Experta ante la cámara
La temporada de alergias se ha prolongado en el 87 % de las ciudades de EE. UU., algo que no es bienvenido para los 81 millones de estadounidenses con alergias estacionales.
El 25 de abril de 2025, SciLine entrevistó a la Dra. Mary Johnson, científica investigadora principal de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard. Consulte la grabación y la transcripción de la entrevista a continuación o seleccione “Contenido” a la izquierda para pasar a preguntas específicas.
Introducción
Lo siguiente fue traducido de la entrevista original realizada en inglés.
[00:19]
MARY JOHNSON: Mi nombre es Mary Johnson. Soy investigadora principal en la Escuela de Salud Pública de Harvard y mis investigaciones analizan el sistema inmunitario y cómo las exposiciones ambientales, especialmente en el contexto del cambio climático, afectan nuestra salud.
Entrevista con SciLine
¿Qué hace que las temporadas de alergias se vuelvan más largas e intensas?
[00:41]
MARY JOHNSON: Uno de los factores más importantes es el cambio climático, que hace que la temporada de alergias dure unas tres semanas más que hace años. Ahora tiende a empezar antes, y a terminar más tarde, y parte de eso se debe simplemente el aumento de la temperatura. El suelo se descongela antes y se congela más tarde. Además, el dióxido de carbono en el aire contribuye a los cambios en la producción de polen y al grado de alergenicidad de una persona. Hay muchos factores diferentes que influyen en el hecho de que la temporada de alergias esté empeorando.
¿Qué predicen los investigadores sobre el futuro de las alergias estacionales?
[01:40]
MARY JOHNSON: A menos que los impactos del cambio climático sigan un curso diferente, se reduzcan o se inviertan, se puede esperar que la temporada de alergias empeore a medida que el mundo se calienta y los niveles de contaminación aumentan.
¿Tiene algún consejo sobre cómo minimizar los efectos de las alergias estacionales?
[02:10]
MARY JOHNSON: Desde el punto de vista del comportamiento, una cosa que se puede hacer es comprobar el conteo de polen. Hay sitios web que pueden informar sobre el conteo de polen diario. Si sabes a qué eres alérgico, en esos días que vas a estar al aire libre, puede ser una buena idea usar una mascarilla facial. Podría ser una buena idea cerrar las ventanas, encender el aire acondicionado o usar un purificador de aire para tratar de eliminar el polen de la casa. Si estás afuera y entras a tu casa, tal vez quieras darte una ducha, quitarte el polen del cabello y de la ropa, cambiarte de ropa. Así, ese tipo de conductas ciertamente puede ayudar. Además, hay medicamentos de venta libre, y se puede consultar al médico acerca de los medicamentos recetados, para ayudar a aliviar los efectos de las alergias estacionales.
¿Puede hablarnos sobre sus otras investigaciones, incluida la forma en que la contaminación del aire y el humo de los incendios forestales afectan a la salud humana?
[02:58]
MARY JOHNSON: Dedicamos mucho tiempo a investigar cómo la contaminación del aire y especialmente el humo de los incendios forestales afectan a nuestro sistema inmunitario. Y hay mucha investigación sobre la contaminación del aire en general y cómo causa una desregulación inmunológica. Hay menos información sobre el humo de los incendios forestales, especialmente en la población general, pero estamos estudiando tanto a los bomberos como a las personas expuestas a los incendios y, hasta ahora, hemos descubierto que el humo afecta el sistema inmunitario de manera similar que la contaminación del aire, pero dado que las concentraciones pueden ser mucho más altas, la desregulación inmunológica también puede ser peor.
¿Qué es la desregulación inmunológica?
[04:00]
MARY JOHNSON: Nuestro sistema inmunitario está conectado probablemente con todas las enfermedades crónicas que tenemos. El cuerpo produce respuestas inflamatorias a través del sistema inmunitario. Y muchas enfermedades crónicas están relacionadas con algún tipo de proceso inflamatorio. Por eso, en general, sabemos que cuando nos exponemos a factores como la contaminación del aire, se regula a la baja la producción de células inmunitarias sanas y eso no es bueno. Y también hay otros tipos de células inmunitarias que tienen un aspecto diferente, que tienen una firma inmunitaria diferente. Y también sabemos que las alergias tienden a agruparse. Por ejemplo, una persona con rinitis alérgica tiene más probabilidades de tener otros tipos de alergias. Las alergias alimentarias y otros tipos de alergias van en aumento y tienden a ir de la mano.
¿Puede explicar por qué la desregulación inmunológica es un problema para nuestra salud?
[05:23]
MARY JOHNSON: Definitivamente queremos que nuestra capacidad de producir inflamación funcione porque hay veces en las que eso es bueno. Sin embargo, la inflamación sostenida en el cuerpo puede no ser algo bueno. Y cuando nos exponemos a estos diferentes irritantes ambientales, como la contaminación del aire, el humo y otras toxinas, nuestro sistema inmunitario no funciona tan bien como debería. Se han realizado muchos estudios poblacionales que muestran que, por ejemplo, si la comunidad está expuesta al humo de los incendios forestales, como en el verano posterior a ese otoño, más personas contraerán gripe. Por lo tanto, eso nos hace más susceptible a otros virus y patógenos. Y eso también es cierto: durante la pandemia de COVID, hubo áreas que tenían una mala calidad del aire y tenían tasas más altas de infección y mortalidad por COVID.