Secuelas del huracán: daños en la infraestructura, la salud y el medio ambiente
¿Qué son las Ruedas de prensa?
En la rueda de prensa de SciLine se expuso lo que dicen las investigaciones científicas sobre los daños que los huracanes causan en la infraestructura (tanto en las viviendas como en los servicios locales), el medio ambiente (por ejemplo, mediante incidentes de contaminación y daños en las costas) y la salud, especialmente en las poblaciones que ya son vulnerables. También se describieron las estrategias que pueden implementarse a nivel comunitario para mejorar la resiliencia local. Tres panelistas hicieron breves presentaciones y luego respondieron las preguntas de los periodistas.
Periodistas: video gratuito para usar en sus historias
Alta definición (mp4, 1920x1080)
Introducción
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Lo siguiente fue traducido de la rueda de prensa original realizada en inglés.
RICK WEISS: Hola a todos y bienvenidos a la rueda de prensa de SciLine sobre las secuelas de los huracanes. El foco de hoy estará puesto en que puedan usar datos de investigaciones cuando generen reportajes sobre los daños en la infraestructura local y otras repercusiones para el medioambiente terrestre y costero, no solo después de los huracanes, sino también después de todo tipo de inundaciones por marejadas ciclónicas, como vemos que ocurre ahora mismo en parte de la costa atlántica de los EE. UU. También nos centraremos en repercusiones para la salud de las que no se informa lo suficiente, creo, muchas veces después de estas tormentas, en parte porque, como veremos, los que se ven más afectados son los que tienen menos recursos. Soy Rick Weiss, director de SciLine. Para quienes no conocen a SciLine, somos un servicio gratuito independiente con financiamiento de fuentes filantrópicas y sin fines de lucro, dirigido a periodistas. Somos parte de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, una organización sin fines de lucro, en Washington, D. C. Nuestra misión es simplemente lograr que a ustedes, como periodistas, les resulte lo más fácil posible incluir fuentes y recursos científicos en sus noticias, ya sean sobre un tema científico en sí mismo o sobre cosas que están sucediendo en su comunidad, en las que una dosis de información científica pueda mejorar el reportaje (lo cual, en nuestra opinión, se aplica prácticamente a cualquier reportaje). Entre otras cosas, ofrecemos un servicio gratuito de búsqueda de expertos en el que, si necesitan que un científico opine sobre su reportaje, incluso con relativamente poco tiempo de antelación (con un par de horas de antelación), colaboraremos con ustedes para que encuentren a un científico que pueda hablar sobre el tema sobre el cual están escribiendo, nos aseguraremos de que esté disponible para hablar con ustedes antes de la fecha de entrega de su reportaje, para que puedan incorporar esos conocimientos y contextos científicos a sus artículos, con el fin de reforzarlos. Pueden ir a SciLine.org y buscar el botón “I need and expert” (Necesito un experto).
Hoy tenemos tres panelistas que harán presentaciones breves de hasta unos siete minutos cada uno antes de pasar a una sesión de preguntas y respuestas en directo. Para escribir una pregunta, ya sea durante la presentación o después de esta, vayan al ícono de preguntas y respuestas ubicado en la parte inferior de la pantalla de Zoom. Pasen el cursor sobre el ícono. Hagan clic en él y escriban su nombre, medio de comunicación y pregunta, la cual abordaremos en la sesión de preguntas y respuestas. El video completo de esta rueda de prensa probablemente se publicará al final del día de hoy, y la transcripción se publicará uno o dos días después para que puedan consultarla para sus reportajes. Además, si tienen algún problema técnico, también pueden ponerse en contacto con nosotros a través del recuadro de preguntas y respuestas. OK.
Por último, antes de empezar, no voy a extenderme haciendo la presentación completa de todos nuestros ponentes. Su información biográfica figura en el sitio web de esta rueda de prensa. Pero diré, solo para prepararlos, que escucharemos primero a la Dra. Andra Garner. Es profesora adjunta en el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Rowan. Ella se centrará en lo que está causando el aumento de las marejadas ciclónicas que tenemos en los Estados Unidos y en cómo pueden las comunidades costeras empezar a aumentar la resiliencia ante estos peligrosos acontecimientos (lo cual, en algunos casos, ya han hecho). En segundo lugar, escucharemos a la Dra. Antonia Sebastian, también llamada Toni, profesora adjunta de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Ella trabaja en el Departamento de Ciencias Terrestres, Marinas y Ambientales y en el Programa de Ecología Ambiental y Energía de la UNC. Se centrará en los efectos de los huracanes en la infraestructura, y también ampliaremos un poco el tema de la resiliencia. Por último, en tercer lugar, escucharemos al Dr. Tim Collins, profesor del Departamento de Geografía y del Programa de Estudios Ambientales y de Sostenibilidad de la Universidad de Utah. Se especializa en la justicia ambiental, las disparidades en la salud y las vulnerabilidades sociales ante las catástrofes. Hablará sobre cómo los huracanes están exacerbando las disparidades en la salud con la vista puesta en algunas de las formas en que estas consecuencias pueden minimizarse y mitigarse. OK. Dicho eso, empecemos. Tiene la palabra, Dra. Garner.
Huracanes y marejadas ciclónicas en el calentamiento climático
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ANDRA GARNER: Muy bien. Genial. OK. Iré al grano. Gracias a todos por venir a escuchar un poco más sobre los huracanes y, en mi caso, las marejadas ciclónicas en el calentamiento climático. Quiero empezar con una reflexión sobre lo que queremos decir exactamente cuando hablamos de una marejada ciclónica. Una marejada ciclónica, en su forma más simple, es simplemente una subida de agua un poco inusual para nuestras costas. Esa subida de agua normalmente se vincula a una tormenta. Si nos fijamos en este diagrama, tenemos un huracán, y vemos que el huracán se dirige hacia la costa de la derecha. Bajo el huracán vemos una pila de agua que se ha formado, y esa será la marejada ciclónica. La marejada ciclónica tiene dos factores que la impulsan y la crean. El componente más importante de la marejada ciclónica proviene de los vientos que soplan dentro de la tormenta. Y, por supuesto, los huracanes son tormentas muy fuertes con vientos muy dañinos, los cuales son muy capaces de empujar el agua y acumularla, como podemos ver en el diagrama. Luego, hay un componente menor de la marejada ciclónica que vemos aquí que se debe a las presiones bajas que caracterizan a tormentas tales los huracanes. Básicamente, los huracanes son sistemas meteorológicos de baja presión, y la presión dentro de ellos puede ser tan baja en comparación con las presiones normales del nivel del mar que provocan una pequeña protuberancia en el agua y una pequeña subida del agua. Esta tormenta se desplazaría hacia la costa de la derecha y empujaría esa oleada impulsada por el viento y en menor medida por la presión hacia la costa, especialmente donde los vientos del huracán se alinean con la dirección del huracán que se mueve. Así se terminan creando marejadas ciclónicas a partir de este tipo de fenómenos. Cabe señalar que la marejada ciclónica es uno de los aspectos más dañinos de muchos huracanes que tocan tierra. Es especialmente destructiva para la infraestructura y también muy peligrosa para la vida humana. Creo que nuestros otros dos panelistas probablemente hablarán mucho más sobre esos aspectos.
Entonces, como científicos, una de las cosas de las que estamos más seguros cuando analizamos las investigaciones relacionadas con la forma en que los huracanes están cambiando en el calentamiento climático es que las marejadas ciclónicas empeorarán a medida que el clima se caliente. Y la causa es el aumento del nivel del mar. A medida que el planeta se calienta, estamos haciendo que el nivel del mar suba. Y eso es a nivel mundial, principalmente porque, cuando hace más calor, el hielo se derrite. Si hay hielo en la tierra, tarde o temprano llegará a los océanos y elevará su nivel. También sabemos que, cuando calentamos los océanos, el agua se expande y hace que el nivel del mar suba. Cuando se produce ese aumento del nivel del mar, es como darles ventaja a las inundaciones de las marejadas ciclónicas, como pueden ver en este diagrama. Ese nivel inicial del agua aumenta constantemente a medida que aumentamos el nivel del mar, por lo que la magnitud y el daño de esa marejada ciclónica pueden ser mucho peores. Esto es un problema especialmente en los EE. UU., donde muchos de los lugares que se ven afectados por los huracanes en las costas del Golfo y del Atlántico también tienden a tener un mayor aumento del nivel del mar que el promedio mundial. De hecho, ese es un tema sobre el que investigué un poco y en 2017 publiqué un artículo donde analizaba cómo influían los cambios en las tormentas, en el aumento del nivel del mar y en las tormentas, en las inundaciones por marejadas ciclónicas en la ciudad de Nueva York.
Voy a hablar aquí sobre una inundación de 7.4 pies. Se trata de una inundación que no es tan grande como la del huracán Sandy, pero sin duda es una inundación de alto impacto, si pensamos en los 7.4 pies de agua que se precipitan hacia la ciudad de Nueva York. Y voy a hablar del período de retorno de esa inundación de 7.4 pies. El período de retorno es esencialmente, en promedio, cuánto tiempo transcurre entre los fenómenos, es decir, el tiempo transcurrido entre inundaciones de 7.4 pies causadas por marejadas ciclónicas en la ciudad de Nueva York. Cuando analizamos nuestra investigación, lo que descubrimos fue que, en la época preindustrial, antes de que los seres humanos influyeran mucho en el clima, esa inundación de 7.4 pies, como pueden ver aquí en azul, habría ocurrido en promedio cada 500 años; posiblemente ninguno de nosotros la habría visto en su vida. Al analizar un período de tiempo más moderno en amarillo, pueden ver que ese período de retorno promedio, el período de tiempo entre fenómenos, ha disminuido ahora a unos 25 años. Hemos pasado de una inundación de 7.4 pies que tal vez nunca ocurriría en la vida a algo que podría ocurrir varias veces en la vida. Al mirar hacia un futuro no muy lejano, hacia mediados de siglo, vemos en rojo que este tipo de fenómenos podrían ocurrir en promedio cada 5 a 10 años. Es algo que, cuando analizamos la investigación, pudimos ver con claridad que esto se debe principalmente a los niveles más altos del mar que vemos que se producen y a que esos niveles más altos del mar contribuyen significativamente a aumentar la altura de las inundaciones que vemos en la ciudad de Nueva York y la frecuencia con la que se producen estas grandes inundaciones.
Además del aumento del nivel del mar, hay otras formas en que los huracanes cambian en un clima más cálido y podrían afectar a las marejadas ciclónicas. Voy a hablar un poco sobre otro estudio que realicé y que se publicó el año pasado, en 2023. En este estudio se descubrió que, básicamente, cuando analizamos los huracanes, descubrimos que los huracanes modernos en el Atlántico tienen más del doble de probabilidades que los huracanes del pasado de pasar de ser una tormenta bastante débil, es decir, de categoría 1, o incluso una tormenta tropical, a ser lo que llamamos un huracán importante de categoría 3 o más en 36 horas o menos. Eso se observa en estos gráficos de aquí. Tenemos el porcentaje en el eje vertical, y las barras en morado. En el caso de las tormentas del pasado, cuántas tormentas habrían pasado de ser una tormenta débil a una tormenta fuerte en 12, 24 o 36 horas; y luego lo mismo, pero para el período de tiempo moderno en naranja a la derecha. Así, por ejemplo, si analizamos 24 horas, podemos ver que alrededor del 3.2 % de las tormentas del pasado se habrían fortalecido a tal magnitud. Sin embargo, en el período moderno de 24 horas, más del 8 % de las tormentas se están fortaleciendo tanto. Esto puede afectar mucho las marejadas ciclónicas si pensamos en el hecho de que el viento las impulsa en gran medida, y los vientos también son la forma en que caracterizamos la fuerza de una tormenta. Esto no solo podría empeorar las marejadas ciclónicas, sino que también sería más difícil prepararse para ellas, ya que estas tormentas que se intensifican muy rápido pueden ser particularmente peligrosas y difíciles de pronosticar y puede ser difícil prepararse y trasladar a la población a un lugar seguro.
Con eso concluyo el tema aquí. Pondré algunas de las referencias de algunos de los estudios de los que hablé. Pero me gustaría terminar diciendo una vez más que las marejadas ciclónicas son un componente muy peligroso de los huracanes, y lo que vemos al analizar lo que está sucediendo en este momento es que sin duda el cambio climático ya está influyendo en esas tormentas. Ahora mismo debemos pensar en cómo podemos adaptar nuestras comunidades costeras para hacer frente al empeoramiento de los efectos de las marejadas ciclónicas. Debemos pensar en cómo trasladar mejor a la gente a lugares seguros. Y en cada comunidad será distinto lo que haya que hacer. Las medidas de adaptación pueden ser muchas, desde un dique hasta la protección de las barreras naturales, como las marismas saladas. Así que ese aspecto va a variar mucho. Pero lo otro en lo que también debemos pensar ahora es en reducir nuestras emisiones para asegurarnos de no seguir empeorando este problema en el futuro y de limitar la gravedad que podrían tener estas repercusiones.
[00:12:47]
RICK WEISS: Fantástico. Gracias, Dra. Garner, por una introducción tan clara y excelente. Para los periodistas que informan sobre estos fenómenos a medida que ocurren, es fantástico y muy importante poder consultar algunos de los datos históricos presentados aquí y algunos de los datos de causalidad para no solo informar sobre un fenómeno meteorológico, sino también sobre por qué está ocurriendo ese fenómeno y por qué es diferente ahora de lo que solía ser hace apenas unos años. Es un componente muy importante que no querrán dejar fuera de sus reportajes. OK. Continuamos ahora con la Dra. Antonia Sebastian.
[00:13:28]
ANTONIA SEBASTIAN: Lo siento. No puedo cambiar el audio. Muy bien. ¿Se ve la pantalla ahora?
[00:13:35]
RICK WEISS: No está del todo… Ahora sí. Sí. Se ve bien.
Efectos de los huracanes en la infraestructura
[00:13:39]
ANTONIA SEBASTIAN: Gracias por la presentación. Me llamo Antonia Sebastian. Investigo mucho sobre la predicción y la cuantificación de los peligros de inundación. En mi laboratorio nos dedicamos bastante a los huracanes, pero también a otros tipos de inundaciones. Por eso, hoy me pidieron que diera una pequeña descripción general de lo que sabemos actualmente sobre los huracanes en esta temporada, en temporadas anteriores y en temporadas futuras, cuáles son las implicaciones en cuanto a los efectos de los huracanes, particularmente en la infraestructura, y qué podrían hacer las comunidades para adaptarse. Así que les daré un breve resumen de los patrones de los huracanes en los EE. UU. En este momento estamos en medio de la temporada de huracanes en el Atlántico. Dura del 1 de junio al 30 de noviembre de cada año. Históricamente, vemos un promedio de unas 14 tormentas con nombre en la cuenca del Atlántico, y alrededor de dos tocan tierra en los EE. UU. cada año. Cuando hablo de una tormenta con nombre, me refiero a los ciclones que tienen vientos, que tienen una presión central. Giran y tienen vientos que superan las 39 millas por hora, vientos constantes.
En 2024, es decir, esta temporada, se pronosticó que estaría por encima de la media, con más de 20 tormentas con nombre. Un gran número de organizaciones e instituciones coincidieron en que sería una temporada muy activa. Incluso en las actualizaciones de mitad de temporada, seguimos pronosticando una temporada activa este año. Actualmente, estamos en el huracán número 7, o acabamos de superar el ciclón tropical número 7, Gordon, que se disipó en la cuenca del Atlántico. Sin embargo, esperamos ver más actividad. Y solo vamos por la mitad de la temporada. Gran parte de la mayor actividad tiende a alcanzar su punto máximo en el mes de septiembre y se extiende a octubre. Este año, algunos huracanes ya han tocado tierra en los Estados Unidos. Por ejemplo, Beryl, que tocó tierra en Texas en junio; Debby, que avanzó por gran parte del sureste, tocó tierra en Florida y luego subió por la costa atlántica y volvió a tocar tierra en Carolina del Norte en agosto. Francine tocó tierra en Luisiana en septiembre. Justo esta semana, mientras preparaba estas diapositivas, tuvimos un posible ciclón tropical número 8 en las Carolinas que, hasta la fecha, no tiene nombre, pero podría llegar a tenerlo. Entonces, surge la pregunta: ¿qué influye en los efectos de los huracanes? Ya escuchamos a la Dra. Garner hablar sobre la marejada ciclónica y el aumento del nivel del mar. Pero, en realidad, los huracanes pueden crear dos tipos de peligros: peligros relacionados con el viento, que, por supuesto, pueden producir muchos daños al hacer volar los techos y derribar, digamos, postes de electricidad, etc., y peligros relacionados con el agua. Estos pueden ir desde marejadas ciclónicas hasta mareas altas e inundaciones ocasionadas por las precipitaciones. La clave de las precipitaciones es la rapidez y la cantidad, lo que puede provocar inundaciones localizadas, a menudo denominadas inundaciones urbanas o pluviales, o niveles altos de los ríos debido a la escorrentía de esa agua en la tierra.
Luego hay otro tipo de peligro relacionado con las inundaciones, sobre el que cada vez se escribe más en la bibliografía científica y al que se hace referencia cada vez más en el habla cotidiana, que son las inundaciones compuestas. Las inundaciones compuestas son la coexistencia y la interacción de dos o más de estos procesos que conduce a mayores inundaciones o a inundaciones exacerbadas porque, por ejemplo, las precipitaciones interactúan con las marejadas ciclónicas en las áreas costeras. Lo que más quiero que recuerden de mi presentación de hoy es que el principal indicador es la coincidencia de esos peligros y la exposición. Es decir que la cantidad de cosas y personas que estén en peligro determinará si un huracán tiene o no repercusiones. Nuestra capacidad de evaluar y predecir con precisión nuestra exposición a estos peligros relacionados con los huracanes, ya sea ahora o en el futuro, es realmente fundamental para nuestra capacidad de aumentar la resiliencia de las comunidades y adaptarnos a ese tipo de fenómenos.
Pensando un poco en el cambio climático, ya escuchamos a Andra hablar sobre el aumento del nivel del mar y su influencia en las marejadas ciclónicas costeras. En general, según el informe del IPCC publicado hace un par de años, es muy probable o probable que la cantidad de huracanes anuales no aumente, o incluso que disminuya. Sin embargo, hay fuertes indicios en las investigaciones en cuanto a que es probable que aumenten las características de estos ciclones tropicales que provocan los peligros vinculados. Por nombrar solo algunos ejemplos de este tipo de características a las que me refiero, esperamos que haya vientos de mayor velocidad y más huracanes de categoría 4 y 5. Vamos a ver niveles más altos del mar que podrían provocar marejadas ciclónicas más altas y más inundaciones costeras. Esperamos ver precipitaciones más intensas a causa de estos ciclones tropicales. Y esperamos que se produzca una posible desaceleración, o ya estamos observando que hay una desaceleración en la velocidad de avance de estas tormentas. Al disminuir la velocidad, es probable que estas tormentas provoquen más precipitaciones en una zona determinada. Y como ya dijimos, más precipitaciones provocan más inundaciones. Se espera que estas inundaciones compuestas aumenten en el futuro debido a la mayor profundidad y magnitud y a la interacción de todos los peligros mencionados.
Finalmente, como ya mencionó la Dra. Andra Garner, esperamos ver un aumento en la intensificación de estas tormentas a medida que se acercan a tierra. ¿Qué significa esto en cuanto a repercusiones? Los peligros son probables: es probable que los peligros de tormentas individuales aumenten en el futuro. Por eso, se espera que los lugares que actualmente están expuestos a los huracanes estén más expuestos en el futuro. Lo que cabe señalar es que esos lugares también están expuestos a otros tipos de fenómenos meteorológicos extremos que pueden provocar inundaciones. Entonces, la pregunta sobre si habrá o no repercusiones futuras tiene una respuesta compleja. No está del todo claro porque gran parte de la posibilidad de que veamos o no más repercusiones en el futuro depende de si esos lugares se van a adaptar o no a las inundaciones que están sufriendo en el presente. Y aquí se toca la cuestión de la vulnerabilidad. Sin embargo, es probable que la pregunta sobre qué tan resilientes serán esos lugares en el futuro dependa de si están invirtiendo en infraestructura ahora, de si se están mudando o están empezando a hacerlo o, en otros casos, de si se están volviendo menos resilientes con el tiempo debido a la repetición de las inundaciones. En general, como resultado del cambio climático, esperamos ver una mayor exposición a las inundaciones y también una reducción de la capacidad de los sistemas existentes para resistir esos cambios, porque simplemente hay más peligros en juego.
Entonces, ¿qué pueden hacer las comunidades para adaptarse o para mitigar las repercusiones de las inundaciones? Hay muchos ejemplos de comunidades que ya están tomando medidas para adaptarse. La adaptación puede abarcar desde soluciones estructurales hasta soluciones más sencillas y soluciones de tipo normativo. Veamos un par de ejemplos. Las comunidades podrían emplear criterios de desarrollo urbano más estrictos: elevar las viviendas en las zonas propensas a inundaciones o restringir el desarrollo urbano en zonas que se sabe que son propensas a inundaciones son ejemplos de maneras de reducir la exposición a las inundaciones. Reforzar los servicios públicos y la infraestructura esencial, como escuelas y hospitales. Un buen ejemplo de esto es lo que hizo el Centro Médico de Texas después del ciclón tropical Allison o la tormenta tropical Allison en 2001, cuando construyeron un montón de muros, puertas y compuertas a prueba de inundaciones para impedir que el agua ingresara a las instalaciones durante los fenómenos extremos, y esto ha sido muy efectivo con el tiempo. Construir estructuras sólidas como diques, embalses, presas o túneles. Invertir en soluciones en las que se utilicen sistemas naturales. A menudo se las denomina “estructuras blandas”. Me refiero, por ejemplo, a costas vivas o canales de drenaje con vegetación que pueden resistir las lluvias extremas y las marejadas fuertes o adaptarse a ellas. Proteger los espacios abiertos creando zonas de amortiguación o de separación. Brindar protección contra las inundaciones de tal manera que las estructuras sean más resistentes a sus efectos al reducir la cantidad de daños que pueden ocurrir cuando se produce una inundación. Además, hay otros tipos de soluciones normativas, como aumentar la divulgación de información sobre los peligros. Hay ejemplos de algunos estados, como el estado de Texas, donde se promulgaron leyes que exigen que, en el momento de la venta, los propietarios de las viviendas informen si la casa se ha inundado anteriormente y también leyes que aumentan la cobertura del seguro contra inundaciones, ya que este seguro ha demostrado ser una de las herramientas más rápidas para recuperarse después de este tipo de fenómenos.
Cuando se publiquen las diapositivas, hay un par de referencias que pueden consultar. Gran parte de la información sobre cómo están cambiando los huracanes se encuentra en el IPCC, pero también se han realizado varios otros estudios desde su publicación. La lista no es en absoluto exhaustiva, pero ha habido estudios sobre los cambios en las precipitaciones de los huracanes, el aumento de los peligros compuestos y la rápida intensificación de los huracanes que se han publicado más recientemente desde que se creó el IPCC. Mencioné el posible ciclón tropical 8 que acaba de ocurrir en Texas, y esta mañana el organismo climático de Carolina del Norte publicó un resumen. Además, en una de las diapositivas puse un gif en segundo plano del Sunny Day Flooding Project, el cual está constatando que los lugares costeros o las ciudades costeras se están inundando con mucha, mucha más frecuencia de lo que se pensaba anteriormente. Por último, hay diapositiva sobre temas que me parecen interesantes y acerca de los cuales estoy leyendo por estos días. Hay un par de estudios relacionados con la exposición al peligro de inundación y la gestión de las inundaciones. Como mencioné, si hay algo que me gustaría que retengan de mi charla es que la contingencia de que haya repercusiones, o cuántas repercusiones tengan estos huracanes, depende enteramente de la relación entre el lugar donde se encuentra la población y el lugar donde se producen las inundaciones. En cuanto a las repercusiones de los huracanes, este último tiempo se han realizado estudios muy interesantes sobre las pérdidas económicas, las consecuencias para la salud y las repercusiones en las estructuras sociales de la comunidad. Solo me limitaré a mencionar un estudio muy interesante sobre el huracán Florence en Carolina del Norte en el que cuantificamos algunas de las pérdidas económicas causadas por la tormenta, después de que ocurriera el fenómeno. Es solo una lista de lecturas que me interesan, y pensé en proporcionarla de manera más general al grupo después de esta charla.
[00:24:13]
RICK WEISS: Fantástico. Qué mina de oro de recursos para los periodistas en línea. Una cuestión clave que extraigo inmediatamente de esto es que veo mucha confusión en las noticias sobre si se prevé que en el futuro habrá más huracanes o huracanes más fuertes. Por eso agradezco el recordatorio de las conclusiones del IPCC que se centran principalmente en la intensidad más que en la frecuencia. Pero otra cuestión que también es importante recordar es que un peligro solo es un peligro si hay algo o alguien expuesto a él y no está fijo en su lugar. Gran parte de las repercusiones futuras dependerá de cómo respondan las poblaciones y del tipo de medidas de mitigación que implementen. La diapositiva de las ocho viñetas es excelente para que los periodistas piensen en sus propias comunidades y se pregunten: “¿Está ocurriendo alguna de estas ocho cosas en el lugar donde vivo?”. Sin ir más lejos, allí tienen ocho reportajes. OK. Vamos con el Dr. Tim Collins.
[00:25:06]
TIMOTHY COLLINS: Bien. ¿Pueden ver lo que muestro?
[00:25:15]
RICK WEISS: Sí. Perfecto.
Huracanes, salud humana y mortalidad
[00:25:16]
TIMOTHY COLLINS: OK. Genial. Sí. Estoy muy contento de estar aquí hoy haciendo esta presentación. Me pidieron que hablara sobre los efectos de los huracanes en la salud humana y algunos otros aspectos sociales de los huracanes relacionados con efectos inequitativos e implicaciones de justicia ambiental. Comenzaré sin más preámbulo. Los huracanes pueden afectar la salud física y mental a corto y largo plazo. Durante los huracanes, se producen lesiones, muertes, ahogamientos a causa de las marejadas ciclónicas y las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias, y traumatismos físicos a causa de los escombros arrastrados por los vientos de alta velocidad. Inmediatamente después de los huracanes, hay índices más elevados de algunas afecciones físicas, como infecciones respiratorias de vías altas, exacerbación del asma y alergias, enfermedades gastrointestinales y otras enfermedades transmisibles, erupciones cutáneas, irritaciones oculares y complicaciones del embarazo. Durante la limpieza y la reparación, existe el riesgo de electrocución, traumatismos causados por resbalones y caídas de escombros, deshidratación y agotamiento por calor. El trauma de la experiencia de los huracanes y los impactos económicos aparejados también pueden afectar gravemente la salud mental a largo plazo. Las afecciones de salud mental que suelen provocar los huracanes son, entre otras, estrés postraumático, depresión y ansiedad.
Muchos quieren saber cuántas vidas se pierden a causa de los huracanes, pero la mortalidad por los huracanes es muy difícil de cuantificar. En las estimaciones oficiales no se suelen incluir las muertes atribuibles indirectamente a los huracanes; por ejemplo, las muertes evitables ocasionadas por interrupciones en la atención médica a causa de afecciones tratables como la neumonía, las enfermedades cardíacas, la diabetes o la enfermedad de Alzheimer. Ejemplos de interrupciones en la atención médica son la imposibilidad de conseguir medicamentos, la imposibilidad de usar equipos médicos que requieren electricidad, el cierre de las instalaciones sanitarias y la falta de médicos. Los análisis del exceso de mortalidad buscan cuantificar la diferencia entre la cantidad de muertes observada en el momento y el lugar específicos del huracán y la cantidad esperada de muertes en el mismo momento y lugar si el huracán no hubiera ocurrido. Para ello se requieren datos de referencia sobre la mortalidad antes de los huracanes, ¿verdad? El huracán María en Puerto Rico es un buen ejemplo. En un principio, el gobierno de Puerto Rico atribuyó 64 muertes al huracán María. Casi un año después del huracán, en un estudio exhaustivo sobre el exceso de mortalidad se atribuyeron casi 3,000 muertes a María. Como resultado, la cifra oficial de muertos se actualizó para reflejar ese número. Se han publicado muchos otros análisis sobre el exceso de mortalidad causado por el huracán María, y otros analistas han llegado a cifras de mortalidad considerablemente más altas. Por ejemplo, en un estudio publicado en el New England Journal of Medicine se estimó que hubo un exceso de mortalidad de casi 5,000 muertes.
[00:27:54]
RICK WEISS: Dr. Collins, voy a interrumpir un momento y pedirle que intente mantenerse un poco más cerca del micrófono porque el audio está un poco bajo.
[00:28:01]
TIMOTHY COLLINS: OK. Lo siento. Bien. Entonces, en las investigaciones sobre las disparidades de salud durante las catástrofes se destaca la distribución desigual de las repercusiones para la salud entre diferentes subgrupos de la población. Volviendo al huracán María como ejemplo, en uno de los estudios sobre el exceso de mortalidad que mencioné anteriormente se revelaron disparidades en la mortalidad causada por María en los residentes de las zonas más pobres y los hombres mayores. En un artículo de revisión reciente centrado en varios estudios sobre disparidades en la salud causadas por inundaciones y huracanes en los Estados Unidos, se documentaron disparidades de salud constantes ente las personas negras e hispanas, las personas de bajo nivel socioeconómico y las mujeres. Esos riesgos dispares para la salud son el resultado de una exposición desigual a los efectos de los huracanes y de niveles desiguales de vulnerabilidad social. La vulnerabilidad social determina la capacidad de una persona para protegerse a sí misma y a su familia antes, durante y después de los huracanes. Como ejemplo de exposición desigual a los efectos de los huracanes, en las investigaciones sobre los huracanes Katrina, Sandy y Harvey se ha constatado de manera sostenida que las personas de minorías étnicas raciales y bajos ingresos y los vecindarios donde estas viven tenían más inundaciones en comparación con sus homólogos blancos más ricos. Volviendo al tema de la vulnerabilidad social, en la diapositiva de recursos al final de la presentación puse un enlace a un artículo de revisión en el que se documenta que las personas negras, hispanas o de bajo nivel económico tuvieron limitaciones para protegerse en todas las fases de la catástrofe del huracán Harvey de 2017. Se observó en relación con la mitigación de peligros y la preparación antes del fenómeno, las repercusiones para el medioambiente y la salud, la respuesta ante la catástrofe y la recuperación posterior al fenómeno. Podría dar algunos ejemplos específicos durante la sesión de preguntas y respuestas, si lo desean. Sin embargo, esas desigualdades en la exposición de distintas personas a los huracanes y su vulnerabilidad social influyen en los riesgos y efectos desiguales que sufren, lo que abarca disparidades en cuanto a la salud. Dado que están estructuradas por patrones más amplios de desventajas y privilegios en nuestra sociedad, muchos académicos ven las repercusiones desiguales de los huracanes como cuestiones de justicia ambiental.
Parafraseando la reciente Orden Ejecutiva Federal número 14096, la justicia ambiental puede definirse como el tratamiento justo y la participación significativa de todas las personas, independientemente de sus ingresos, raza, color, origen nacional, afiliación tribal o discapacidad, en actividades que afectan la salud humana y el medio ambiente, de modo que estén plenamente protegidas de sufrir efectos desproporcionados y adversos de los peligros para la salud humana y el medio ambiente. Entonces, ¿cómo podemos reducir los efectos y las disparidades en la salud provocados por los huracanes? Con el cambio climático, se están produciendo tormentas tropicales más intensas. Andra y Toni describieron algunas de sus implicaciones en términos de cómo se van a ver afectadas las comunidades y las dificultades que eso conlleva en cuanto a la infraestructura y la exposición. Es obvio que las comunidades tienen que estar mejor protegidas. Los grupos sociales vulnerables deben tener prioridad en cualquier iniciativa de desarrollo de la resiliencia porque son los más afectados por problemas de salud y otros efectos de los huracanes. Las investigaciones indican que se debe invertir mucho más en medidas equitativas de reducción del riesgo de huracanes antes de que estos ocurran. Quiero matizar un poco la terminología aquí, porque pueden surgir confusiones entre las personas que estudian los peligros y las personas inmersas en la comunidad del cambio climático.
Cuando uso el término “mitigación” con referencia a los peligros, es equivalente a la adaptación de la que hablan los especialistas en cambio climático. Cuando los especialistas en cambio climático hablan de la mitigación, se refieren específicamente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento climático. Así que usaré la palabra “mitigación” aquí, pero básicamente es un sinónimo de “adaptación” en la bibliografía científica sobre el cambio climático. Bien. Entonces, Toni abordó con bastante detalle ejemplos de estrategias de adaptación o mitigación de riesgos antes del fenómeno. Creo que no necesito entrar en eso aquí. Sin embargo, en las investigaciones se ha demostrado que invertir en la mitigación de peligros antes de que se produzcan los fenómenos es muy eficaz en función del costo. Por ejemplo, en un estudio exhaustivo se descubrió que cada dólar gastado en una subvención de reducción de riesgos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias producía 4 dólares de beneficios en términos de pérdidas futuras evitadas. Los mayores beneficios se obtuvieron en proyectos para mitigar los vientos huracanados y las inundaciones, los cuales generaron un retorno de alrededor de 5 dólares por cada dólar gastado. Un punto importante a tener en cuenta es que las poblaciones vulnerables difieren según los contextos. Por ejemplo, la vulnerabilidad de una comunidad de Florida que alberga a muchos jubilados mayores que viven en casas móviles con altos índices de discapacidad y necesidades de atención médica especiales es distinta del perfil de vulnerabilidad de una comunidad del Valle del Río Grande de Texas con muchos residentes hispanos, altos niveles de pobreza y condiciones de vivienda frágiles e inseguras. Por lo tanto, la planificación para reducir los riesgos y prepararse para los huracanes diferirá en esos dos contextos. Por último, después de los huracanes, se necesita una financiación a mayor escala para permitir la recuperación y la adaptación a largo plazo, especialmente para las poblaciones vulnerables afectadas. A esta altura, se debe pensar en la recuperación con visión de futuro como un medio para reducir los riesgos futuros y crear eficazmente comunidades más resilientes ante los huracanes.
Con eso, voy a concluir y simplemente mostrar los recursos que puse aquí. Pero tengo información de la FEMA. En ese primer enlace de allí se proporciona mucha información sobre los efectos de los huracanes en la salud, mucha información detallada. Tengo algunas citas, por ejemplo, algunos estudios sobre el exceso de muertes del huracán María que mencioné; información de los CDC sobre la equidad y la disparidad en la salud, solo información general. Incluí un enlace a un artículo de revisión, aunque sé que puede que no sea fácil de consultar; y les di la dirección de correo electrónico del académico que lo escribió porque sé que los autores acostumbran compartir versiones personales de sus artículos. También incluyo un enlace a la orden ejecutiva que cité, y un enlace al artículo que describí que habla sobre las diferentes fases, trata acerca de investigaciones que se han llevado a cabo sobre las diversas fases de la catástrofe del huracán Harvey y de que había niveles dispares de acceso a los recursos para proteger a la población en función de la raza y el nivel socioeconómico. También tengo un enlace a ese artículo que cité en el que se documenta la efectividad en términos de costos de las medidas de adaptación y mitigación para proteger a la población. Con eso, concluiré.
Preguntas y respuestas
¿Qué se está haciendo bien en la cobertura periodística de estos temas y dónde hay margen de mejora?
[00:34:40]
RICK WEISS: Genial. Gracias, Dr. Collins. Ahí hay otra mina de oro de recursos. Realmente aprecio el trabajo que todos se tomaron de proporcionar estos valiosos recursos y el énfasis puesto en la recuperación a largo plazo en algunos de esos casos. A esta altura ya es un cliché, pero los reporteros tienden a abandonar la zona donde hubo una tormenta poco después de que lo peor haya pasado. No se habla lo suficiente de lo que sucede después. Ahora, pasemos a las preguntas y respuestas. Y nos gusta empezar esta parte de preguntas y respuestas de nuestras ruedas de prensa con una pregunta de SciLine, en la que se pide a cada uno de nuestros expertos que piensen no solo como los expertos que son, sino como consumidores de noticias que leen sobre los temas que estudian, y que mencionen una o dos cosas que aprecian o que tal vez no aprecian tanto sobre cómo salen en las noticias algunos de sus temas de especialidad; básicamente, que den algunos consejos a los periodistas en ese aspecto. Dra. Garner, ¿puedo empezar con usted?
[00:35:39]
ANDRA GARNER: Sí. Claro. Creo que mi respuesta a esto se sitúa entre “lo están haciendo muy bien” y “podrían mejorarlo un poco”, y es establecer la conexión entre el clima y algunos de estos fenómenos extremos que estamos viendo. Me parece que es algo que estamos empezando a ver con más frecuencia. Sé que incluso hace no muchos años muchas veces parecía que se producía una gran tormenta y no se decía mucho sobre la conexión con el clima. Considero que eso ha cambiado, aunque sigo pensando que a veces se publica una noticia sobre el huracán Beryl y, al final, se incluye en el último párrafo información sobre cómo el cambio climático podría estar influyendo en eso. Así que solo diría que creo que hay avances en esa dirección, pero que considero que es muy importante destacar la conexión entre el clima y esos fenómenos extremos porque es una narración sobre la que tenemos cierto control. Podría causarnos mucho miedo el hecho de saber que el problema en esta situación somos nosotros, pero saber que somos el problema también significa que podemos ayudar a ser la solución. Y creo que recordarlo al público va a ser muy importante, especialmente cuando las repercusiones de un fenómeno de gran magnitud están en primer plano.
[00:36:58]
RICK WEISS: Sí. Adhiero enfáticamente. Y coincido en que está mejorando. Creo que todavía no está sucediendo lo suficiente. De hecho, voy a poner en el chat ahora mismo (si pueden recibirlo todos, no estoy seguro de que sea así) un enlace a una página del sitio web de SciLine que ayuda a los periodistas a averiguar rápidamente qué pueden decir con precisión sobre la conexión entre el cambio climático y los huracanes, los incendios forestales y otros fenómenos relacionados con condiciones meteorológicas extremas. Es muy importante no omitir eso. Como periodistas, no se les ocurriría omitir la causa si se tratara del derrumbe de un puente o algo así. ¿Por qué la omitimos cuando hay una tormenta intensa que claramente tiene algo de participación humana? Muchísimas gracias. Bien. Ahora vamos con usted, Dra. Sebastian.
[00:37:48]
ANTONIA SEBASTIAN: Sí. Un aspecto que me parece genial de la actual cobertura mediática de los huracanes y otros tipos de investigaciones relacionadas con las inundaciones es cuánto más se utilizan los datos a la hora de generar artículos periodísticos. Ha sido entretenido y positivo ver esa adopción de datos. Pero también diré que una de las advertencias para destacar, o uno de los aspectos que me gustaría que se mejoraran, es la transmisión de la incertidumbre científica presente en los estudios. Sé que es muy, muy difícil. Pero veo que a veces se usa un estudio de los muchos estudios que hay sobre las inundaciones, y no todos siempre dicen lo mismo. Veo que esa conversación se refleja cada vez en las noticias y en los artículos, en los que se dice que tal estudio es uno de muchos, o que puede que tal estudio arroje conclusiones diferentes a los de otros. Sin embargo, creo que es muy importante asegurarse de que eso también se transmita al público en general y tratar de presentar los matices en algunos de los escritos científicos a medida que salen a la luz.
[00:38:51]
RICK WEISS: Genial. Gracias. Su turno, Dr. Collins.
[00:38:56]
TIMOTHY COLLINS: Sí, sí. Agradezco mucho esos comentarios. Vengo de una formación en ciencias sociales, así que es posible que diverja un poco en cuanto a las cosas que… Me parece que los medios hacen ciertas cosas muy bien. Pero algo que me ha causado una muy buena impresión a lo largo de los años es que los medios se centran en los aspectos físicos de los huracanes. No solo en el lugar de los hechos mientras se produce el fenómeno. Se ve a los periodistas en el lugar de los hechos en las noticias y escriben sobre el tema desde allí. Se ven imágenes muy impresionantes del avance de los huracanes. A veces se muestran gráficos, como los que presentó Andra, para describir la marejada ciclónica. Se ven cosas en las noticias que creo que le permiten a la gente hacerse una idea de lo que lo ocurre físicamente con el huracán. En cuanto a lo que los periodistas deberían mejorar, me parece que hay una creencia generalizada entre la gran mayoría de los habitantes de los Estados Unidos, incluidos los periodistas, y es que los huracanes y otros peligros son fenómenos naturales con repercusiones humanas y sociales, y que básicamente se responde a los aspectos físicos brutos de esos fenómenos. Creo que por eso los periodistas y otras personas en los Estados Unidos tienden a centrarse en los aspectos físicos de los huracanes. Yo también solía ver a los huracanes y otros peligros de esa manera. Recién cuando empecé a examinar las catástrofes en mis estudios de posgrado me di cuenta de que los factores sociales, como el desarrollo del entorno construido, la ausencia de códigos de planificación y construcción adecuados, las desigualdades impulsadas por la segregación, la pobreza, etc., son en realidad los principales factores que convierten esos fenómenos físicos en patrones de daño y destrucción para los seres humanos.
Así que creo que algunos periodistas deberían esforzarse por mejorar la forma en que informan sobre esas dimensiones de los huracanes. Con el correr de los años he visto avances en cuanto a eso. Me parece que antes del huracán Katrina, probablemente no habrían circulado reportajes así. Pero creo que, cuando ocurrió lo de Katrina, obligó a la gente a reflexionar un poco sobre cómo los factores sociales pueden moldear los patrones de repercusiones y fenómenos. Creo que ahora se informa mejor sobre eso. Como dijiste, Rick, en la pregunta inicial, me gustaría ver mucho más de eso. Sé que no es popular. El fenómeno en sí es algo muy destacado y llama la atención. Capta la atención de los espectadores. Pero me gustaría mucho ver qué pasa. Lo fundamental es lo que ocurre en el período de tiempo que precedió a la catástrofe y después de la catástrofe. Creo que una mayor cobertura sobre eso ayudaría mucho a integrar esa dimensión social.
[00:41:34]
RICK WEISS: Sí. Maravilloso, maravilloso contexto. Sí, Toni.
[00:41:36]
ANTONIA SEBASTIAN: Solo iba a añadir algo a lo que dijo Tim porque tengo una opinión similar de que el impacto inmediato de estos fenómenos atrae mucha atención, pero se trata de lo que hacemos después del suceso. El impacto de los pequeños sucesos que ocurren después realmente determina cómo la sociedad responde y se adapta a las inundaciones y cómo les va a ir cuando ocurra la próxima. O sea, seguir informando a medida que pasa el tiempo. Estoy totalmente de acuerdo con eso.
¿Cómo afectan los huracanes a las Carolinas? ¿Son eficaces las estrategias de adaptación comunes en islas de barrera como los Outer Banks de Carolina del Norte?
[00:42:05]
RICK WEISS: Y parece que esto no solo se aplicará a los huracanes. Estamos viendo que algunos de los problemas de los que estamos hablando ahora mismo ocurren por causas menores que un huracán. Así que esta clase de reportajes sin dudas seguirán apareciendo. Bien. Pasemos a algunas preguntas de los periodistas presentes, y tenemos una. Voy a atribuírsela a Liz McLaughlin de WRAL en Raleigh, aunque recibimos preguntas similares de algunos otros periodistas conectados, dirigidas a la Dra. Sebastian. Aunque me interesa conocer la opinión de cualquiera de ustedes. ¿Podría explicar con más detalle lo que ha estado sucediendo en las Carolinas, específicamente en lo que respecta a las tormentas y sus repercusiones? ¿Es probable que los tipos de adaptaciones que usted mencionó sean eficaces en islas de barrera como los Outer Banks de Carolina del Norte?
[00:42:51]
ANTONIA SEBASTIAN: Sí. Últimamente en Carolina del Norte, más allá del fenómeno que acabamos de ver la semana pasada, estamos viendo en general precipitaciones más intensas en la costa, no solo a causa de los huracanes sino también de otros tipos de fenómenos. Cae más lluvia en menos fenómenos y cae con mucha más fuerza; por lo tanto, provoca muchas, muchas más inundaciones en la tierra. Específicamente para las islas de barrera y las comunidades costeras (o sea, no solo en la costa exterior, sino también en la costa interior), el aumento del nivel del mar contribuye en gran medida a la frecuencia con la que vemos inundaciones en esos lugares. Ya sea que se trate literalmente de que hay agua en las carreteras debido al océano o porque el nivel del mar es alto y llueve al mismo tiempo, estamos viendo muchísimas más, o, pongámoslo de esta manera, estamos viendo con muchísima más frecuencia agua en las carreteras de las comunidades costeras y, a veces, incluso inundaciones dañinas. Me remitiré a mis colegas que están trabajando en el Sunny Day Flooding Project en la costa, la Dra. Hino y la Dra. Katherine Anarde de UNC y la Universidad Estatal de Carolina del Norte, porque están haciendo un excelente trabajo al colocar sensores en la costa y tratar de mapear y monitorear la frecuencia con la que se producen las inundaciones. Y están descubriendo que es muy, muy, muy frecuente. Así que ese, diría yo, es el principal impulsor de lo que está sucediendo en la costa. En términos de adaptación, vemos que las comunidades están comenzando a adaptarse de diferentes maneras, ya sea desde la pequeña infraestructura local hasta propuestas para iniciativas de mayor escala. Y eso varía mucho de una ciudad a otra y de una comunidad a otra. Pero actualmente en Carolina del Norte es un tema importante y se está haciendo mucho al respecto.
[00:44:39]
RICK WEISS: Genial. ¿Algo que añadir, Andra o Tim, al respecto?
[00:44:44]
ANDRA GARNER: Puedo añadir algo. No sé si es mucho. Pero solo en relación con lo que decía Toni, vemos que aquí entran en juego varios tipos de peligros relativos a los huracanes. Cuando hay un aumento del nivel del mar, por supuesto, puede traer aparejadas inundaciones a causa de alguna marejada ciclónica o mareas más altas que puedan estar ocurriendo. Pero a eso se añade que este sistema era muy lluvioso, y eso es algo de esperar en un clima más cálido, porque nuestra atmósfera más cálida puede retener más humedad y luego arrojarnos más humedad. Así que creo que, una vez más, estamos viendo, como mencionó Toni, peligros compuestos, una serie de factores entran en juego y están causando un verdadero impacto. Sabemos también que muchos de esos peligros son provocados por el cambio climático.
¿Qué características de un área hacen que su población sea más vulnerable a las consecuencias graves de los huracanes?
[00:45:32]
RICK WEISS: Genial. Otra pregunta. Podemos empezar con usted, Tim. ¿Cuáles son algunas características de un área que hacen que su población sea más vulnerable a las consecuencias graves de los huracanes?
[00:45:45]
TIMOTHY COLLINS: Sí. Es importante pensar en las características de la población en caso de evacuación. Creo que mis colegas hablaron sobre la evacuación. Por ejemplo, las personas que tienen dificultades de transporte, las personas que viven en entornos institucionales, las personas que tienen discapacidades, esas personas son particularmente vulnerables y tienen menos posibilidades de evacuar la zona durante este tipo de fenómenos. Esas son las poblaciones que realmente deben tenerse en cuenta al planificar ante estos fenómenos. Si pensamos en lo que ocurre antes del fenómeno, por ejemplo, en algunas de las medidas de mitigación que alguien podría implementar en su hogar, ya sea elevar los electrodomésticos o tomar medidas para proteger su hogar y sus pertenencias de las inundaciones causadas por los huracanes, eso cuesta mucho dinero. Las personas de ingresos más bajos en todas las fases del ciclo de la catástrofe tienen dificultades para tomar medidas de protección. Entonces, las personas de bajos ingresos. Luego están las personas que han sufrido marginación y discriminación históricas, en particular los grupos minoritarios raciales y étnicos de nuestro país que sufren discriminación y viven en áreas donde la infraestructura puede estar menos desarrollada. Puede que vivan en áreas más bajas donde están más expuestos. Todos estos grupos más marginales pueden tener dificultades para recibir atención médica, por ejemplo, más que el resto de la población, si se piensa desde el punto de vista de la salud. Por lo tanto, varía mucho de un contexto a otro. Durante la presentación traté de señalar que lo que hace que una comunidad determinada, los grupos de esa comunidad, sean particularmente vulnerables depende mucho de las características particulares de esa población.
¿Hay modelos de pronósticos que predigan la gravedad de las futuras tormentas en las zonas costeras?
[00:47:36]
RICK WEISS: Genial. Parece algo importante que un periodista local debe investigar en su zona, cuáles son las cosas más relevantes. Quiero tratar de incluir algunas preguntas más. Dra. Garner, una pregunta dirigida a usted. ¿Existe algo similar al gráfico de las inundaciones que ocurren una vez cada 500 años en la ciudad de Nueva York, pero para otras ciudades costeras? ¿Disponemos de modelos de pronósticos similares para otras zonas costeras?
[00:48:01]
ANDRA GARNER: Es una muy buena pregunta. No se me ocurre ningún estudio específico en este momento. Sé que Nueva York ha recibido mucha atención, especialmente después del huracán Sandy en 2012. Pero creo que es algo que podríamos anticipar en otras comunidades costeras, especialmente en áreas donde sabemos que el nivel del mar está aumentando o lo hace más rápido que el promedio mundial; especialmente porque puede ocurrir que, por ejemplo, incluso si las tormentas no cambian con el tiempo, cuando el nivel del mar comienza a subir, empezar con un nivel más alto hará que las inundaciones causadas por las marejadas ciclónicas sean mucho peores. En cuanto a las cifras exactas y a cómo cuantificar los períodos de retorno, creo que es necesario investigar. Sin embargo, pienso que en términos cualitativos podemos decir que, cuando tengamos un aumento del nivel del mar, cabría esperar que las inundaciones empeoraran y fueran más frecuentes con el tiempo.
¿Cómo alteran los daños causados por los huracanes el entramado cultural de las comunidades costeras más pequeñas, especialmente en las zonas costeras con actividad comercial?
[00:48:59]
RICK WEISS: Sí. Genial. OK. He aquí una pregunta de Stephanie Castellano, una periodista independiente que trabaja en Florida. Y creo, Toni y Tim, que cada uno de ustedes podría aportar algo. ¿Qué nos pueden decir acerca de cómo tienden a alterar los daños causados por los huracanes el entramado cultural de las comunidades costeras más pequeñas, especialmente en las zonas costeras con actividad comercial? Supongo que esto comprende la infraestructura que requiere una zona costera para el desarrollo de actividades comerciales cuando los residentes no tienen los medios para regresar y reconstruir, y cuando la zona se somete a un proceso de gentrificación. Es una pregunta complicada. Hay muchas dinámicas. ¿Alguno de los dos quiere empezar?
[00:49:41]
ANTONIA SEBASTIAN: Puedo empezar yo y luego quizás Tim pueda brindar más información. Creo que ya diste en el clavo con ambas observaciones. Se produce el impacto, la devastación; y hay algunas alteraciones debido a los daños a la infraestructura existente. Creo que una pregunta importante es: ¿cómo será la recuperación de ese lugar? ¿Los habitantes tienen los medios para reconstruir lo que hay allí o tienen acceso a otros tipos de financiación para reconstruir lo que había allí? Si no es así, a veces estos acontecimientos alteran el entramado de las comunidades porque la gente se ve obligada a mudarse por carecer de los medios para regresar o reconstruir; además, hay cambios en lo que la gente desea hacer para ganarse la vida debido a la frecuencia de las alteraciones. Así que es una pregunta con muchos matices. Creo que varía mucho de un lugar a otro. Hay ejemplos en los que especialmente las pequeñas comunidades que dependen, por ejemplo, de la pesca, comienzan a preguntarse cuánto tiempo pueden permanecer en esos lugares y seguir haciendo frente a las inundaciones constantes. Tim, no sé si quieres continuar un poco a partir de ahí.
[00:50:56]
TIMOTHY COLLINS: Lo sé. Creo que es una buena respuesta. Sé que después del huracán Katrina hubo varios estudios centrados en el desplazamiento de la población, y se descubrió que grupos particulares de personas, personas de posición socioeconómica más baja, personas de orígenes étnicos y raciales minoritarios determinados, después del acontecimiento a la larga no regresaron a la costa de donde provenían, o pudieron regresar en menor medida. Así que se produce un desplazamiento permanente. Considero que, cuando eso ocurre, hay que concluir que ha habido una desintegración fundamental de ese entramado cultural. No tengo una respuesta en cuanto a la situación a largo plazo, pero pienso que estas reubicaciones de comunidades enteras es un tema muy importante. Y según la bibliografía académica actual, estas áreas costeras que sufren inundaciones cada vez más frecuentes no parecen ser habitables… en el futuro puede que no sean realmente habitables para las personas. Entonces, ¿qué hacemos con esas comunidades? La verdad es que no tengo la respuesta, pero sin duda es un tema importante en este momento.
[00:52:12]
ANTONIA SEBASTIAN: Sí. Y quizá pueda añadir una cosa más. Hay un aspecto de las repercusiones que cada vez se estudia más: los riesgos sistémicos, por ejemplo, del efecto de las inundaciones en las hipotecas, y si los daños directos pueden provocar pérdidas indirectas que hagan, por ejemplo, que las personas no puedan regresar o no puedan pagar la hipoteca. ¿Hacia dónde se propagan esos riesgos o a quiénes terminan afectando cuando la gente no puede recuperarse? Es un espacio que he estado investigando un poco. Se están por publicar algunos otros estudios muy interesantes en ese ámbito de los que probablemente no tengamos tiempo de hablar ahora, pero creo que la comunidad de investigadores reconoce cada vez más que la cuestión existe y que hay que abordarla mejor.
¿Cuál sería un mensaje clave para los periodistas que cubren este tema?
[00:53:03]
RICK WEISS: Genial. Quiero mencionar que hubo una pregunta de Kerry Sheridan de WUSF, pero creo que la Dra. Garner nos respondió que tal vez no haya datos específicos que le sirvan en su artículo sobre Debbie. Sin embargo, las tendencias son claras, como mencionó la Dra. Garner, en cuanto a qué esperar. Se nos acaba el tiempo habiendo llegado a los 55 minutos, así que quiero hacer algo que nos gusta hacer al final de las ruedas de prensa, y es dar rápidamente a cada ponente la oportunidad de darles a los periodistas un mensaje clave o un consejo para recordar y usar en sus reportajes. También quiero recordar a los periodistas que, cuando estén a punto de cerrar sesión al terminar, se les pedirá que respondan una encuesta muy breve. Les llevará alrededor de medio minuto. A ninguno de nosotros nos gusta tener que responder una encuesta cada vez que terminamos de hacer algo, pero nos ayuda mucho a preparar estas ruedas de prensa de la manera más útil para ustedes. Así que espero puedan tomarse medio minuto y darnos algunas respuestas antes de irse. Llegados a este punto, permítanme pedirle a cada uno de nuestros ponentes que dediquen medio minuto o menos y respondan: si hay algo que quieren que los periodistas se lleven hoy, ¿qué sería? Andra, empezaré con usted.
[00:54:14]
ANDRA GARNER: Claro. Lo que me gustaría que recuerden es que, cuando analizamos los huracanes y los peligros que representan, ya estamos viendo que sus daños y sus repercusiones empeoran a causa del cambio climático. Por ejemplo, hoy hablé mucho sobre la marejada ciclónica. Mientras más calentamos el planeta, nos estamos haciendo las cosas más difíciles al aumentar las probabilidades de que los efectos empeoren. Una vez más, si pensamos en eso, puede dar mucho miedo; pero también puede resultar esperanzador y motivador saber que tenemos la oportunidad de cambiar la situación y cómo se manifestará en el futuro. Por lo tanto, la conclusión sería que debemos actuar ahora para proteger a las comunidades, pero también debemos actuar para reducir las emisiones y asegurarnos de tener un futuro más sostenible.
[00:55:04]
RICK WEISS: Gracias. Dra. Toni Sebastian.
[00:55:07]
ANTONIA SEBASTIAN: Sí. Creo que mi mensaje clave sería que, aunque no veamos un aumento en la cantidad de huracanes, vemos un aumento en su intensidad y en los peligros asociados a estos huracanes. Además, vemos un aumento de otros tipos de fenómenos meteorológicos extremos que agravan los efectos de los propios huracanes. Considero que lo realmente importante es tratar de evaluar mejor dónde están esos riesgos y a quiénes afectan y, luego, empezar a pensar en cómo adaptarnos a esos riesgos e implementar cambios en la forma de abordar, por ejemplo, las inundaciones costeras, pero también todos los tipos de inundaciones y cuáles son las implicaciones para el futuro en esas comunidades.
[00:55:49]
RICK WEISS: Gracias. Y Tim Collins.
[00:55:52]
TIMOTHY COLLINS: Bien. Sí. Quiero hacer hincapié en que el conocimiento del contexto social particular en el que se producen los huracanes es de vital importancia para comprender las repercusiones del fenómeno. Por eso, es importante tener una idea de qué grupos particulares de un lugar determinado son los más vulnerables, las condiciones en las que viven esas personas, cómo se ven afectadas durante el fenómeno y las dificultades a las que se enfrentan para su recuperación. Si pueden desarrollar ese conocimiento, creo que podrán poner el costo humano de este tipo de fenómenos en el centro de sus reportajes.
[00:56:23]
RICK WEISS: Es un excelente argumento y, en última instancia, una gran manera de respaldar el periodismo local, porque allí estará la acción. Gran parte de los avances en este tipo de periodismo vendrán de parte de los periodistas que conocen a sus comunidades y se preocupan por ellas. Así que gracias a todos por apoyar a los periodistas que se esfuerzan por hacer un gran trabajo al informar sobre este tema complejo en cuyo resultado aún podemos influir. Así que gracias a nuestros expertos. Gracias a ustedes, periodistas, que están informando sobre este tema, y espero verlos a todos en la próxima rueda de prensa de SciLine. Hasta luego.
Dr. Timothy Collins
University of Utah
Dra. Andra (Reed) Garner
Rowan University
Dra. Antonia Sebastian
University of North Carolina at Chapel Hill