de la seguridad de nuestros socorristas. Piense, por ejemplo, en la capacidad de llamar al 911, que a menudo puede verse afectada por Internet, especialmente porque muchas empresas están quitando sus teléfonos fijos. A veces ayuda con el enriquecimiento cultural, y lo vemos mucho en las comunidades indígenas que trabajan para lograr lo que a menudo llaman “soberanía de red” y “soberanía de datos”. Y por último, pero no por ello menos importante, contribuye a la calidad de vida. Todo el mundo necesita poder disfrutar de la última serie de Netflix, jugar a los juegos que les gustan, hablar por FaceTime con familiares y amigos, hacer compras por Internet, ¿verdad? Son cosas que muchos de nosotros damos por sentadas y que mejoran nuestra calidad de vida. Y, sin duda, fueron esenciales durante la pandemia de COVID-19. De nuevo, todos estos son pilares que contribuyen a la importancia de la banda ancha para nuestras comunidades en todo el país.
El Programa de Equidad, Acceso y Despliegue de la Banda Ancha (BEAD) asigna 42,000 millones de dólares de fondos federales a ampliar la infraestructura de banda ancha. ¿Cómo pueden maximizar su impacto las comunidades?
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CHRISTOPHER ALI: Lo importante que hay que entender con respecto al Programa BEAD es que el dinero va a ser administrado por los estados y no por el gobierno federal. El gobierno federal tenía una fórmula mediante la cual cada estado recibiría una suma de dinero según la cantidad de personas que no dispusieran de conexión. Así, por ejemplo, Texas recibió 3,300 millones de dólares, o recibirá 3,300 millones de dólares, más que cualquier otro estado. Aquí en Pensilvania, hablamos de unos 1,200 millones de dólares. Así que todo depende de quiénes no tienen conexión. La manera en que las comunidades pueden aprovechar este dinero es asegurarse de colaborar estrechamente con la oficina estatal de banda ancha y, también, de conocer las necesidades de comunicación de sus comunidades, porque tan pronto como estas oficinas comiencen a implementar sus programas de subvenciones, necesitaremos que las comunidades se comuniquen con los proveedores de servicios de Internet para solicitar este dinero. Entonces, conocer sus comunidades, conocer las necesidades de conectividad de sus comunidades, ¿cuáles son los puntos ciegos? ¿Dónde están las zonas subconectadas? ¿Cuál es la situación de las instituciones esenciales, como los centros de salud, las bibliotecas, los centros comunitarios, las iglesias? ¿Qué tan bien conectados están? Todo va a influir. Y lo otro que va a ser muy importante es saber quiénes serán los colaboradores que proveerán la banda ancha. ¿Cuáles son los proveedores de servicios de Internet de su comunidad que podrían estar dispuestos a colaborar con usted, su región o su condado para poder solicitar parte de este dinero y realmente implementar una red de banda ancha sólida y asequible con fibra óptica? Se trata de empoderar a la comunidad. Debemos asegurarnos de que nuestras comunidades estén capacitadas para tomar por sí mismas las decisiones de conectividad correctas.
¿Qué estados han sido particularmente efectivos a la hora de ampliar el acceso a la banda ancha?
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CHRISTOPHER ALI: Los estados que suelo señalar como ejemplo y que han hecho un trabajo increíble con la banda ancha son aquellos que tomaron la iniciativa antes de la pandemia. Antes de que comenzara este pánico en torno a la conectividad, y el estado que tengo que destacar aquí es Minnesota. Minnesota ha hecho un trabajo increíble durante la última década. De hecho, está celebrando el décimo año de su programa de banda ancha llamado Border-to-Border. Gracias a este programa, han podido aumentar el nivel de conectividad, pero también han podido aumentar la importancia de la conectividad. Hace 10 años, posiblemente querían que los proveedores desarrollaran lo que se conoce como 25/3: 25 megabits por segundo de descarga y 3 megabits por segundo de carga. Hoy en día, se aseguran de que los proveedores que reciben dinero del estado desarrollen redes de 100/100, incluso más rápidas, para los residentes de Minnesota. Así que me encanta la forma en que Minnesota ha pensado en esto y que lo haya estado pensando un buen tiempo. Otro estado que hay que destacar es Virginia. Puede que Virginia haya estado un poco atrasado antes de la pandemia, pero durante la pandemia abrió los ojos y pudo movilizar gran parte del dinero federal proveniente de la Ley CARES, de la ARPA, para empoderar a los condados, a las cooperativas y a los proveedores de Internet locales para que establecieran conexiones realmente excelentes. Y ahora, mientras nos preparamos para el Programa BEAD, el Programa de Equidad, Acceso y Despliegue de la Banda Ancha (42,000 millones de dólares del gobierno federal), el estado de Virginia está listo para usar este dinero para conectar al 100 % de sus residentes desconectados.
Así que, repito, creo que Minnesota está haciendo un gran trabajo. Creo que Virginia está haciendo un gran trabajo. El otro estado que creo que está haciendo un gran trabajo es Vermont. Vermont ha creado algo llamado “distritos sindicales de comunicación”. Y con ello han permitido que las comunidades se congreguen para aunar recursos y poder utilizar fondos públicos para implementar redes de banda ancha. Por lo tanto, es una forma realmente única de pensar sobre la implementación de la banda ancha, y las redes públicas van a cambiar las reglas del juego, ya lo han hecho en lo que respecta a la implementación. Se trata de redes financiadas por los municipios, o de cooperativas, o de algún tipo de asociación entre entidades públicas y privadas. Me refiero particularmente a aquellas áreas en las que el mercado, el mercado privado, no ha tenido precisamente éxito, porque si bien no han invertido allí, hemos visto cómo se está realizando un trabajo público y cooperativo increíble, y le doy mi reconocimiento a Vermont por ser un gran ejemplo en estos distritos de comunicación.