Expertos ante la cámara

Dra. Kelsey Pieper: Calidad del agua de pozo

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Experta ante la cámara

Alrededor del 15 % de la población estadounidense bebe agua de pozos privados para los cuales no existe el requisito de cumplir con las normas federales de seguridad del agua y, al analizar el agua en algunos de esos pozos, se han identificado amenazas para la salud, como plomo, altos niveles de nitrato y bacterias.

El 5 de febrero de 2025, SciLine entrevistó a la Dra. Kelsey Pieper, profesora adjunta de ingeniería civil y ambiental en la Universidad Northeastern. Consulte la grabación y la transcripción de la entrevista a continuación o seleccione “Contenido” a la izquierda para pasar a preguntas específicas.

Información de los intereses:

La Dra. Kelsey Pieper ha recibido fondos de investigación de la NASA.

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Introducción

Lo siguiente fue traducido de la entrevista original realizada en inglés.

[0:00:19]

KELSEY PIEPER: Mi nombre es Kelsey Pieper y soy profesora en la Universidad Northeastern. Analizo el agua potable segura en los EE. UU., con un enfoque particular en el agua de pozo. Analizamos el lugar donde viven las personas, quiénes son y cómo influye eso en su acceso al agua potable. Tenemos en cuenta aspectos como la geología local y el agua subterránea resultante asociada con esta, los métodos de construcción, el acceso a los recursos y el comportamiento de los usuarios.

Entrevista con SciLine


¿Cuántas personas en los EE. UU. utilizan agua de pozos?


[0:00:52]

KELSEY PIEPER: Lamentablemente, no tenemos una respuesta a esa pregunta. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) estima que alrededor del 15 % de los habitantes de los EE. UU., es decir, unos 43 millones de estadounidenses, se abastecen de pozos. Pero la última vez que recopilamos datos al respecto fue en el censo del año 1990. Se han realizado esfuerzos para predecir, a partir de la extrapolación de esos datos, cuáles podrían ser las cifras, pero son solo estimaciones. Lo interesante del agua de pozo, que a menudo es un gran error, es que pensamos que son sistemas rurales de agua potable en áreas rurales, agrícolas, pero en realidad existen tanto en entornos rurales como urbanos. En realidad es donde finalizan las redes de agua municipales. Si pensamos en una ciudad, donde terminan sus servicios es donde comienzan los pozos privados. Vemos una gran población de usuarios de pozos en la periferia de las ciudades, pero, en las zonas rurales, vemos un mayor porcentaje de población que consume agua de pozo. Así que es una población muy diversa y se encuentra en casi todos los estados de los EE. UU.


¿Qué contaminantes se han identificado en el agua de pozo de los EE. UU. en los últimos años y qué tendencias han descubierto los investigadores?


[0:02:03]

KELSEY PIEPER: Gran parte del conocimiento que tenemos sobre el agua de pozo no es absoluto porque estos sistemas no están regulados por la EPA de los EE. UU., a diferencia de los sistemas municipales. Los pozos privados no están incluidos en la Ley de Agua Potable Segura debido a su tamaño, por lo que nuestra información sobre estos y los datos recopilados están, a menudo, muy fragmentados y son escasos. Tenemos datos muy buenos que obtuvimos a lo largo de los años, pero, en realidad, la mayoría de los pozos no se analizan. Y cuando hacemos campañas, no suelen ser campañas integrales, en las cuales los sistemas municipales regulan más de 90 contaminantes y los analizan. Por lo general, veremos que se analizan pozos privados para detectar contaminantes microbianos, inorgánicos y, tal vez, algunos pesticidas, y no se sabe mucho sobre los contaminantes emergentes, como las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (llamadas PFAS). Por lo tanto, sabemos mucho, pero realmente necesitamos saber mucho más sobre los pozos privados. Sin embargo, en general, sabemos que los pozos privados luchan contra la contaminación microbiana; ese es probablemente el mayor problema, el cual tiene que ver con la construcción de los pozos y el mantenimiento de la construcción y con el hecho de permitir que las aguas superficiales entren en el sistema.


¿Qué muestran las investigaciones sobre la prevalencia del plomo en el agua de los pozos y qué efectos puede tener el plomo en el cuerpo?

 


[0:03:19]

KELSEY PIEPER: No existe un nivel seguro de exposición al plomo. Y el grupo que más nos preocupa son los niños menores de seis años y las mujeres embarazadas. Esas son nuestras poblaciones más vulnerables. En cuanto al plomo en el agua de pozo, ha habido muchos conceptos erróneos al respecto, y eso se debe, en realidad, a que en los sistemas municipales se ha hecho mucho hincapié en las líneas de servicio de plomo, que son tuberías de plomo puro, y esto está creando muchos problemas en los sistemas municipales en los EE. UU. Sin embargo, los pozos privados no tienen una línea de servicio porque no están conectados al del municipio. Por lo tanto, la gente piensa que, en general, no hay un problema con el plomo. Pero lo que hemos estado haciendo, y lo que hemos demostrado en Virginia, es que cuando tenemos agua de pozo que tiene componentes de plomería sin plomo (porque los componentes de plomería sin plomo pueden contener solo una cantidad legal de plomo, que era hasta de un 8 % hasta 2011), ese contenido sin plomo puede liberarse en el agua de pozo porque el agua de pozo, a menudo, no se trata y en algunas áreas puede ser corrosiva. He trabajado mucho en Virginia con el Sistema de Extensión Cooperativa y lo que demostramos fue que uno de cada cinco pozos contenía plomo por encima del nivel de acción de la EPA. Para poner esto en contexto, los pozos de uso cotidiano de Virginia tenían las mismas concentraciones de plomo en el agua que las de los residentes en el punto álgido de la crisis de agua en Flint. Por lo tanto, si comparamos ambas situaciones, realmente se refleja la magnitud de los posibles problemas relacionados con la corrosión y los pozos, porque se utilizan fuentes de agua subterránea que son potencialmente corrosivas.


¿Qué tipos de bacterias se han encontrado en el agua de pozo y qué riesgos para la salud conllevan?

 


[0:05:01]

KELSEY PIEPER: Las bacterias son probablemente el mayor problema del que hablamos en relación con el agua de pozo ya que los estudios (y repito, los hallazgos son muy locales), en general, indican que entre el 30 % y el 50 % de los pozos analizados dan positivo para bacterias coliformes totales. Estas bacterias indican que el agua superficial ha entrado en el pozo y sugieren que hay problemas de integridad estructural en el pozo. También observamos que entre el 5 % y el 10 % de los sistemas da positivo en las pruebas de detección de E. coli, lo que indica que hay materia fecal en el agua. Por lo tanto, el agua superficial que ingresa, en realidad, proviene de una fuente con materia fecal, lo que es obviamente muy problemático. Estas dos bacterias se denominan bacterias indicadoras porque indican que hay problemas. Realmente necesitamos ir un paso más allá y algunos de nosotros estamos viendo más y más investigaciones en este ámbito, pero necesitamos analizar los patógenos, los patógenos que causan enfermedades en las personas, como el criptosporidio, la salmonela, la legionela y la ameba meningoencefalítica. Y una vez más, ese trabajo, dado que estos sistemas no están regulados, esas pruebas son caras. No vemos tantos datos sobre los patógenos, pero sí hemos visto que se está trabajando mucho en los indicadores, que les indica a las personas que deben investigar más a fondo sus sistemas para asegurarse de que el agua es segura.


¿Qué impacto tienen los desastres naturales, como los huracanes, en la calidad del agua de los pozos y en la forma en que las personas usan el agua de los pozos? ¿Puede dar algún ejemplo?

 


[0:06:29]

KELSEY PIEPER: Cuando los pozos se inundan durante un huracán pueden contaminarse con aguas superficiales y esas aguas superficiales, durante las inundaciones, pueden contener materia fecal y sustancias químicas. Por lo tanto, si a su pozo le ingresa agua superficial, eso se vuelve realmente problemático. Lo que vimos después del huracán Harvey fue que los pozos que estaban sumergidos tenían ocho veces más probabilidades de tener E. coli, un indicador de la presencia de materia fecal en el agua de los pozos cuando se inundan, en comparación con lo que se observa cuando no lo están. Por lo tanto, esto nos dice que lo que la mayoría de la gente ya sabe, y que mucha información anecdótica ha revelado, que las inundaciones aumentan el riesgo de contaminación fecal. El disponer de datos sobre este tema es realmente poderoso porque podemos aplicar políticas y prácticas informadas cuando conocemos las consecuencias de las inundaciones en los pozos privados.


¿Qué ha demostrado su investigación sobre cómo los departamentos de salud pueden elaborar estrategias inmediatamente después de una inundación para satisfacer las necesidades de la comunidad?


[0:07:28]

KELSEY PIEPER: Actualmente, la NASA nos financia para desarrollar un sistema de apoyo para la toma de decisiones para el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte. A lo largo de años de colaboración, hemos aprendido más sobre su programación y la necesidad de tomar decisiones basadas en datos. Por ende, después del huracán Helene, combinamos diferentes conjuntos de datos y proporcionamos un análisis sobre cuáles son las poblaciones que utilizan los pozos y que podrían verse afectadas, así como la cantidad de usuarios. Esto fue realmente poderoso porque les dio información sobre las áreas que podrían verse más afectadas, en las que las poblaciones dependen de los pozos, y también sobre la cantidad de usuarios que pueden necesitar asistencia. El hecho de que les hayamos proporcionado esa información les permitió pensar en estrategias de análisis y les proporcionó recursos de desinfección. Además de proporcionar información, también los ayudamos con sus necesidades educativas. Creamos videos de YouTube para ellos sobre cómo desinfectar los pozos. Estos son videos técnicos de 10 minutos que guían a los residentes a través de varios protocolos de desinfección para ayudarlos a recuperar su propio sistema. Estos videos han sido vistos por miles de personas y se han reproducido durante más de 76 horas, lo que demuestra la importancia de proporcionar materiales educativos donde se encuentran los residentes afectados. También trabajamos con la Asociación de Aguas Subterráneas de Carolina del Norte y la asociación Riverkeepers para diseñar modelos de brocales para poder proporcionarlos a los departamentos de salud para que puedan educar a los residentes con un modelo y enseñarles cómo tomar muestras de su pozo, cómo desinfectarlo y cómo detectar daños. Por eso, a través de esta herramienta de apoyo a la toma de decisiones, proporcionamos datos y recursos educativos en colaboración con organizaciones sin fines de lucro y el departamento de salud con el objetivo general de empoderar y equipar a los departamentos de salud locales para que respondan mejor a los problemas relacionados con el agua de pozo después de un desastre natural.


¿Quiénes tienden a verse más afectados por los contaminantes del agua de pozo después de una inundación?


[0:09:42]

KELSEY PIEPER: Si me hubieras preguntado hace un año, habría dicho que los residentes de una llanura aluvial o aquellos muy cercanos a una llanura aluvial son los más vulnerables a los efectos de las inundaciones y esto se debe a que tienen más probabilidades de sufrir inundaciones al estar en la llanura aluvial. Y esta respuesta se la atribuyo a mi trabajo con las inundaciones costeras después de los huracanes, pero después de Helene, que fue una inundación en una montaña, mi perspectiva cambió. Esto se debe a que las inundaciones de montaña son muy diferentes a las inundaciones costeras, lo que tiene que ver con la forma en que las aguas de la inundación llegan a la comunidad. En una inundación costera, vemos que cubre un área amplia porque el área es plana y el agua se eleva, ya sabes, de pies a decenas de pies, pero, en una montaña, todo se canaliza hacia el valle. Así que vemos agua a una velocidad extremadamente alta y podemos ver muchos daños en los pozos. Y, una vez más, en la llanura aluvial, vemos a los más vulnerables. Pero, en las inundaciones de montaña también hay desprendimientos de tierra y también hay árboles que se caen. Por lo tanto, los residentes, no solo en la llanura aluvial sino también los afectados por los desprendimientos de tierra y otras perturbaciones terrestres, también corren el riesgo de sufrir problemas de contaminación porque hay más daños. Tras el huracán Helene, vimos una cantidad considerable de daños debido a la velocidad del agua de las inundaciones y también a las perturbaciones terrestres que destruyeron los sistemas sépticos y los pozos. Entonces, en las zonas costeras se ven afectadas las llanuras aluviales, pero, en las montañas, el daño se asocia en realidad con inundaciones, deslizamientos de tierra y alteraciones.


¿Cómo pueden las personas analizar o tratar el agua de sus pozos?

 


[0:11:32]

KELSEY PIEPER: Para analizar o tratar el agua de su pozo, yo recomendaría que consulte con sus expertos locales. Puede ser su departamento de salud local o una extensión cooperativa. Se trata de profesionales que trabajan regularmente con sus vecinos para abordar desafíos e inquietudes similares, de modo que tienen conocimientos acerca de la calidad del agua en su área, los tratamientos que se utilizan y dónde y cómo analizar su sistema. Para las pruebas, normalmente recomiendo las pruebas microbianas porque es algo que genera una preocupación y un problema comunes a los que se enfrentan muchos usuarios de pozos que realizan pruebas para detectar sustancias inorgánicas, como plomo y arsénico, ya que hemos visto que se encuentran en pozos privados, y análisis de pesticidas o nitratos, si estos son contaminantes problemáticos en su área. En cuanto al tratamiento, hablaría con profesionales, porque puede ser difícil decidir qué tratamientos aplicar porque esto depende, en gran medida, de lo que desee el propietario de la vivienda y cuánto mantenimiento necesiten. ¿Cuánta agua es conveniente tratar y de qué zona? ¿Conviene analizar el agua del fregadero de la cocina o de toda la casa? ¿Qué contaminantes está intentando eliminar? Estas son conversaciones que puede tener con un profesional de tratamiento de agua que lo ayudará a decidir cuáles son las mejores soluciones de tratamiento.