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El cambio climático y la transición a la energía verde
Está leyendo la parte 1 de 6 de esta serie. ¿Qué son las Ruedas de prensa?
En esta rueda de prensa, la cual forma parte de una serie de ruedas de prensa de SciLine sobre temas clave de las elecciones de 2024, se abordó lo que dicen las últimas investigaciones científicas sobre:
- las emisiones de gases de efecto invernadero por fuente en los EE. UU., cómo han cambiado en las últimas décadas y sus contribuciones relativas al cambio climático;
- el progreso hacia el cumplimiento de los objetivos nacionales y mundiales de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, y en qué casos persisten desafíos importantes;
- los beneficios ambientales de abandonar los combustibles fósiles y los desafíos sociales, tecnológicos y normativos que eso implica;
- factores que alientan o disuaden a las personas en cuanto a aceptar nuevas fuentes de energía; y
- sectores prometedores en los que ya se está produciendo la transición ecológica.
Periodistas: video gratuito para usar en sus historias
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Introducción
[00:00:24]
Lo siguiente fue traducido de la rueda de prensa original realizada en inglés.
RICK WEISS: Hola a todos y bienvenidos a la rueda de prensa de SciLine sobre el cambio climático y la transición a la energía verde. Soy Rick Weiss, director de SciLine. Para quienes no conocen a SciLine, somos un servicio gratuito, con un comité de redacción independiente y apoyo de fuentes filantrópicas, dirigido a periodistas y científicos. Somos parte de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, una organización sin fines de lucro. Y nuestra misión es bastante sencilla y directa. Se trata de facilitar lo más posible a periodistas como ustedes la posibilidad de incluir fuentes científicas e información validada científicamente en sus reportajes, ya sea que traten sobre temas científicos o sobre otros acontecimientos en su comunidad, donde algunos datos científicos más sobre el tema contribuyan a añadir rigor y profundidad al reportaje, lo que prácticamente se aplica a cualquier tipo de historia.
Quiero hacer un comentario especial sobre la rueda de prensa de hoy. Por lo general, organizamos ruedas de prensa como esta sobre los principios científicos subyacentes de los temas que aparecen en las noticias aproximadamente una vez al mes, pero esta rueda de prensa es diferente. Es la primera de seis ruedas de prensa que organizaremos este mes, dos por semana durante las próximas tres semanas, todas sobre temas que salen en las noticias porque ocupan un lugar prioritario en la agenda política en los meses previos a las elecciones de noviembre. Lo hacemos porque muchos de los temas sobre los que los candidatos no están de acuerdo en esta temporada de campaña (como la política migratoria, el estado real de la economía y la confiabilidad del propio sistema electoral) muchas veces se tratan en los medios de comunicación como si fueran meras cuestiones de opinión política, cuando, en realidad, son temas que han sido estudiados rigurosamente por científicos de distintas disciplinas. Por supuesto, la ciencia no va a tener las respuestas a estos debates normativos. Sin embargo, en SciLine, estamos comprometidos con la idea de que los hallazgos científicos validados y el contexto respaldado por investigaciones deberían al menos informar a los votantes a la hora de decidir qué tipo de políticas y personas quieren apoyar en las urnas. En otras palabras, lo que digo es que si ustedes, como periodistas, van a producir reportajes acerca de lo que dicen los candidatos sobre estos temas, entonces creemos que tienen la responsabilidad de incluir en sus reportajes lo que investigaciones rigurosas han demostrado que es cierto en esas áreas. Al menos, conocer las conclusiones de las investigaciones sobre esos temas puede ayudarlos a plantearles preguntas más profundas a los candidatos o a las personas que los apoyan, y a reconocer cuándo las declaraciones de los candidatos no se condicen del todo con la evidencia más confiable disponible. Por lo tanto, espero que encuentren el tiempo para asistir a la mayor cantidad posible de estas seis ruedas de prensa. Tendrán lugar los martes y los jueves. Podrán ver el enlace que pondremos en el chat para consultar el calendario de estas seis ruedas de prensa. Y si se pierden algunas, podrán consultar el video completo y las transcripciones publicadas en el sitio web de SciLine poco después de cada sesión.
Un par de detalles logísticos rápidos antes de empezar. Hoy tenemos dos panelistas. Haremos presentaciones breves de menos de 10 minutos cada una antes de iniciar la sesión de preguntas y respuestas. Para enviar una pregunta durante estas presentaciones, vayan a la parte inferior de la pantalla de Zoom. Todos saben cómo hacerlo. Deslicen el cursor sobre el ícono de preguntas y respuestas. Escriban su nombre, su medio de comunicación y su pregunta. Y si quieren dirigir la pregunta a un ponente en particular, también pueden mencionarlo. El video completo de esta rueda de prensa estará disponible al final del día. La transcripción con las marcas de tiempo se publicará uno o dos días después. Y si necesitan una copia inmediata de este video al final de esta sesión, envíennos un mensaje en la sección de preguntas y respuestas y les enviaremos algo de inmediato.
Por último, no voy a tomarme el tiempo de hacer presentaciones y reseñas biográficas completas de nuestros ponentes de hoy. Pueden consultarlas en nuestro sitio web. Solo les diré que escucharemos primero al Dr. Noah Kittner. El Dr. Kittner es profesor adjunto en la Escuela Gillings de Salud Pública Global de la Universidad de Carolina del Norte. Estudia los sistemas de energía en distintas escalas, desde la local hasta la global, y nos hablará de algunas nociones básicas que todo periodista debe conocer sobre cómo se produce energía en los EE. UU. y cómo contribuye cada sector energético y económico a las emisiones de gases de efecto invernadero y al calentamiento que impulsan la crisis climática actual. Básicamente, se analizará la situación actual y la difícil situación a la que nos enfrentamos hoy en día. En segundo lugar, escucharemos a la Dra. Melissa Lott, profesora de la Escuela de Investigación Climática de la Universidad de Columbia y exdirectora de investigación del Centro de Política Energética Global de Columbia. Ella se centrará en lo que requerirá para hacer la transición a una economía de energía verde en la carrera contra la aceleración del cambio climático y nos explicará algunas declaraciones de los candidatos y otras personas sobre las posibilidades de lograrlo. Dicho todo eso, comencemos y empecemos contigo, Dr. Kittner.
Panorama de la situación actual de las emisiones y el cambio climático
[00:05:23]
NOAH KITTNER: Bien. Muchas gracias por invitarme. Soy Noah Kittner y les voy a dar un panorama de las emisiones de gases de efecto invernadero en los EE. UU. y su contribución al cambio climático. Si analizamos los diferentes gases que contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero en los EE. UU., la EPA estadounidense publicó un inventario de las emisiones de gases de efecto invernadero de los EE. UU. a partir del año 2022. A la izquierda, pueden ver un gráfico circular en el que aproximadamente el 80 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero provienen del dióxido de carbono o CO2. A esto le sigue un 11 % de emisiones provenientes del CH4, también llamado metano, el cual abarca las emisiones de gas natural o agrícolas. El resto de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de óxidos nitrosos como el N2O o los HFC, los PFC, el SF6 y el NF3, que son distintos tipos de refrigerantes y otros fluorocarbonos que contribuyen en menor medida a las emisiones totales de gases de efecto invernadero que ingresan a la atmósfera y calientan la Tierra.
En 2022, el transporte como sector económico pasó a ser el que más contribuyó a las emisiones totales de gases de efecto invernadero de los EE. UU., como pueden ver en verde en este gráfico circular central, seguido de la energía eléctrica, con un 25 %. Y lo que es interesante y novedoso es que la energía eléctrica, durante la mayor parte de los últimos 30 años, fue el sector con la mayor cantidad de emisiones. Y ahora, ha sido eclipsado por el transporte. En las siguientes diapositivas, explicaré qué tendencias se han producido en el sector de la energía eléctrica para reducir esas emisiones. También podemos ver que una parte de las emisiones proviene de los edificios residenciales y comerciales, y eso abarca la combustión de combustibles fósiles para calefacción y cocina, por ejemplo, y la agricultura representa alrededor del 10 %. Si se tiene en cuenta la electricidad indirecta que se utiliza en estos edificios residenciales y comerciales de la derecha, su contribución al cambio climático aumenta. Y en este gráfico circular de la derecha se observa cómo la inclusión de la electricidad en la industria y el transporte también cambia sus porcentajes. En efecto, las emisiones de gases de efecto invernadero clasificadas por sector económico y uso final de la electricidad también incluyen la electricidad que se utiliza en la industria o en el transporte.
Por lo tanto, si analizamos más a fondo los datos de la EPA, lo que podemos ver en los últimos 30 años son varias tendencias. En el bloque rojo de aquí se observan las emisiones del transporte. Y el azul es la industria de la energía eléctrica. Se puede observar que, desde 2010, la contribución de la industria de la energía eléctrica a las emisiones totales de gases de efecto invernadero ha disminuido un poco, y eso, de hecho, a pesar del aumento de la generación total de electricidad. Lo que sucede es que las emisiones de la industria de la energía eléctrica han estado disminuyendo, aunque hayamos aumentado la electricidad. Pero si nos fijamos en los sectores en general, básicamente se ha producido una reducción de alrededor del 3 % en las emisiones de gases de efecto invernadero en general con respecto a los niveles de 1990. Y si nos fijamos en los niveles de 2005, se ha producido una reducción de alrededor del 17 %. Por lo tanto, ha habido una reducción, pero no la suficiente para alcanzar todos los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero que se han fijado. Y industria agrícola y otros sectores, entre ellos el residencial que figura en la parte inferior, permanecieron relativamente estancados durante ese período. Así que las tendencias y los cambios principales se encuentran en la industria de la energía eléctrica. ¿Por qué? Bueno, la combustión de combustibles fósiles es el factor que más contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero de los EE. UU., especialmente en el sector energético. Y las principales fuentes de combustibles fósiles que contribuyen al cambio climático son el petróleo, el carbón y el gas natural. Ahora bien, el petróleo se refiere al petróleo que se refina para convertirlo en la gasolina que se utiliza en los vehículos o también al petróleo presente en productos plásticos y refinados. Sin embargo, el carbón y el gas natural se utilizan principalmente en la generación de energía eléctrica. El gas natural también se usa para calefaccionar edificios y con otros fines, y contribuye a las emisiones de metano. Pero lo que verán es que, a partir de 2010 aproximadamente, ha habido una disminución drástica en la contribución del carbón a las emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Por qué? Bueno, muchas plantas de carbón en los EE. UU. han cerrado y muchas han sido reemplazadas por turbinas de combustión de gas natural y centrales eléctricas de ciclo combinado, y también por electricidad solar y eólica.
Las emisiones de gas natural están aumentando porque estamos usando más gas natural. Sin embargo, si nos fijamos en otros estudios en los que se evalúa el ciclo de vida y se comparan los impactos ambientales derivados de la extracción de diferentes combustibles fósiles a lo largo de su distribución, uso y posterior desmantelamiento, en la mayoría de los estudios se observa que el carbón contiene entre 800 y 1100 gramos de CO2 por kilovatio hora de electricidad. Y el gas natural contiene alrededor de 300 a 500 gramos de CO2 por kilovatio hora. Entonces, en términos generales, el gas natural es responsable de aproximadamente la mitad o el 50 % del impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero por kilovatio hora de electricidad generada que el carbón; sin embargo, el gas natural para generar electricidad sigue emitiendo una cantidad significativa de gases de efecto invernadero, entre los que se cuentan el CO2 y el metano. Por lo tanto, hemos reducido la cantidad de carbón que utilizamos en el sector eléctrico, lo que ha generado menos emisiones, pero las opciones de electricidad solar, eólica, geotérmica y otras opciones de electricidad renovable suelen producir menos de 100 gramos de CO2 por kilovatio hora. Es una fracción mucho más pequeña, una décima parte o incluso menos. La energía solar y eólica pueden generar apenas 20 gramos de CO2 por kilovatio hora si se incluyen todas las emisiones asociadas con la fabricación de los paneles o las turbinas eólicas. Es una cantidad drásticamente inferior a la del carbón o el gas natural. Y si lo analizamos de forma resumida a lo largo del tiempo, lo que vemos es que las emisiones totales de CO2 han disminuido un poco, pero lo que ocurre en verdad es que la energía eléctrica es realmente el único sector en el que se han observado reducciones en las emisiones de CO2 relacionadas con la energía. Por lo tanto, se trata de un área importante.
Además, es muy importante tener en cuenta el transporte a la hora de reducir potencialmente las emisiones de CO2 en el futuro, porque, si observamos este gráfico de las reducciones reales de emisiones de CO2 en el sector de la energía eléctrica según la EIA, hemos podido reducir la cantidad de carbón en la combustión de combustibles fósiles. Y a medida que reduzcamos la combustión general de combustibles fósiles en el sector de la energía eléctrica, podremos utilizar la electricidad como un combustible menos contaminante en el transporte, para sustituir la combustión de combustibles fósiles con fines industriales (por ejemplo, en las plantas de vapor u otras aplicaciones calóricas industriales) y también en los edificios residenciales y comerciales. Esto último se refiere a los hogares u oficinas donde en la calefacción y en la cocina suelen utilizarse combustibles fósiles como el gas natural que podrían sustituirse por la electricidad, cuyas emisiones de CO2 han ido disminuyendo con el tiempo. Esto conlleva una serie de desafíos y oportunidades en cuanto a la combustión de combustibles fósiles y su papel en el cambio climático global. La reducción del carbón en el sector de la generación de electricidad efectivamente influye en las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente en el sector de la energía eléctrica en los últimos 50 años. Sin embargo, tenemos mucho trabajo por hacer porque aún quedan muchas emisiones por resolver. Y reemplazar el carbón por gas natural, aunque su índice de emisiones de gases de efecto invernadero sea menor que el del carbón, sigue generando emisiones de CO2. Por eso es tan importante la electricidad renovable, como la solar y la eólica, para reducir eficazmente las emisiones de CO2 y hacer más ecológico el sector de la energía eléctrica, el cual afecta a otros sectores económicos.
Hay trabajo por delante para electrificar los otros usos finales, como el transporte, la industria y los edificios. Algunos ejemplos son los edificios en los que se utiliza gas natural para calefacción y refrigeración. Podría sustituirse por bombas de calor eléctricas de alto rendimiento, que utilizan electricidad, y reducir la contribución al cambio climático. Además, vemos la importancia de las razones por las que los vehículos eléctricos podrían reducir drásticamente el consumo de petróleo, que es el combustible fósil que más contribuye al cambio climático, y eso a su vez ayudará a abordar estos problemas. En resumen, hay muchos sectores que dependen de que se reduzcan las emisiones en el sector de la energía eléctrica para lograr la descarbonización, lo que supone excelentes oportunidades de reducir aún más las emisiones. Muchas gracias, y con gusto seguiré conversando del tema.
[00:17:29]
RICK WEISS: Fantástico. Excelente introducción fundamental a la situación actual y, creo, un panorama de algunos avances y también de lo difícil que es influir en esas tendencias. Para ver un poco de todo eso en más detalle, pasemos a la Dra. Melissa Lott.
La transición a una economía de energía verde en la carrera contra la aceleración del cambio climático
[00:17:46]
MELISSA LOTT: Maravilloso. ¿Pueden ver todos mis diapositivas? Fantástico. Gracias, Rick. Como dijiste, soy profesora en la Escuela de Investigación Climática de la Universidad de Columbia, y lo que analizo y lo que he analizado las últimas dos décadas es cómo podemos crear y ejecutar estrategias para lograr un neto nulo, es decir, un equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero que emitimos a la atmósfera y las que eliminamos de la atmósfera. Y la razón por la que queremos hacerlo es para estabilizar el cambio climático, para evitar la mayor cantidad posible de daños futuros. Así que, para dar un poco de contexto, lo que hemos visto en lo que respecta a la ciencia del clima es que el cambio climático está ocurriendo más rápido y probablemente con mayor intensidad de lo que esperábamos. Esto se debe, en parte, a que a los científicos nos gusta ser conservadores, así que les presentaré las estimaciones más bajas de los daños posibles. Les diré: “Es esto o más, o es al menos esta magnitud de daño”, pero lo que estamos descubriendo es que los impactos del cambio climático que creíamos que no se producirían hasta dentro de muchos años, y ya se están produciendo cambios de temperatura más altos. Voy a dar una referencia, que es solo mi fuente de cabecera cuando se trata de analizar los efectos del cambio climático que ya estamos viendo. Se llama Lancet Countdown y hace un seguimiento de los efectos del cambio climático en la salud y la economía a medida que pasa el tiempo y también los avances que estamos logrando para resolver el cambio climático, especialmente en el sector energético, del que hablaré en un minuto.
Por ejemplo, estamos viendo un rápido aumento de las muertes por incidentes relacionados con el calor y también una caída global de la productividad debido a factores como las olas de calor, pero también a tendencias cada vez más calurosas. Y eso está afectando particularmente a las economías de bajos ingresos: países de bajos ingresos de todo el mundo donde muchas más personas trabajan al aire libre o, si trabajan en interiores, no tienen acceso a una gran cantidad de aire acondicionado, que es una herramienta que nos mantiene seguros en nuestros hogares y oficinas. También estamos viendo tormentas muy fuertes aquí en los EE. UU., y yo soy de Texas, así que sé mejor que nadie sobre huracanes y los fenómenos que están ocurriendo ahora mismo. Esta mañana, un millón de personas seguían sin electricidad, pero esto ocurre cada vez más, las tormentas fuertes, las inundaciones, el aumento de la transmisión de enfermedades, etc. En resumen, el cambio climático está ocurriendo más rápido de lo que esperábamos.
Por lo tanto, si queremos resolverlo, estamos hablando principalmente de una transición energética, y lo digo porque aproximadamente las tres cuartas partes de las emisiones globales (las cifras son similares aquí en los EE. UU.) provienen de la energía, del sector energético, el cual abarca un montón de cosas, no solo las centrales eléctricas, sino también el transporte, las diferentes formas de usar la energía en los edificios y las diferentes formas de usar la energía en la industria. Por ejemplo, para producir los tintes para que esta prenda fuera de color gris oscuro, para producir todas las cosas que queremos usar en nuestra vida. Lo bueno es que, si conocemos la causa del problema, podemos abordarlo y resolverlo. Y otra buena noticia, de la que hablaré en un momento, es que tenemos la mayoría de las herramientas tecnológicas que necesitamos para llegar a una solución, un tema que surge y por el que me preguntan todo el tiempo. ¿Tenemos lo necesario para lograr este objetivo y hacerlo rápidamente? Y la rapidez es clave, porque, cuando analizamos los efectos del cambio climático en nuestra salud y el medio ambiente, que a su vez se relacionan con la salud de nuestras economías, lo que vemos es que tenemos que cumplir con los objetivos climáticos y tenemos que hacerlo muy rápidamente, porque el movimiento rápido es una opción mucho más barata que el movimiento lento. Llegar más rápido a un neto nulo de emisiones, reducir las emisiones, causará menos daños y será mejor para todos desde el punto de vista económico que si actuamos con lentitud. Existe una complicación, ya que los fondos para pagar por los daños del cambio climático provienen, por ejemplo, de la factura del seguro salud o del médico, mientras que las soluciones se pagan con las facturas de energía y alimentos y otras cosas. Pero retrocedamos un momento: cuando hablemos de una transición rápida, señalaré este gráfico de la izquierda, en el que se muestran nuevamente las emisiones netas de CO2 a nivel mundial.
Volvamos a las emisiones de gases de efecto invernadero. Noah habló mucho sobre ellas y sobre la rapidez con la que tenemos que reducirlas. Y, como pueden ver, eso no es lo que hemos estado haciendo, y todos lo sabemos. Hemos estado subiendo. Ahora queremos bajar y tenemos que hacerlo rápido. Y cuanto más nos demoramos, más pronunciada es la pendiente, o sea, la rapidez con la que debemos tomar medidas para poder controlar las emisiones acumuladas. Dentro de la transición, tenemos que pensar en mitigar, es decir, en reducir las emisiones, pero también en adaptarnos, porque tenemos efectos climáticos existentes y en cierta medida inevitables a los que tenemos que adaptarnos. Ya estamos teniendo olas de calor. Ya estamos viendo los fenómenos de los que hablé antes. Entonces, ¿cómo reducimos las emisiones? Voy a centrarme en los EE. UU. Y este es un resumen de más de cientos, si no más de mil, estudios que han realizado durante décadas los investigadores de muchas universidades. Si los condenso y los resumo todos, lo que dicen es que la forma más económica y eficaz de llegar a cero emisiones netas para reducir las emisiones en distintos sectores de la economía (y Noah les mostró el gráfico de la EPA, en el que se ve de dónde provienen las emisiones: el transporte es la fuente principal, la energía eléctrica es la siguiente, a continuación está la industria, luego los edificios residenciales y comerciales y la agricultura).
Si queremos bajar las emisiones, ¿qué hacemos? Bueno, en el sector energético, lo primero que hacemos es electrificar todo lo que convenga electrificar y, al mismo tiempo, maximizar la eficiencia. No electrificamos todo, pero electrificamos muchas cosas. Probablemente electrifiquemos nuestros vehículos personales. Probablemente electrifiquemos la forma de calentar el agua y cocinar en casa. Probablemente no electrifiquemos los vuelos de larga distancia y probablemente no electrifiquemos el transporte marítimo, porque no tiene sentido desde el punto de vista económico. Tenemos otras soluciones para esos casos, como el reemplazo de los combustibles fósiles por biocombustibles y otras cosas que, si quieren, puedo analizar. Lo segundo que hacemos es limpiar esa combinación de electricidad porque, por supuesto, si simplemente cambiamos una fuente de emisiones por otra, puede que sea mejor, pero no nos va a llevar a la meta de resolver el cambio climático. Y luego, limpiamos todo lo demás. Creamos combustibles líquidos. Creamos materias primas para la industria para poder crear las cosas que queremos tener y usar en nuestra vida, pero sin producir las emisiones que dañan nuestra vida al mismo tiempo.
La base de todo esto es la electricidad. Esos son los dos primeros pasos: electrificar muchas cosas y, luego, mejorar la calidad de esa electricidad. La pregunta es: “¿qué tan rápido podemos avanzar con la electricidad y qué tan rápido hemos avanzado con la electricidad?” Hay buenas noticias que Noah ya ha destacado, y es que ya estamos reduciendo las emisiones en la industria de la energía eléctrica. El año pasado, en comparación con el punto de referencia de 2005, ya habíamos reducido las emisiones de la energía eléctrica en casi el 20 %. La cifra era 18.7 % o algo así. Una vez más, estos son datos de la EPA, que muestran por sector cuántas emisiones provienen de cada grupo a lo largo del tiempo. Y el azul es ese sector de la energía eléctrica. Pueden ver que se hace más estrecho con el tiempo, mientras que, si nos fijamos en las otras barras, se mantienen estables. De hecho, esta está disminuyendo, lo que es una muy buena señal de progreso. Otra buena noticia es que las políticas están ayudando. No solo la Ley de Reducción de la Inflación, sino también el Proyecto de Ley de Infraestructura, la Ley CHIPS y Ciencia, la Ley de Política Energética. Desde el cambio de siglo hemos implementado muchas políticas que, de hecho, han reducido las emisiones. Lo que se muestra en este gráfico son las posibles reducciones que podríamos lograr con la Ley de Reducción de la Inflación si incluimos muchas otras cosas en el sistema. Podríamos reducir bastante las emisiones de la electricidad, que es esa enorme barra gris en la parte superior. Los casos bajos, moderados y altos que se ven en el eje inferior son una función de la incertidumbre. Cuando una política tiene muchos incentivos, pero carece de requisitos estrictos, no es seguro cuánta reducción se logrará, pero es bastante seguro que al menos se alcanzarán las cifras del caso de la izquierda. Si muchas cosas salen bien, es posible que ocurra el caso más alto de la derecha. Pero verán que esa gran barra gris es la más grande. Es el motor de todo esto, y es el sector de la energía eléctrica.
La otra buena noticia es que sabemos cómo alcanzar esos objetivos climáticos. Por ejemplo, en el sector de la electricidad, sabemos qué tecnologías tenemos a nuestra disposición para producir casi un 100 % de electricidad limpia. En este gráfico observamos las emisiones históricas a la izquierda de la línea de puntos. Y del lado derecho, observamos varias proyecciones elaboradas en primer lugar por la Administración de Información Energética. La segunda es la Agencia Internacional de Energía. La tercera es Berkeley, UC Berkeley. Y la tercera es Net-Zero America, que salió de la Universidad de Princeton. En esencia, lo que se demuestra aquí es que observamos un sector eléctrico futuro con cero emisiones netas y vemos que depende en gran medida de la energía nuclear (la barra morada en la parte inferior), solar y eólica (las barras amarilla y verde de arriba). Sabemos construir esas cosas. Son muy convenientes desde el punto de vista de los costos. La pregunta es: ¿podemos construir a velocidad y escala? Pero el problema no son las tecnologías. Las tenemos. Sabemos qué tenemos que utilizar. Sabemos cómo utilizarlas. Sabemos cómo gestionarlas en la red.
La noticia menos positiva son varias cuestiones que voy a mencionar someramente, y luego podemos profundizar en las que les interesen. La realidad es que todavía no estamos avanzando lo suficientemente rápido para alcanzar nuestros objetivos climáticos, para estar en consonancia con el Acuerdo Climático de París, por citar un punto de referencia, o con cualquiera de los muchos objetivos que los estados, las empresas, el Gobierno federal y la Administración actual han declarado que les gustaría lograr, ya sea en cuanto a la electricidad limpia u otros aspectos. Algo para tener en cuenta en relación con esto es cómo construir rápidamente la infraestructura, porque, para resolver el cambio climático, hay que construir muchas cosas: líneas eléctricas, centrales eléctricas, paneles solares, y la lista sigue y sigue. ¿Cómo construimos esas cosas, las instalamos y las ponemos en funcionamiento? Porque, hasta que no se pone en marcha, un panel solar no puede reemplazar parte de la energía generada con carbón de la que habló Noah. Tenemos la mayoría de las tecnologías que necesitamos, pero la innovación y la reducción de costos también serán muy útiles. Parte de eso se logrará ampliando e implementando iniciativas. Aprenderemos sobre la marcha. Pero hay algunos espacios en los que, si bien tenemos una solución, sigue siendo complicada, es más costosa de lo que nos gustaría.
Por lo tanto, nos vendría muy bien una mayor innovación, además de que tenemos algunas herramientas a nuestra disposición que son muy útiles. Pero si se produce un apagón generalizado, para tratar de arreglar el sistema debemos contar con la mayor cantidad posible de herramientas. Así que conseguir más herramientas es una buena idea. Sabemos que es más barato hacer la transición que no hacerla, pero también sabemos que la transición afecta de distinta manera a distintas clases de personas. Daré un ejemplo muy rápido relacionado con la energía, la seguridad y la justicia energética, el siguiente punto, que es que, si pasamos a una electricidad neta cero, si limpiamos la red eléctrica y tenemos energía más limpia, hay que tener en cuenta un par de cosas. Alguien que pertenece a una comunidad de bajos ingresos probablemente se beneficie más de las reducciones en la contaminación del aire destacadas en el estudio de la Universidad de Duke que señalé como material de lectura sobre este tema. (Soy profesora. No puedo evitar asignar cosas para leer). Pero, por otro lado, si bien esa comunidad de bajos ingresos se beneficiará mucho de las reducciones y otros tipos de contaminación atmosférica, es posible que tengan facturas de energía más altas, y esa combinación es muy conflictiva. Debemos ser conscientes de eso y de que hay soluciones normativas, pero hay que implementarlas para evitar consecuencias imprevistas e indeseadas. El último punto que destacaré se refiere a las cadenas de suministro.
Tenemos las tecnologías. Sabemos instalarlas. Sabemos utilizarlas. Pero lo crucial es integrarlas al sistema. Se están construyendo cadenas de suministro de baterías, pero están muy concentradas en unos pocos países, de hecho, en un solo país. Entonces, ¿cómo construimos las cadenas de suministro que necesitamos o la escala que necesitamos, pero también la diversidad necesaria para contar con un sistema sólido y llegar a cero emisiones netas? Lo último que diré es que mi libro de texto con el que dicto mi clase de mitigación se puede consultar gratuitamente en línea en forma de podcast. Pueden escucharlo en cualquier parte del mundo y habla de las estrategias para llegar a cero emisiones netas, y hay una sección sobre cada uno de los factores que mencionamos Noah y yo: transporte, industria eléctrica, etc. Pueden consultarlo gratis en línea. Que lo disfruten. Escúchenlo al doble de velocidad, si quieren, y pueden elegir los episodios. Eso es todo.
Preguntas y respuestas
¿Qué se está haciendo bien en la cobertura periodística de estos temas y dónde hay margen de mejora?
[00:29:04]
RICK WEISS: Fantástico. Hay mucha información y es muy útil para recordarnos a todos que no se trata solo de un problema tecnológico. La formulación de políticas es compleja, y las distintas soluciones normativas afectan a distintas personas de distinta manera. Es una excelente conclusión para tener en cuenta, y pueden escribirse muchos reportajes sobre esas opciones. Bien. Un recordatorio para los periodistas: si tienen preguntas, vayan al ícono de preguntas y respuestas de la parte inferior y envíenlas junto con su nombre y el nombre de su medio de comunicación. Empezaré con nuestra prerrogativa habitual en estas ruedas de prensa, que consiste en que la primera pregunta la hago yo y es pedir a cada ponente que se dirija brevemente a esta audiencia de periodistas y, como profesionales que también consumen las noticias, nos digan lo que les gusta o no de cómo se suele tratar este tema en las noticias, para que nuestros oyentes y participantes puedan aprender algo directamente de ustedes. Dr. Kittner, empezaré contigo.
[00:30:03]
NOAH KITTNER: Gracias. Creo que algunas lecciones son que la electricidad es realmente la clave para reducir las emisiones. Históricamente, hemos visto que hemos podido reducir las emisiones en el sector de la energía eléctrica al cerrar varias centrales eléctricas de carbón. Esa es realmente la pieza integral para desbloquear los otros sectores complementarios que hemos visto. Históricamente, hemos visto esas reducciones. Si esperamos que continúen, necesitamos expandirlas rápidamente usando otras tecnologías que tengan un impacto mucho menor en las emisiones de gases de efecto invernadero, como la energía solar, la eólica y el almacenamiento de energía.
[00:31:08]
RICK WEISS: Muy bien. Entonces, hacer más hincapié en eso. Y Melissa.
[00:31:12]
MELISSA LOTT: Diré una cosa que me gusta mucho y que he visto en los últimos años y otra que es una oportunidad que no veo que se aproveche demasiado. Con respecto a lo que me gusta ver, es la conexión entre la energía y el clima. Aparece cada vez más en los reportajes sobre cómo está afectando el clima a los sistemas de energía. El hecho de que las olas de calor afectan la demanda de aire acondicionado es un ejemplo, además de que calientan el agua de refrigeración de las centrales eléctricas, lo que las hace menos eficientes. También lo veo aparecer cada vez más en relación con las tormentas extremas. En la cobertura periodística del huracán que está atravesando Texas en este momento, se dice: “El cambio climático está afectando esto. Estamos analizando la temporada de huracanes y esta es la conexión”. Me encanta ver esas conexiones entre los temas. Lo que considero como una oportunidad es que suele haber un enfoque en una sola tecnología, una sola solución o una sola situación. Por ejemplo, la autorización de una carretera o la instalación de paneles solares. Pero la realidad de lograr un futuro descarbonizado, un futuro con cero emisiones netas, un futuro en el que resolvamos el cambio climático, es que, en primer lugar, necesitamos todas las tecnologías disponibles. No lograremos una red limpia, confiable y asequible solo con la energía solar y el almacenamiento energético. Eso no es lo que dicen las investigaciones. Entonces, hay que ponerlo en contexto: “Sí, se ha avanzado mucho en la energía solar, pero ¿cómo encaja esto en el contexto más amplio de lo que está sucediendo?”. Por otra parte, cuando no se permite una carretera o algo así, ¿qué repercusiones tiene en el panorama general si necesitamos ampliar las iniciativas y avanzar a gran velocidad? Ese contexto más amplio a veces falta en los reportajes. Creo que es una oportunidad que a veces se pierde.
[00:32:47]
MELISSA LOTT: Creo que Rick se desconectó. Becky, iba a… Ah, volvió Rick. Así que estamos bien. No importa.
¿La adopción del aire acondicionado en las residencias beneficiaría la salud pública o aumentaría el problema de las emisiones?
[00:32:56]
RICK WEISS: Lo siento. No sé qué pasó. Gracias a la infraestructura energética por hacer que pierda la conexión. Veremos cómo sigue. Tengo un plan B si es necesario. Gracias a ambos por esas respuestas. Vamos a responder algunas preguntas. Tengo una pregunta de Christine Woodside, una periodista radicada en Connecticut. ¿La adopción del aire acondicionado en las residencias, que podría ser beneficiosa para la salud, beneficiaría a la sociedad o crearía más emisiones y agravaría el problema? ¿Cómo se equilibra eso? Melissa, veo que asientes. ¿Quieres responder primero?
[00:33:28]
MELISSA LOTT: Es una pregunta muy importante, gracias por plantearla, Christine. Tanto en los EE. UU. como en el resto del mundo, esta pregunta se plantea una y otra vez porque el aire acondicionado salva vidas, pero luego hay que pensar con qué más se relaciona, porque, puede que no produzca emisiones en nuestros hogares, pero produce emisiones en algún lugar porque la electricidad que hace que funcione ese aire acondicionado proviene de algún lugar que probablemente no esté libre de carbono, según el país en el que se encuentre. Así que, en general, tenemos que hacer dos cosas. Por una parte, asegurarnos de que todos tengan acceso al aire acondicionado que necesiten. Por otra parte, una calefacción eficaz para que sus hogares sean ambientes seguros, fundamentalmente seguros todo el año, pero hacerlo de una manera beneficiosa para las emisiones a largo plazo. El aire acondicionado es un ejemplo, en el cual usamos la electricidad en gran medida. Entonces, se trata de limpiar la red eléctrica, y si lo vemos desde el punto de vista de la calefacción, hay que tener en cuenta que cada vez utilizamos más electricidad y menos gas natural para la calefacción para reducir las emisiones en el sistema en general. Así que necesitamos energía más limpia al tiempo que nos aseguramos de que todos tengan acceso. La otra cosa que voy a señalar muy rápido, Rick (estuvimos hablando de esto ayer, creo), es que, actualmente, se considera que uno de cada tres estadounidenses tiene inseguridad energética. Son cifras que están bien estudiadas. Pueden fijarse en el trabajo de mi colega Diana Hernandez, entre otras, si quieren, el trabajo de Shalanda Baker, el trabajo de Tony Reames, etc. Es decir que, aunque tengan aire acondicionado, no lo encienden porque saben que no pueden pagar la factura. Por lo tanto, tener aire acondicionado no es suficiente para percibir esos beneficios para la salud. Hay que asegurarse de que la gente pueda usarlo en su hogar y que sus hogares tengan temperaturas saludables. Se trata de lograr viviendas de mejor calidad y energía barata.
[00:35:03]
RICK WEISS: Genial. Noah, ¿quieres añadir algo al tema del aire acondicionado o podemos continuar?
[00:35:07]
NOAH KITTNER: No, fue una respuesta excelente y estoy totalmente de acuerdo. Las bombas de calor eléctricas me parecen una tecnología muy interesante en el sector debido a su doble función, ya que proporcionan calefacción y refrigeración en una sola unidad, y la Ley de Reducción de la Inflación ahora proporciona subsidios directos para apoyar el reemplazo por bombas de calor, lo que reduciría directamente la combustión de gas natural y otros combustibles fósiles, algo muy importante.
¿Qué papel desempeñan los proyectos eólicos marinos flotantes de la costa oeste en la transición a la energía verde?
[00:35:43]
RICK WEISS: Genial. Cada vez se habla más sobre las bombas de calor. Creo que hay mucho que escribir sobre las bombas de calor por parte de los periodistas locales y de otros países. Pregunta de Christine Heinrichs, periodista radicada en California. ¿Cómo encajan en este panorama los proyectos eólicos marinos flotantes de la costa oeste? Requieren una renovación sustancial de los puertos e infraestructura de apoyo. El plazo para ponerlos en el agua es largo, de 5 a 10 años o más. ¿Es importante seguir haciendo esta inversión? ¿Alguno de ustedes quiere abordar este tema?
[00:36:14]
MELISSA LOTT: Puedo hacerlo, a menos que quieras hacerlo primero, Noah. Como quieras.
[00:36:18]
NOAH KITTNER: Adelante.
[00:36:21]
MELISSA LOTT: Al estar en Nueva York, pienso mucho en la energía eólica marina, pero de hecho he pasado mucho tiempo en la costa oeste. Es una pregunta muy, muy buena. A este respecto, si analizamos la energía eólica marina, hay un par de razones por las que es muy ventajosa e incluso con un plazo de 5 a 10 años, incluso si fuera más largo, es probable que aun así fuera conveniente integrarla en gran medida al sistema. En primer lugar, los patrones del viento complementan los patrones de otros tipos de tecnologías, como la energía eólica terrestre y también la solar terrestre. Eso contribuye a que nos acerquemos al punto de tener electricidad limpia y asequible las 24 horas todos los días del año. Por lo tanto, es una excelente herramienta. Para todas esas cosas que acabo de describir hay que invertir en infraestructura, se necesitan cables, hay que construir y hacer muchas cosas. Entonces, la energía eólica marina tiene una función que desempeñar. Ahora, ¿puede la energía eólica marina alcanzar la totalidad de los objetivos? Es casi seguro que no. Hay que tener otras herramientas implementadas. Pero mencionaría dos cosas en cuanto al plazo de 5 a 10 años. Una es que estamos en 2024. Si nos fijamos en el objetivo de la Administración de Biden, por poner un ejemplo, pero hay muchos otros (me refiero a lograr una electricidad limpia para 2035 o si nos fijamos en algunos de los objetivos para 2030), la energía eólica marina aún puede contribuir en la próxima década. Por otra parte, estamos hablando de llegar a cero emisiones netas, de resolver el cambio climático, lo que significa reducir considerablemente las emisiones para alrededor de mediados de siglo, es decir, en 2050, y mantenerlas ahí. La energía eólica marina puede desempeñar un papel muy bueno en ese sentido. Pero no se debe usar únicamente la energía eólica marina. Si surge la oportunidad, hay que aprovecharla, pero hay que complementarla con otras cosas. Daría la misma respuesta sin importar la tecnología en cuestión, nuclear, de captura de carbono, solar, eólica, etc., incluso geotérmica, una tecnología muy interesante que se ha vuelto muy popular en este momento. Noah, ¿de qué me olvidé? ¿Qué añadirías o refutarías?
[00:38:07]
NOAH KITTNER: No. Bueno, sí, estoy de acuerdo. Creo que la ventaja de la energía eólica marina, especialmente en una red dominada por la energía solar y otras energías renovables variables, es que la energía eólica marina es muy complementaria a la solar durante el día. Actualmente hay algunos estudios en los que se demuestra que, al usar más energía eólica marina, podría reducirse la cantidad total de nueva infraestructura de almacenamiento de energía necesaria en una red, lo que podría ayudar enormemente en la transición de las plantas tradicionales de generación despachable con combustibles fósiles a opciones de menos carbono. E incluso con un retraso de 1 a 5 años en el plazo para obtener los permisos, hemos visto que otras centrales eléctricas centralizadas más grandes tardan más de 5 a 10 años, lo que representa un gran desafío para cumplir nuestros objetivos climáticos y es algo que debe abordarse. Por lo tanto, absolutamente, se debe prestar atención a acelerar la capacidad de implementar diferentes tipos de energía eólica marina y otras tecnologías diversas de energía renovable en la red.
¿Cómo afectarían los cambios normativos que acaba de proponer el Partido Republicano a los diferentes estados y localidades?
[00:39:27]
RICK WEISS: Es una conexión interesante sobre la que no he visto que se haya escrito mucho y que podría reducir nuestra demanda de baterías, porque se habla mucho del problema de contar con baterías a gran escala. Así que es muy interesante. Veamos esta pregunta de Kathy Kowalski, una periodista de Ohio que escribe sobre temas de energía, y que básicamente quiere conocer la opinión de los panelistas sobre las declaraciones normativas publicadas ayer por la plataforma del Partido Republicano. Podemos abordarlo desde una perspectiva política o simplemente desde una perspectiva científica. Pero, entre otras cosas, Kathy nos dice que la política o la plataforma parecen abogar por la anulación de las normas relativas a los vehículos motorizados, más perforaciones de petróleo y gas y la derogación de la Ley de Reducción de la Inflación. Además de abordar las repercusiones para el cambio climático, ¿en qué se centrarían aquí en términos del efecto de una política así en la situación en varios estados? ¿Alguno quiere hablar de ese tipo de cambios de política?
[00:40:24]
MELISSA LOTT: Puedo decir algunas cosas. Sí. En relación a la última parte de tu pregunta, Rick, más allá de lo que ocurra en el nivel del gobierno federal, conocemos la separación de poderes, lo aprendimos en Schoolhouse Rock. Desfila ante mis ojos ahora mismo. Pero, en la práctica, los estados han fijado sus propios objetivos. Por lo tanto, el gobierno federal puede tomar decisiones, pero eso no anula los derechos de los estados a tomar sus decisiones. Y sí, eso tiene algunas complejidades, pero todos los objetivos los han fijado los estados. Y si no están al tanto de todos o no han visto las cifras, la Universidad Estatal de Carolina del Norte solía publicarlos, pero es una base de datos del sitio web DSIRE. Allí figuran todas las políticas estatales, no solo la energía limpia en general, sino todas las subcategorías, los incentivos para las bombas de calor, los incentivos para los vehículos eléctricos; esas cosas no desaparecen porque el gobierno federal tome otras decisiones. Lo segundo que voy a decir es que, en la práctica, derogar una ley promulgada es extremadamente difícil. Hay que obtener un número muy, muy alto de votos en el Congreso, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, y debe tener prioridad sobre otras actividades, porque no hay mucho tiempo en las sesiones. Así que es algo muy difícil de lograr. Además, ninguna derogación afectaría al dinero que ya se distribuyó. Por lo tanto, en lo que respecta a algunas de las tendencias que describí anteriormente sobre las posibles repercusiones de la Ley de Reducción de la Inflación, si el dinero ya se gastó, en gran medida muchas de esas cosas ocurrirán de todas formas. No todas. Sería más difícil. Pero no suspendería las cosas que se hubieran hecho antes de que se produjera una posible derogación. Cuando se trata de anular cualquier otra norma, se hace teniendo en cuenta el cambio climático solo si el objetivo es resolver el cambio climático. Si ese es el objetivo, entonces se necesita más acción, no menos. Si ese no es el objetivo, por supuesto, no desempeña ningún papel. Pero sabemos a partir de los hallazgos de la ciencia del clima, a partir de los efectos de las emisiones, que tenemos que reducir las emisiones muy, muy rápidamente si queremos proteger la salud humana y el medio ambiente. Si ese es el objetivo, hay que implementar más cosas, no menos, para reducir las emisiones. Creo que he abordado todos los puntos al respecto, pero si no fue así, no dudes en añadir lo que haga falta.
[00:42:27]
RICK WEISS: Noah, ¿quieres añadir algo?
[00:42:31]
NOAH KITTNER: No, gracias.
¿Puede contribuir el gas natural renovable a reducir las emisiones?
[00:42:32]
RICK WEISS: Muy bien. Pasemos a una pregunta de Monica Samayoa de Oregon Public Broadcasting. Me gustaría escuchar las opiniones de los panelistas sobre el gas natural renovable y si contribuirá a reducir las emisiones. En Oregon, las empresas de servicios públicos están apostando con ahínco por el gas natural renovable en lugar de hacerlo por la electrificación, pero les está costando adquirirlo. Algunos dicen que es una táctica dilatoria, pero ¿es una solución que puede funcionar? ¿Puede abordar decirnos alguno de ustedes qué es el gas natural renovable y si es una solución? Noah, ¿estás al corriente de ese tema?
[00:43:05]
NOAH KITTNER: Claro, sí. Opino que hay que empezar con un análisis efectivo del ciclo vital. Hay un debate sobre el gas natural renovable, el cual proviene de una gran variedad de materias primas. Hay algunos tipos de biocombustibles, materias primas de gas natural derivadas de la bioenergía que permiten convertir diferentes fuentes de bioenergía en gas natural. También se habla de usar la electricidad para separar el agua y crear hidrógeno electrolítico, el cual podría usarse como combustible sustituto del gas natural en ciertos casos. Y creo que, al comparar estas opciones, es muy importante tener en cuenta el análisis del ciclo vital. ¿Cuál es la potencial materia prima del gas natural renovable? ¿De dónde proviene: se utilizó un biocombustible o material de desecho de vertederos u otras fuentes? Hay diferentes repercusiones en todas estas etapas. Por eso, la evaluación del ciclo vital, que permite contar con una evaluación integral del impacto ambiental y un inventario de las emisiones, puede contribuir en gran medida a determinar si el combustible reducirá las emisiones o no. En algunos casos, algunas de estas opciones no reducen las emisiones en la medida en que afirman. Así que es todo un desafío.
[00:44:51]
MELISSA LOTT: Puedo añadir tres observaciones rápidas. ¿Está bien, Rick? Seré rápida.
[00:44:54]
RICK WEISS: Claro.
[00:44:55]
MELISSA LOTT: Entonces, tres observaciones rápidas. En primer lugar, si no conocen a Lucas Davis de la Universidad de California en Berkeley, él trabaja mucho en relación con los efectos que los cambios en el sistema de gas natural pueden tener en las diferentes comunidades, y algunas de las desventajas. A favor del gas natural renovable: no deja de ser CH4, no deja de ser metano. Se puede adquirir la cantidad necesaria y colocarlos en los oleoductos. Y, dadas las condiciones económicas, sigue siendo conveniente usar el metano extraído directamente del suelo. En este momento, lo están produciendo de esa manera. La segunda observación que voy a hacer es que estamos tratando de lograr cero emisiones netas en toda la economía. Si recuerdan mis tres argumentos anteriores, hay que electrificar, limpiar la electricidad y, luego, producir todo lo que no se puede hacer con la electricidad. Ese segmento, ese último, sigue siendo bastante importante, especialmente en la industria, posiblemente en el transporte marítimo y, luego, en la aviación de larga distancia. Y ahí hay un conflicto con la cantidad y el volumen de energías renovables que podemos producir y dónde se pueden aprovechar al máximo y mejor. Por lo tanto, existe una tensión si tenemos una alternativa para lo que sea que se esté haciendo con el gas natural renovable, pero no tenemos una alternativa para los vuelos de larga distancia porque la física nos dice que la electrificación de los vuelos de larga distancia sería extremadamente difícil, si no imposible. Eso lo ha investigado un profesor de la USC, puedo enviar el enlace más adelante. Está en uno de nuestros podcasts donde hablamos sobre la descarbonización de la aviación.
Hay que pensar en esa tensión. La tercera observación es que muchas veces pensamos que resolver el cambio climático es abandonar por completo los oleoductos, pero puede que no sea así, y los oleoductos podrían ser una infraestructura que nos ayude a acelerar los avances en pos de lograr cero emisiones netas. Hace un par de años publicamos un artículo al respecto en la Universidad de Columbia. Soy uno de los autores. Se puede consultar libremente, sin pagar nada. En pocas palabras, el artículo dice que hay dos cosas. Los oleoductos se pueden convertir básicamente en autopistas para otras líneas de la red, pero posiblemente se pueda mezclar muchos gases distintos en esos oleoductos. Por lo tanto, no se trata solo del gas natural renovable, sino también de otras cosas que podrían contribuir a reducir las emisiones, no dañar a los más vulnerables y lograr los varios objetivos que los distintos estados se han fijado. Es complejo. Pero, en relación con lo que dijiste, es difícil obtener los volúmenes de GNR al precio deseado hoy en día. No es posible.
¿Qué estados están liderando el camino para mejorar el uso de la electricidad y las energías renovables?
[00:46:57]
RICK WEISS: Interesante. Genial. Gracias, a los dos. Tengo dos preguntas que creo que están relacionadas. Las voy a combinar. Una es de Holliday Moore, de la radio pública WAER de mi ciudad natal de Syracuse, quien pregunta: “¿Qué estados, en su opinión, están liderando el camino para mejorar el uso de la electricidad y las energías renovables y de qué maneras están predicando con el ejemplo?” Por su parte, Larry Johnson, de Cobb County Courier en Georgia, pregunta si tienen alguna sugerencia para reportajes centrados en la situación local que concuerden con los objetivos presentados por el Dr. Lott; básicamente, creo, está pidiendo ejemplos de éxito o de buenas medidas que se puedan presentar en reportajes para mostrar el camino. Me pregunto si cada uno de ustedes tiene algunas sugerencias sobre proyectos en marcha en los estados o las localidades que valga la pena destacar. ¿Noah? Oh, adelante. Melissa.
[00:47:46]
MELISSA LOTT: Iba a decir… Noah, ¿quieres empezar tú y luego agrego yo algunos ejemplos?
[00:47:50]
NOAH KITTNER: Claro. Bueno, sí. Tal vez sea un poco parcial, ya que pasé bastante tiempo en California durante mi doctorado, pero creo que hay muchos proyectos de almacenamiento de energía realmente innovadores en California que demuestran cómo integrar la energía renovable variable, como la solar y la eólica, a una escala mayor en comparación con otros estados. En particular, pienso en las instalaciones de almacenamiento de baterías de iones de litio a gran escala que se están conectando a la red y poniendo en funcionamiento, y también en otros tipos de baterías de flujo que podrían proporcionar un almacenamiento de energía de mayor duración en comparación con los proyectos de iones de litio. En conclusión, se están produciendo muchas innovaciones de las que otros estados podrían tomar nota, especialmente los que actualmente están haciendo la transición porque mucha electricidad generada con carbón es costosa. Las centrales eléctricas de carbón están cerrando por razones económicas y también climáticas. Sin embargo, en muchos casos, simplemente no son competitivas en cuanto a los costos. Por lo tanto, será muy importante encontrar formas de reemplazar esa generación de electricidad, ya que necesitaremos una mayor capacidad de generación de electricidad a partir de fuentes renovables y bajas en carbono.
[00:49:35]
MELISSA LOTT: Y solo voy a mencionar el podcast que mencioné anteriormente, que es mi libro de texto. No es un libro de texto como los que teníamos en la escuela, al menos yo. En él se narran historias. Y, entre ellas, incluimos muchas historias locales que creo que son ejemplos muy interesantes de dónde funcionan las cosas, dónde no, qué hemos aprendido de ellas, etc. Destacaré algunas. En primer lugar, hicimos un episodio sobre la calefacción limpia para todos. En él se habla de algunas acciones llevadas a cabo en la ciudad de Nueva York. No soy oriunda de Nueva York, pero obviamente ahora vivo aquí. Y en el episodio se habla de las viviendas sociales, donde hay diferentes tipos de dificultades por resolver: cómo conseguir una calefacción barata que no se vea afectada por las tormentas dado que estamos en la costa, etc. Se habla de las innovaciones que se han producido en el rubro de las bombas de calor, mediante el uso de sistemas que parecen alforjas y que se colocan en las ventanas. No bloquean las ventanas, por lo que aún entra la luz solar, pero pueden calentar y enfriar el apartamento de una manera realmente ventajosa desde el punto de vista económico. Así que permiten ahorrar dinero. Lo otro que voy a destacar es una interesante historia local que ocurrió en la otra costa. Es un grupo que repara las estaciones de carga de vehículos eléctricos. Para las estaciones de carga de los vehículos eléctricos hay subsidios del gobierno federal o de algún programa o tal vez inversiones privadas, pero la cuestión es que se construyen y luego hay que mantenerlas. Bueno, esa subvención del gobierno federal es para pagar la construcción, no el mantenimiento. Entonces, ¿qué vemos a medida que desarrollamos esa parte de nuestra economía? Aún está en las primeras etapas. Yo tengo un vehículo eléctrico. Les aseguro que me encuentro con cargadores rotos, especialmente en los sistemas de carga públicos, mucho más seguido de lo que me gustaría, pero estas personas están descubriendo cómo resolverlo. Así que ese es otro ejemplo. También hay un episodio entero que hicimos sobre cómo eliminar el carbón en Colorado, pero pueden escucharlo ustedes. Básicamente, se hace un recorrido de los EE. UU., pero también de varios otros países de donde pueden sacar buenos ejemplos. En las respuestas a la invasión de Ucrania, como las de Polonia, Alemania y otros lugares, se pueden ver algunas historias muy buenas. Y nos centramos en ciudades, personas y empresas concretas. Por lo tanto, son muy específicas. Lo último que mencionaré es que el grupo de… ¿eran Canary Media y Post Script Media? Cubren muchas historias locales sobre la transición energética. Son Stephen Lacey y su equipo, y The Carbon Copy es uno de sus podcasts, y narran historias cortas sobre lo que hace la gente en distintos lugares; la otra semana, por ejemplo, hicieron un gran reportaje sobre el reciclaje de baterías. Sé que sus series son de muy buena calidad, y son objetivos en cuanto a la información que presentan. Si quieren más ejemplos, ese un buen recurso.
¿Cuáles son algunos desafíos y oportunidades para abordar la resiliencia climática y la justicia energética en Puerto Rico?
[00:52:07]
RICK WEISS: Genial. Últimamente me he fijado en Canary Media. Excelente recurso nuevo. Esta pregunta que se centra un poco en Puerto Rico es de Jillian Melero, una periodista radicada en Chicago, que hace esta pregunta dirigida a ti, Dra. Lott, sobre la mitigación y la adaptación en el caso de Puerto Rico. ¿Cuáles son algunas observaciones o recomendaciones que tiene sobre los desafíos y las oportunidades para abordar la resiliencia y la justicia energética en ese país?
[00:52:35]
MELISSA LOTT: Oh, vaya. ¿Cuánto tiempo tenemos, Rick? Tengo una lista muy larga de observaciones, pensamientos, oportunidades, etc. Escogeré dos, lo que será todo un desafío.
[00:52:45]
RICK WEISS: Y pueden ponerse en contacto en persona para conversar, si lo desean.
[00:52:49]
MELISSA LOTT: Por supuesto. Tengo varios colegas que trabajan directamente en Puerto Rico, trabajan con Puerto Rico en la reconstrucción de la red, etc. Por lo tanto, haré dos observaciones, una que se aplica a todos nosotros, y es que, en gran medida, todavía estamos planificando nuestros sistemas de energía en función de patrones climáticos y meteorológicos que hemos observado (que son dos cosas diferentes, como me repiten constantemente todos mis colegas científicos del clima). Todavía los estamos planificando en función de fenómenos que hemos visto en el pasado o quizás que vemos hoy, pero no en función de integrar elementos al sistema para afrontar los fenómenos climáticos del futuro. Por eso, a medida que reconstruimos e invertimos en la resiliencia de los sistemas, debemos prever esos cambios en el clima. La cantidad y la intensidad de los huracanes que teníamos hace 20 años no es lo que esperamos en los próximos 20 años. Tener esto en cuenta es sumamente importante. La otra observación que voy a destacar es que las discusiones se centran mucho en cuál es la solución: “Son las microrredes, debemos tener microrredes”. Y la respuesta muchas veces no es “o”, sino “y”. Según las investigaciones y los análisis, sí, necesitamos una microrred de red de malla resiliente conectada a una red centralizada. Queremos “y”, porque ambos sistemas tienen ventajas. La pregunta es: ¿cómo se hace de manera asequible? Y la diversidad de tecnologías realmente entra en juego en todos los análisis que sigo e incorporo en mis propios estudios. Así que voy a detenerme ahí. La lista es larga, pero esos son dos ejemplos.
¿Tienen los periodistas un papel que desempeñar a la hora de transmitir la importancia y la urgencia del cambio climático?
[00:54:14]
RICK WEISS: Genial. Tenemos una pregunta acerca de tu referencia bibliográfica sobre la combinación energética, Melissa, pero voy a dejarla para después. Esta es una pregunta muy interesante que no se basa en su experiencia científica, sino tal vez en su experiencia observacional en esta área; es de Michael Fanelli, de la radio KRBD de Ketchikan, Alaska. ¿Creen que los periodistas todavía tienen un papel que desempeñar para convencer al público de la importancia o la urgencia del cambio climático? Y si es así, ¿cómo podríamos hacerlo sin sonar apocalípticos y deprimentes? Me interesaría mucho escuchar las opiniones de los dos sobre esta cuestión periodística desde su punto de vista de trabajar con los aspectos científicos de este ámbito. Noah, ¿quieres empezar?
[00:54:57]
NOAH KITTNER: Claro, sí. Creo que uno de los problemas que surgen a menudo es que hay un discurso apocalíptico sobre el hecho de que nuestras emisiones no disminuyen lo suficientemente rápido. Pero no es tan común que los periodistas le expliquen a la gente cómo podría beneficiarse económicamente de la transición a algunas de estas diferentes tecnologías. Lo que he visto con los vehículos eléctricos, por ejemplo, es que el costo total de tener un vehículo eléctrico suele ser inferior al de un vehículo con motor de combustión interna, y cada vez son más asequibles, pero creo que al público se le explica menos y entiende menos por qué y cómo es así. Por lo tanto, creo que señalar algunas de las conexiones entre cosas particulares o explicar tecnologías como las bombas de calor, que son muy nuevas, pero que podrían influir mucho en la vida de la gente, es una forma de considerar posibles soluciones. Así que, en esencia, creo que los periodistas podrían ayudar a comunicar qué medidas pueden tomar las personas en el día a día que no solo tengan que ver con la reducción de las emisiones, sino que también podrían ahorrarles dinero o ayudar a la sociedad a resolver otros problemas, como la equidad y la justicia en otros factores.
[00:56:34]
MELISSA LOTT: Voy a citar o parafrasear rápidamente. No creo que sea una cita textual. Es algo que recuerdo. Hace un año y medio hice un documental con PBS NOVA. Se llamaba Chasing Carbon Zero y habla de los avances que hemos logrado en los EE. UU. De hecho, destaca muchos de los datos de los que hemos estado hablando hoy, como los avances que se han registrado y lo que debe suceder en el futuro en los diferentes sectores, lo que me parece que responde a la otra pregunta a la que te refieres, Rick. Pero dentro de esto, dijo en una entrevista que, efectivamente, los periodistas tienen la obligación de informar (esta es su opinión) sobre el cambio climático y lo que está sucediendo y la urgencia, pero también tienen la responsabilidad de informar sobre las soluciones al cambio climático, porque si dicen: “Esto es horrible, esto está sucediendo”, pero no proporcionan la información de que hay soluciones y podemos hacer algo al respecto, como muestran las investigaciones y los datos nosotros. No es que yo sea optimista y quiera sentirme bien al respecto. Simplemente, lo que me dicen las investigaciones es que tenemos soluciones. Él cree que los periodistas tienen la responsabilidad de informar sobre eso, por eso creó el documental y luego vino y me pidió que formara parte de él. En cuanto a comunicar todo esto, creo que el carácter de urgencia en gran medida no se transmite en las comunicaciones actuales, y es algo a lo que dedico mucho tiempo, y sería fantástico que más personas hicieran referencia a lo que nos dice la ciencia, es decir, que esto es urgente y tendrá costos inmensos si no actuamos con rapidez. Mantener el statu quo es mucho más costoso que hacer una transición rápida. Entonces, ¿cómo hacerlo de manera efectiva si el objetivo es reducir el costo general y proteger a las comunidades, la salud humana y el medio ambiente? Pero estoy muy de acuerdo con hacer hincapié en las soluciones, porque en mi trato con los legisladores, con mis alumnos, etc., es muy fácil atascarse en el pesimismo. Pero, un momento, tenemos soluciones. Es un problema mucho mejor que no tener soluciones. Y esas soluciones se deben a las décadas que han invertido los científicos e ingenieros, los científicos sociales, etc., en analizar las vías.
¿Pueden brindar más información sobre la electricidad mixta y el papel que desempeña en los sistemas eléctricos asequibles, confiables y limpios?
[00:58:33]
RICK WEISS: Genial. Solo nos quedan un par de minutos, y quiero recordar a los periodistas que, cuando se vayan al final de la rueda de prensa, les sugiero encarecidamente que dediquen medio minuto a responder la encuesta que recibirán. Nos ayuda muchísimo a planificar estas sesiones para que sean de la mayor utilidad para ustedes. Pero primero quiero pedirle a Melissa que, rápidamente, en aproximadamente un minuto, hable en más detalle sobre la categoría tres de las tres secciones que figuran allí, donde se habla sobre la electricidad mixta. Tengo a dos personas. Lauren Hines-Acosta, del Chesapeake Bay Journal y, si no me equivoco, Jenae Barnes, de Capital B News, preguntaron al respecto. Así que, explícanos un poco más sobre eso. Y, luego, les pediré a cada uno de ustedes que terminen con un mensaje breve con el que los periodistas puedan quedarse a modo de conclusión. Pero, Melissa, ¿podrías empezar?
[00:59:19]
MELISSA LOTT: En la diapositiva número cinco de mi presentación, hay una nota al pie en la parte inferior: Loton y Smith, 2021. Es una hoja informativa. Tiene dos páginas, tiene gráficos y resume cientos y cientos de estudios realizados por investigadores de todo el mundo. Y lo que dice son esos tres elementos. ¿Qué se puede hacer? Electrificar, limpiar la electricidad y luego limpiar todo lo demás. Luego habla de qué hacer para limpiar la electricidad, que es la pregunta que creo que se hace aquí, Rick. Y para responderla, haré dos cosas. Primero, haré referencia a un episodio del podcast que hicimos sobre cómo desarrollar un equipo deportivo sin emisiones de carbono. Es divertido. Usamos el fútbol para explicar lo que la ciencia y la ingeniería nos dicen sobre la combinación de tecnologías que necesitamos. Pero lo importante es que, para tener un sistema eléctrico asequible, confiable y limpio (tiene que ser asequible y confiable), se necesitan tres categorías de tecnologías. La primera son los ejemplos de energía variable renovable, eólica y solar. Son económicas si se las puede conseguir, pero deben complementarse con el almacenamiento de energía, que es la segunda categoría. Les doy un adelanto: son los centrocampistas del equipo de fútbol. En esa categoría entran las baterías, pero también muchas otras cosas: el almacenamiento de larga duración, el almacenamiento estacional. En la hoja informativa está toda la información detallada. La tercera categoría es la energía despachable estable. Ese es el otro conjunto de tecnologías, las que se pueden generar las 24 horas todos los días del año. La energía geotérmica e hidroeléctrica son algunos ejemplos del sector renovable, pero también la energía nuclear, posiblemente el combustible fósil con captura de carbono si podemos usarlo a gran escala, etc. Espero que esto les dé una idea, pero está todo en la hoja informativa de dos páginas, segunda nota al pie de la diapositiva número cinco. Ahí está el enlace.
¿Cuál es un mensaje clave para los periodistas que cubren este tema?
[01:00:42]
RICK WEISS: Perfecto. Gracias. Tienes razón, era el segundo de los tres. Gracias por corregirme. Y excelente fuente de referencia. Quiero aprovechar el último momento para escuchar un mensaje final de cada uno de ustedes, en 30 segundos o menos. Si quisieran que los periodistas se quedaran con un mensaje final de hoy, ¿qué mensaje les darían? ¿Noah?
[01:01:01]
NOAH KITTNER: Solo que los combustibles fósiles son los que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero en los EE. UU. Por lo tanto, debemos seguir reduciendo nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Y hemos podido hacerlo cerrando las plantas de carbón, pero también aumentando nuestra capacidad de generación de electricidad. Así que esta es una excelente oportunidad para limpiar a fondo la red eléctrica, y será muy urgente e importante para poder afrontar el cambio climático.
[01:01:34]
RICK WEISS: ¿Y Melissa?
[01:01:37]
MELISSA LOTT: El cambio climático nos afecta aún más de lo que pensábamos. Ya nos está afectando hoy en día y nos está afectando más de lo que pensábamos, lo que crea una urgencia por reducir las emisiones. Por lo tanto, si queremos alcanzar esos objetivos y reducir las emisiones para combatir el cambio climático, debemos avanzar con rapidez y a gran escala, y debemos utilizar muchas tecnologías diferentes. Eso es lo que nos dicen las investigaciones, que necesitamos una combinación diversa de cosas. La buena noticia es que tenemos soluciones. El desafío es implementar esas soluciones, una vez resuelto el aspecto tecnológico, para difundirlas al mundo: se necesita mucha coordinación, se necesitan políticas, se necesitan muchos cambios sociales. Y ahí es donde surgen las complicaciones, pero tenemos las soluciones.
[01:02:17]
RICK WEISS: Fantástico. Quiero dar las gracias a nuestros dos ponentes expertos de hoy, el Dr. Noah Kittner y la Dra. Melissa Lott. Fantásticas presentaciones. Qué buena sesión de preguntas y respuestas. Mucha información. Muchas ideas de reportajes para nuestra audiencia de periodistas. Gracias, periodistas, por su compromiso de informar sobre este tema urgente, importante. Y quiero recordarles a todos que en SciLine estamos aquí para ayudarlos a encontrar científicos, referencias, fuentes científicas para que utilicen en sus reportajes. Pónganse en contacto en cualquier momento. Gracias a todos por asistir y espero verlos en las próximas cinco ruedas de prensa relacionadas con las elecciones que tendrán lugar durante las próximas tres semanas. Hasta luego. Nos vemos la próxima vez.