Datos demográficos de los votantes, acceso al voto y participación electoral
Está leyendo la parte 6 de 6 de esta serie. ¿Qué son las Ruedas de prensa?
En esta rueda de prensa, la cual forma parte de una serie de ruedas de prensa de SciLine sobre temas clave de las elecciones de 2024, se abordó lo que dicen las últimas investigaciones científicas sobre:
- Los datos demográficos de los votantes de los EE. UU.: quiénes votan, dónde viven y cómo han cambiado esos patrones en los últimos años.
- Los principales factores que impulsan la participación electoral de los diferentes grupos demográficos.
- Los obstáculos para votar y quiénes son los más afectados por esas barreras.
- Medidas respaldadas por investigaciones que las comunidades pueden tomar para aumentar la participación electoral.
Periodistas: video gratuito para usar en sus historias
Alta definición (mp4, 1920x1080)
Introducción
[00:00:28]
Lo siguiente fue traducido de la rueda de prensa original realizada en inglés.
RICK WEISS: Hola a todos y bienvenidos a la rueda de prensa de SciLine sobre los datos demográficos de los votantes, el acceso al voto y la participación electoral. La idea es que esta rueda de prensa sea oportuna para ustedes. Les recordará que quién gana una elección es más que simplemente una cuestión de quién es el candidato favorito. Se trata en gran medida de quiénes eligen votar y quiénes pueden votar. Por eso, frente a las estrategias políticas o incluso frente a las actividades legislativas que existen en algunos estados que parecen estar orientadas a influir en quiénes tendrán más probabilidades o más posibilidades de votar, estamos aquí para ayudarlos a comprender qué dicen realmente las investigaciones sobre las repercusiones de este tipo de políticas y el contexto en el cual se enmarca todo ese trabajo.
Soy Rick Weiss, director de SciLine. Para quienes no nos conocen, SciLine es un servicio totalmente gratuito, con un comité de redacción independiente y financiamiento de fuentes filantrópicas, dirigido a periodistas y científicos. Somos parte de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, una organización sin fines de lucro. Nuestra misión es simplemente lograr que a ustedes, como periodistas, les resulte lo más fácil posible incluir datos científicos, conocimientos científicos especializados y contexto en sus noticias, ya sean sobre un tema científico o, como en este caso, sobre otra cosa que está sucediendo en su comunidad, en el país, donde los resultados de algunas investigaciones científicas contribuyan a añadir un poco de rigor y un contexto basado en investigaciones al reportaje. Entre otras cosas, ofrecemos un servicio gratuito de búsqueda de expertos. Pueden recurrir a nosotros, hacer clic en el pequeño botón azul que dice “I Need an Expert” (Necesito un experto) en Sciline.org y los ayudaremos a encontrar un investigador, un científico académico u otra persona con los conocimientos adecuados para ayudarlos con el artículo que están generando, prácticamente sin importar el tema.
Pasando a cuestiones logísticas, hoy vamos a tener a dos ponentes que harán presentaciones breves de menos de 10 minutos cada una. Luego pasaremos a la sesión de preguntas y respuestas en vivo, para la cual pueden hacer una pregunta durante las presentaciones o después. Solo tienen que ir al ícono de preguntas y respuestas en la parte inferior de la pantalla de Zoom. Escriban su nombre, su medio de comunicación y su pregunta. Y si desean dirigir la pregunta a uno de los dos ponentes, indíquenlo. El video completo de esta rueda de prensa se publicará en nuestro sitio web al final del día de hoy y, por lo general, la transcripción con marcas de tiempo se publica uno o dos días después. Hágannos saber si tienen algún problema enviando un mensaje, como dije, a través del ícono de preguntas y respuestas de la parte inferior. No voy a tomarme el tiempo de hacer una presentación completa de nuestros dos oradores de hoy.
Quiero entrar de lleno en el tema. Pero les diré que primero escucharemos a la Dra. Lisa Bryant, profesora y directora del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal de California en Fresno. Ella nos pondrá al día sobre las tendencias recientes en la participación electoral en función de factores como la raza, la edad, el sexo y el nivel socioeconómico. En segundo lugar, escucharemos al Dr. John Holbein, profesor adjunto de Políticas Públicas, Política y Educación de la Universidad de Virginia, quien se centrará en los factores que impulsan la participación electoral o, en algunos casos, pueden disuadirla y en lo que dicen las investigaciones sobre quiénes se ven más afectados por este tipo de políticas. Bien. Vamos a empezar. Empezamos con usted, Dra. Lisa Bryant.
Datos demográficos de los votantes y participación electoral en los EE. UU.
[00:03:54]
LISA BRYANT: Genial. Gracias por invitarme. No puedo compartir mi pantalla. Bien. Lo siento. La opción de PowerPoint desapareció. Así que pondré el PowerPoint en mi pantalla y luego lo compartiré de esa manera. ¿Pueden verlo?
[00:04:20]
RICK WEISS: Hermoso.
[00:04:21]
LISA BRYANT: Bien, genial. Lo siento. OK. Bueno, hoy voy a hablar sobre los datos demográficos de los votantes y quiénes votan en las elecciones. Luego el Dr. Holbein se encargará del resto. Gracias por invitarme hoy. Realmente aprecio estar aquí y poder estar en contacto con los periodistas. Creo que debería haber más colaboración entre las ciencias políticas y los periodistas mientras estos estudian periodismo. Es uno de mis sueños. Y trato de hacerlo realidad en mi universidad. Pero primero, voy a empezar hablando de la participación electoral por tipo de elección. La participación electoral varía bastante según el tipo de elección del que hablemos.
Las elecciones presidenciales siempre tienen la mayor participación. Podemos ver que hay una brecha de alrededor del 10 por ciento. Voy a explicarles este gráfico muy rápido porque todos los gráficos que usaré hoy están configurados de la misma manera. En el eje x, tengo el año de la elección. En el eje y, tengo el porcentaje o la proporción de participación del grupo del que hablo. Como pueden ver, este gráfico se remonta a 1789. Vimos un gran aumento en el siglo XIX. Básicamente, desde hace cien años o más, hemos visto un aumento bastante constante de la participación en las elecciones presidenciales. Y hay varias razones para ello, de algunas de las cuales estoy segura de que hablará el Dr. Holbein. Sin embargo, el costo de informarse o aprender sobre los candidatos es mucho menor en las elecciones presidenciales. Tenemos información a nuestra disposición todo el tiempo. Por eso, es más fácil averiguar quiénes son los candidatos, cuáles son sus propuestas y cuáles son los referendos. Es un poco más difícil en las elecciones intermedias. Por consiguiente, tendemos a ver a muchos más votantes inconstantes o votantes no habituales que participan de forma intermitente durante los años de las elecciones presidenciales. Mientras que, en los años de elecciones intermedias, tendemos a ver partidistas fuertes (“votantes habituales” los llamamos), votantes muy constantes que en cierta forma se pueden dar por sentados. Si analizamos algunos de nuestros patrones de participación más constantes, la educación, volviendo a las primeras investigaciones en ciencias políticas, un artículo fundamental sobre el votante estadounidense, la educación siempre ha sido un muy buen indicador de la participación electoral. Como en el último gráfico que mostré, se puede ver que estos picos son los años de elecciones intermedias y presidenciales. Los picos más altos son las elecciones presidenciales y los puntos más bajos son las intermedias. Es decir que incluso entre los votantes más educados, constantes y previsibles, vemos una variación entre los diferentes tipos de elecciones. Pero pueden ver que, en 2020, tuvimos un aumento muy grande en todos los niveles de educación.
Hubo mucho entusiasmo en torno a las elecciones de 2020 en ambos bandos por varias razones. Pero podemos ver que, de manera constante, quienes tienen un posgrado, tanto de orientación académica como empresarial, tienden a tener índices de participación electoral muy altos. En 2020, alrededor del 90 por ciento de las personas con un posgrado que reunían los requisitos para votar lo hicieron. Debo mencionar lo siguiente. En todos mis gráficos se utiliza la encuesta de población actual de la Oficina del Censo de los EE. UU. Sin embargo, se ponderan para representar a la población con derecho a votar. Lo que quiero decir es que no todos los que viven en los Estados Unidos tienen derecho a votar. Hay que ser ciudadano. Hay que inscribirse. Algunas personas no tienen acceso a este derecho porque pueden tener condenas por delitos graves. Por lo tanto, hay varias razones por las que es preferible usar lo que llamamos “población con derecho a votar” en lugar de lo que llamamos “población en edad de votar”; es decir, si analizáramos los datos del censo y nos preguntáramos: “¿Qué porcentaje de personas mayores de 18 años votan?”, la cifra disminuiría. Sería mucho más baja porque incluiría a personas que no reúnen los requisitos para votar. Por lo tanto, creo que es una cosa que olvidé mencionar en la primera diapositiva sobre la que quería centrar la atención: se trata de la cantidad de personas que reúnen las condiciones para votar. Pueden ver que hay una gran brecha entre las personas que tienen algunos estudios universitarios o un título universitario y las que solo tienen un diploma de la escuela secundaria. Por otra parte, invariablemente a lo largo de los años electorales la brecha entre quienes terminaron la escuela secundaria y quienes no lo hicieron es bastante grande. Por consiguiente, cuanto más bajo es el nivel de educación de una persona, menos probable es que vote.
Otro indicador bastante constante de la participación electoral es la edad. Y pueden ver que, desde 1986, en todas las elecciones, los votantes mayores, los de 45 años o más, tienen muchas más probabilidades de tener una participación electoral de más del 60 o el 70 por ciento en comparación con los votantes más jóvenes, los adolescentes y los que tienen entre 20 y 30 años, y especialmente los votantes de 18 a 29 años. Son los que tienen menos probabilidades de votar. Podemos hablar en la sesión de preguntas y respuestas sobre por qué es así o tal vez el Dr. Holbein hable del tema. Sin embargo, hay algunas investigaciones de calidad sobre por qué los votantes más jóvenes no votan. Dicho eso, pueden ver que, en las últimas dos elecciones, las de 2016 y 2020, las cifras de participación electoral en todas las categorías de edad volvieron a subir. Y en 2020 la brecha de los votantes más jóvenes se redujo un poco.
Es decir que hubo cierto entusiasmo por votar entre los jóvenes. Puede que este año vuelva a haber entusiasmo. He visto algo bueno: NBC Decision Desk acaba de hacer una muy buena encuesta en la que se observaba que los votantes más jóvenes estaban un poco entusiasmados con Tim Walz. Veremos si es así; los vicepresidentes no suelen importar mucho. Pero ¿quién sabe? Podría ocurrir este año. Volviendo al sexo, desde 1980, alrededor de 1976 o 1978 las mujeres empezaron a votar al mismo nivel que los hombres. Ahora vemos que, desde la década de 1980, el índice de participación electoral de las mujeres de manera constante ha sido ligeramente superior al de los hombres. Según la elección, varía entre un 2 y un 4 por ciento más de participación entre las mujeres que entre los hombres. Esto es constante, una vez más, en casi todos los grupos raciales y étnicos. Pueden ver que hay algunas variaciones según la elección en cuanto a la magnitud de esa brecha. Pero seguimos viendo un resultado bastante persistente en los datos del campo de las ciencias políticas.
Aquí me detendré un momento a hablar de la interseccionalidad. Cuando analizamos la participación por raza y etnia, una vez más, vemos algunas fluctuaciones en cuanto a las elecciones que se centran principalmente en los candidatos. Como pueden ver, los votantes blancos, en su mayor parte, son los que más acuden a votar. Sin embargo, en 2008 y 2012, se puede ver que los índices de votación de los votantes negros fueron más altos que los de los votantes blancos. Ese es el efecto Obama. Por eso, será interesante ver si se repite este año con Harris como candidata. También hay un hallazgo interesante, lo que denominamos “hallazgo interseccional”, según el cual, si analizamos el sexo y la raza, en 2008 y 2012, las mujeres negras, en proporción, fueron las que más participación electoral tuvieron de todos los grupos demográficos en esas elecciones, seguidas de las mujeres blancas, los hombres blancos y luego los hombres negros. Pueden ver que los votantes negros y los votantes blancos tienen una participación electoral bastante similar. Hubo una pequeña brecha en 2016 y 2020, algunos debates sobre si los candidatos atrajeron a los votantes negros en la misma medida en esos años. Una vez más, tendremos que observar lo que ocurre este año, dado que tenemos una candidata multirracial por primera vez, lo que podría influir en la participación electoral. Si observamos las dos líneas inferiores, la pequeña línea discontinua representa a los grupos no hispanos que se identifican como blancos no hispanos, negros no hispanos o hispanos. Podrían ser estadounidenses de origen asiático. También incluye a los nativos americanos y a los isleños del Pacífico. Ese grupo ha tenido una participación ligeramente superior a la de los votantes hispanos. Sin embargo, es interesante que, si lo desglosamos, vemos que los votantes estadounidenses de origen asiático tienden a tener la participación electoral más baja. Las mujeres asiático-estadounidenses, en particular, son el único grupo femenino o grupo de mujeres cuyo índice de participación electoral es inferior al de los hombres. Dado que Kamala Harris es una candidata de raza mixta y ascendencia india, será interesante ver si eso moviliza a las mujeres asiático-estadounidenses este año y si vemos un aumento en la participación de ese grupo de mujeres.
Por último, quiero hablar sobre una brecha cada vez más importante que investigamos, pero que quizás no hemos estado investigando tanto como deberíamos. Y creo que está ganando atención. Se trata de la brecha entre las zonas urbanas y rurales, porque estamos viendo una distribución que antes no se veía en los Estados Unidos, en la que los demócratas y los liberales o los que se inclinan hacia la izquierda se congregan en las ciudades. Luego, en las áreas rurales, vemos que esas áreas son cada vez más republicanas, rojas o conservadoras. Pueden ver que tengo dos estados aquí. Uno es Pensilvania, que es un estado indeciso, el cual se estaba inclinando ligeramente por los demócratas la última vez que consulté la información hace un par de días. Luego tenemos a Ohio, que se ha convertido en un estado sostenidamente rojo o con mayoría de votos por el partido republicano. Pueden ver que, en ambas regiones, la altura de los picos representa a la cantidad de votantes por distrito electoral. El grado de azul, el azul oscuro, representa a distritos con una fuerte inclinación demócrata. El rojo oscuro es un distrito electoral con una fuerte inclinación republicana en términos de la proporción de votos que obtuvo ese partido. Se pueden ver los picos altos de color azul oscuro en las ciudades, pero luego casi todas las áreas rurales periféricas son áreas rojas. Por lo tanto, estamos viendo claramente una concentración ideológica y partidista de votantes en las áreas urbanas.
Supongo que el mensaje con el que pueden quedarse en este momento es que en la votación conocemos algunos patrones persistentes, pero también sabemos que hay algunos patrones que varían. No sabemos exactamente cuáles serán las variaciones esta vez. Pueden cambiar. Cambian con cada elección. Pueden depender de los candidatos. Pueden depender de los temas de los referendos. Así que cuando vean encuestas y predicciones sobre quién va a ganar y quiénes van a votar, deben saber que se trata de un blanco móvil. Las encuestas son muy buenas. Pero las predicciones se basan en comportamientos pasados y las cosas no siempre se replican. Le cedo la palabra al Dr. Holbein.
[00:14:37]
RICK WEISS: Genial. Gracias, Dra. Bryant. Un fantástico panorama general y una importante advertencia al final de que el comportamiento pasado no predice las actividades futuras. Así que aún tenemos sorpresas por delante. Dr. Holbein, continúe usted.
La participación electoral de los grupos subrepresentados
[00:14:57]
JOHN HOLBEIN: Genial. Gracias por invitarme. Gracias, Lisa, por su trabajo en este espacio y por exponer los patrones de participación electoral que vemos en el electorado. Voy a hablar un poco sobre algunos de los factores que influyen en los patrones de los que hablaba la Dra. Bryant. Bueno, voy a abordar la cuestión de qué afecta a la votación de los grupos subrepresentados. Para ser más o menos breve al respecto, quiero decir que hay muchas cosas que impulsan la decisión de votar, tanto a nivel interno individual como a nivel contextual ambiental. Tenemos muchas investigaciones. En la cita que puse aquí de Smets y van Ham de hace unos años se habla de “una vergüenza de riquezas”. Es muy difícil resumir en unos 7 a 10 minutos lo que sabemos sobre las causas fundamentales de los patrones de votación y las desigualdades electorales que vemos en la población. Me voy a centrar en un conjunto específico de causas de los patrones en la participación electoral de los grupos subrepresentados.
En particular, el conjunto de factores que voy a analizar son los tipos de políticas y reformas que distintos estados han implementado estos últimos años y que influyeron en cuán cómodo es votar. Sabemos, basándonos en modelos teóricos de las ciencias políticas, pero también en pruebas empíricas, que la dificultad para inscribirse y votar influye mucho, en el caso de los grupos subrepresentados, a la hora de decidir si van a votar o no.
Les voy a hablar sobre algunas de las investigaciones que he realizado junto con otros en las que se analiza el efecto de las llamadas “leyes de comodidad para votar”, como la inscripción en el día, que permite que la gente se inscriba en el lugar de votación durante los períodos de votación anticipada o el día de las elecciones; la votación anticipada en sí misma, los períodos de votación anticipada y su relación con los patrones de participación electoral de los grupos subrepresentados; la preinscripción de los jóvenes de 16 y 17 años, gracias a la cual los jóvenes de 16 y 17 años pueden inscribirse antes de que cumplan los 18 años y tengan derecho a votar, lo que los ayuda a ayuda a superar esa barrera por adelantado.
Voy a hablar muy brevemente sobre las leyes que rigen los documentos de identificación de los votantes y algunos de los hallazgos contradictorios y quizás sorprendentes sobre el efecto de esas leyes en los índices de participación de los votantes en general y de distintos subgrupos; y, luego, sobre el voto por correo, el cual desempeñó un papel muy importante en 2020, pero sobre el que también se han hecho algunos hallazgos interesantes y de gran importancia.
Voy a empezar con la inscripción en el día. Uno de los hallazgos más frecuentes en las investigaciones del ámbito de las ciencias políticas es que la inscripción en el día, gracias a la cual la gente puede inscribirse cuando se presenta a votar durante los períodos de votación anticipada o el día de las elecciones, aumenta los índices de participación electoral de las personas marginadas. En este estudio de Jacob Grumbach y Charlotte Hill se analizó el efecto de la inscripción en el día en los patrones de participación electoral de los votantes jóvenes. Lo que descubrieron, en todos los distintos enfoques que usaron para estimar el efecto de la inscripción en el día, fue que el efecto es un aumento de aproximadamente entre 3 y 7 puntos porcentuales en la participación electoral de los jóvenes. También aumenta la cantidad de jóvenes que se inscriben para votar y lo hacen el día de las elecciones, y aumenta la representación de votantes más jóvenes en el electorado. En los aproximadamente 23 estados donde se implementó la inscripción en el día, vemos que, en algunos de los patrones que mostró la Dra. Bryant sobre los índices de participación electoral más bajos de los jóvenes, la brecha es un poco más pequeña. Sigue ahí. Sigue presente. Sin embargo, la evidencia sugiere que la inscripción en el día aumenta los índices de participación electoral entre los jóvenes, mucho más que solo en la población en general. Este es un tema general que quiero abordar hoy: muchas de estas leyes electorales y leyes de comodidad para votar tienen efectos modestos en la población en general, pero tienen efectos mayores en estos grupos subrepresentados.
Otro ejemplo son los períodos de votación anticipada. La votación anticipada permite evitar las largas filas del día de las elecciones y votar durante un período en el que ahora mismo se encuentran varios estados, entre ellos Virginia, donde me encuentro. Quería señalarles a todos este influyente estudio de Shino y Smith de hace unos años en el que se analizaron los efectos de la votación anticipada en un grupo subrepresentado, es decir, específicamente en un grupo de jóvenes. Lo que descubrieron fue que, si bien los efectos de la votación anticipada son modestos en la población en general, hay pruebas sostenidas de que la adopción de la votación anticipada, especialmente en las universidades, aumentó las probabilidades de que los votantes jóvenes expuestos a esa política votaran. Repito, son efectos modestos en la población en su conjunto, pero son bastante considerables en lo que respecta a grupos subrepresentados. También he realizado algunas investigaciones por mi cuenta para demostrar que otra reforma de la comodidad para votar que tiene la dinámica de aumentar la participación electoral de los grupos marginados es la preinscripción de los jóvenes de 16 y 17 años. En el libro que escribimos con Sunshine Hillygus, descubrimos que la preinscripción de los jóvenes de 16 y 17 años parece ser un medio viable para aumentar la participación electoral de los jóvenes. Aquí les muestro los efectos de esas leyes de preinscripción electoral. Cuando un estado implementa leyes de preinscripción electoral, tiene un efecto bastante considerable. Esta es una gráfica de coeficientes, en la que los círculos son las estimaciones del efecto. Esto parece indicar que, cuando se promulgan leyes de preinscripción electoral, la participación electoral aumenta entre 3 y 5 puntos porcentuales. Luego, las barras que rodean las estimaciones son barras de incertidumbre, algo así como un margen de error. Lo que descubrimos es que la preinscripción aumenta la participación electoral de los jóvenes de una manera sustancial y significativa desde el punto de vista estadístico.
Ahora, un hallazgo quizás un poco más sorprendente y del que podemos hablar un poco más en la sesión de preguntas y respuestas, si hay interés, es que, en los últimos años, se ha hablado mucho sobre las leyes que rigen los documentos de identificación de los votantes. La mayoría de los estados de los EE. UU. tienen alguna ley de este tipo. Lo que hemos descubierto en las investigaciones en ciencias políticas es un hallazgo bastante uniforme en todos los estudios: las leyes que rigen los documentos identificación de los votantes parecen tener efectos muy modestos, pequeños o casi nulos en los índices de participación electoral de varios subgrupos del electorado y en general. Lo que se descubrió en un artículo de Cantoni y Pons de hace unos años es que esas leyes tienden a no tener ningún efecto sobre la inscripción o la participación electoral, ya sea en general o para cualquier grupo definido por la raza, el sexo, la edad o la afiliación política. En esencia, eso significa que gran parte del debate sobre las leyes que rigen los documentos de identificación electoral ha sido mucho ruido y pocas nueces. Ahora bien, quizás haya razones por las cuales en los estudios se observa un efecto insignificante. Pero no quería dejar de señalar este hallazgo que en cierto modo contradice las expectativas.
Por último, quería mostrarles un poco de una investigación que hice sobre los efectos de las leyes electorales para los partidos. Fueron particularmente notorios en las elecciones de 2020, cuando el presidente Trump puso en duda la eficacia, la seguridad y la imparcialidad partidista de las leyes de comodidad para votar, como el voto por correo. Lo que descubrimos, el Dr. Michael Barber y yo, en un artículo reciente que se publicó en Science Advances en 2020 fue que el voto por correo aumenta las posibilidades de que voten tanto los republicanos como los demócratas. Una vez más, les muestro una gráfica de coeficientes en la que se observa el efecto de las leyes de votación por correo. A la izquierda, los índices de participación; y a la derecha, la proporción de votos de los demócratas. Lo que vemos a la izquierda es que los estados donde se vota por correo tienen un aumento en los índices de participación electoral de aproximadamente 2 a 3 puntos porcentuales en general. Pero si observamos el sesgo partidista de quienes votan, es muy similar entre republicanos y demócratas, por lo que las leyes de votación por correo no tienen ningún efecto en los resultados electorales en lo que respecta a los partidos. Lo que vemos es un efecto nulo de las leyes de votación por correo en quién gana las elecciones. Este es un hallazgo bastante invariable en todas las investigaciones sobre la comodidad para votar, las cuales indican en general que, si bien estas leyes son efectivas a la hora de aumentar la participación electoral, pueden ser efectivas tanto para los republicanos como para los demócratas. Dicho esto, me detendré aquí y diré que espero con interés nuestro debate y nuestras preguntas sobre las causas fundamentales de algunos de los patrones de la participación electoral que hemos visto en los últimos años.
Preguntas y respuestas
¿Qué se está haciendo bien en la cobertura periodística de estos temas y dónde hay margen de mejora?
[00:25:13]
RICK WEISS: Fantástico. Gracias, Dr. Holbein. Una vez más, una investigación muy interesante. Es fantástico ver que se habla de esto haciendo referencia a los resultados de las investigaciones en lugar de las habituales anécdotas y opiniones que tanto escuchamos sobre estos temas en las noticias. Espero que los periodistas tengan en cuenta algunos de esos hallazgos cuando escriban sobre estos temas. En primer lugar, quiero recordar a los periodistas que, si tienen preguntas, pueden escribirlas en el recuadro de preguntas y respuestas que se encuentra en la parte inferior de la pantalla. Mientras lo hacen, me gustaría intercalar mi propia pregunta con la que solemos empezar estas ruedas de prensa. Se trata básicamente de pedir a nuestros ponentes invitados aquí presentes que asuman el papel, no solo de los expertos que son, sino también de consumidores de noticias que ven cómo se tratan estos temas en los medios y pedirle a cada uno que mencione algo que aprecie sobre cómo se tratan estos temas en las noticias o tal vez algo que no aprecie tanto, y que dé un pequeño consejo a los periodistas sobre cómo presentar la información de una forma un poco más clara. Dra. Bryant, empezaré con usted.
[00:26:17]
LISA BRYANT: Mi investigación actual ahora mismo se centra en cómo se habla de los administradores electorales en las noticias y cómo opera nuestra administración electoral. Creo que una cosa que hacemos bien en los Estados Unidos es que conducimos muy bien las elecciones. Me parece que en este momento es muy fácil para los periodistas hablar sobre las anomalías de lo que sale mal en las elecciones. Por ejemplo, hay boletas duplicadas. Me refiero a las medidas de comodidad para votar y al voto por correo. Puede que se envíen por correo boletas duplicadas a 600 votantes de una jurisdicción debido a la forma en que se le proporcionan los padrones a la empresa que imprime las boletas y las envía por correo. Entonces la gente se pregunta: ¿están las elecciones en riesgo porque 600 votantes tienen boletas duplicadas? Pero no se habla del hecho de que esas boletas tienen códigos de barras. En el sistema es muy fácil cancelar esas boletas. Los funcionarios electorales saben lo que pasó, sabían lo que estaba pasando y corrigieron el problema. Así que creo que algo que podemos mejorar es que podemos hablar del hecho de que se entregaron esas 600 boletas, pero también deberíamos reforzar la idea de que el problema se detectó, que hubo transparencia, que los funcionarios electorales hablaron con los periodistas al respecto y lo comunicaron al público. Solucionaron el problema de inmediato. No es un titular sensacionalista, “Funcionario electoral hace bien su trabajo”. Pero me parece que, en general, es algo que está recibiendo mucha cobertura este año como consecuencia, por supuesto, de algunas de las alegaciones de 2020. Es algo que me gustaría que se mejore en las noticias.
[00:28:02]
RICK WEISS: Fantástico. Muy interesante. Gracias. Dr. Holbein.
[00:28:06]
JOHN HOLBEIN: Yo diría que, además de lo que acaba de decir Lisa, uno de los aspectos interesantes que ha demostrado mi investigación es que una mayor participación electoral no siempre equivale ni significa necesariamente que los demócratas salgan beneficiados. Hay muchos republicanos que no votan en los Estados Unidos, y muchas reformas que aumentan la participación electoral tienen efectos equivalentes en la participación electoral de republicanos y demócratas. Esto nos presenta la oportunidad de ser consumidores cuidadosos y también de rechazar las perspectivas de varias fuentes que plantean que la participación electoral beneficia a los demócratas. No es así. Muchas de las reformas de las que hablé y otras reformas que se ha demostrado que aumentan la participación electoral pueden ser beneficiosas o pueden tener efectos neutros para los partidos.
¿Hay algún estudio en el que se analicen específicamente los patrones de votación de los votantes de los suburbios?
[00:29:14]
RICK WEISS: OK, genial. Muy bien. Empezaremos a abordar algunas preguntas. Esta está dirigida a usted, Lisa, de Sarah Cutler, del Idaho Statesman. “Se refirió a la división entre las zonas rurales y urbanas en cuanto a la afiliación partidaria. Me preguntaba si tiene alguna idea sobre los votantes de los suburbios. ¿Se encuentran en algún punto intermedio? ¿Hay algún estudio sobre ese grupo demográfico?”
[00:29:40]
LISA BRYANT: Debo decir que no he visto muchos estudios específicos sobre los votantes de los suburbios. Tal vez John sepa algo y pueda decirlo. Pero me imagino que probablemente depende del área suburbana de la que se esté hablando. Si se trata de las afueras de una ciudad democrática muy densamente poblada, me imagino que esas ciudades podrían inclinarse por el azul, pero ser más moradas que la ciudad, por supuesto. Hay razones por las que la gente se muda a los suburbios, no es solo por el costo, sino también por las escuelas y una variedad de razones por las que podrían no querer vivir en la ciudad. Así que me imagino que esas áreas son bastante moradas. También me gustaría decir que, en general, considero que la división entre rojo y azul es una especie de artificio. Sabemos que la gente tiende a… Por cierto, en ese mapa se presentaba la información por distritos. Los distritos electorales están un poco más divididos que si nos fijamos en ciudades o condados enteros donde muchas áreas tienen diferentes tonos de púrpura. Por eso no lo sé. No sé, John, quizás usted sepa más que yo sobre los suburbios. Pero no he visto muchos estudios exclusivamente sobre los votantes de los suburbios.
[00:30:41]
JOHN HOLBEIN: Sí, gran parte de los análisis que he visto también se basan en la caracterización urbano-rural. Tenemos algunas investigaciones que indican que los votantes de los suburbios siguen las líneas tradicionales de los patrones de participación electoral. Se me viene a la mente un artículo publicado por Oliver y Ha en la American Political Science Review en 2007 en el que básicamente se llegó a la conclusión de que los votantes de los suburbios se parecen mucho a los patrones que nos mostró Lisa en términos de participación electoral, según los cuales las personas más educadas, más acomodadas y más homogéneas desde el punto de vista racial tienen más probabilidades de votar que las minorías y viceversa. Por lo tanto, no tenemos muchas investigaciones sobre los votantes de los suburbios. Creo que es una pregunta muy buena. Sí.
¿Cómo influyen los niveles de ingresos o pobreza en la participación electoral?
[00:31:42]
RICK WEISS: Sí, es interesante porque parece que los candidatos nos hablan mucho de los votantes de los suburbios y quizás de las mujeres de los suburbios. Parece que son grupos de los que hablan mucho. Sin embargo, parece que no sabemos bien qué es lo que realmente representan o qué haría falta para que se inclinaran por uno u otro bando. Obviamente, eso todavía no es una ciencia. Ahora, tomemos esta pregunta de Brianna Vaccari, de Central Valley Journalism Collaborative en California, quizás en la región de Fresno. “¿Hay alguna investigación sobre cómo influyen los ingresos o la pobreza en la participación electoral? ¿Las regiones con índices altos de pobreza tienen una participación más baja?” ¿Alguno de ustedes tiene datos sobre eso?
[00:32:25]
LISA BRYANT: Sí, hay muchos datos al respecto. No sé, John, si desea responder la pregunta o puedo hacerlo yo. Pero los ingresos no están tan estrechamente correlacionados… Empezaré yo, y tal vez usted pueda completar la idea. Los ingresos no están tan estrechamente relacionados con la participación electoral como el nivel educativo. Sin embargo, sigue siendo una correlación bastante marcada. Hemos visto de manera sostenida que los votantes de ingresos más altos tienen más probabilidades de votar que los votantes de ingresos más bajos. Pero, insisto, es una variable interesante si la analizamos porque hay variaciones según la elección. Por ejemplo, en 2016, Bernie Sanders y Donald Trump hicieron llamamientos muy fuertes a las personas de ingresos más bajos y hablaban de la clase trabajadora y cosas así. Entonces, se vio una mayor participación electoral, más personas votaron cuando se hicieron esos llamamientos. Pero diré que hay una correlación de moderada a fuerte. El hecho de que los votantes con ingresos más altos tienen más probabilidades de votar es bastante sostenido. Pero, de nuevo, hay cierta variación.
[00:33:26]
JOHN HOLBEIN: Estoy totalmente de acuerdo con lo que ha dicho Lisa. Creo que las investigaciones sobre los efectos de los ingresos en la participación electoral son un poco más variadas que lo que vemos en las investigaciones sobre la educación. Definitivamente, el voto está correlacionado con la prosperidad socioeconómica. Las personas mejor educadas, las personas que viven en comunidades donde más personas a su alrededor votan, las personas que viven en comunidades donde las cosas generalmente van mejor tienden a tener un mayor nivel de participación electoral. Dicho eso, algunas investigaciones compensatorias en el campo de las ciencias políticas sugieren que cuando las cosas van mal, en especial cuando la economía no va muy bien, por ejemplo, cuando hay un momento de expansión o de depresión económica en una comunidad local, eso afecta la participación electoral de manera interesante y compensatoria. Según algunas teorías electorales de las investigaciones en ciencias políticas, en estudios de “votación retrospectiva” o “votación por responsabilidad democrática”, cabría esperar que, cuando las cosas van mal, cuando las comunidades sufren una caída particularmente fuerte de la economía, es posible que la participación electoral de hecho aumente, que la gente se enoje y culpe a los funcionarios electos y acuda a las urnas para expresar su preocupación. Es un ámbito en el que se ha arribado a muchas conclusiones contradictorias y matizadas. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dijo Lisa acerca de que el desglose por nivel de educación es mucho más definido que el desglose por nivel de ingresos.
¿Cómo se ve afectada la participación electoral en las regiones donde hay un índice bajo de educación universitaria?
[00:35:13]
RICK WEISS: Muy bien. Parece que el Valle la está escuchando atentamente, Lisa. Tengo una pregunta de Rachel Livinal de KVPR Valley Public Radio. “Dra. Bryant, presentó información sobre datos nacionales y, específicamente, sobre el papel de la educación y la edad en la participación electoral. Teniendo en cuenta que la población del Valle suele tener índices bajos de educación universitaria, ¿puede dar información sobre la participación electoral en esta región de California?”
[00:35:42]
LISA BRYANT: Sí, de hecho, el Valle Central de California tiene invariablemente la participación electoral más baja del estado. El condado de Fresno está un poco más alto que algunos de los condados circundantes. Creo que el condado de Tulare y el condado de Kings tienden a estar incluso por debajo de nosotros, lo cual es fascinante porque tenemos, creo, dos de los veinticuatro distritos reñidos del país. Sin embargo, tenemos una participación muy baja. Hay un par de cosas relacionadas con lo que hablamos hoy que contribuyen a ello. En primer lugar, tenemos una población minoritaria muy grande. El 63 o el 65 por ciento de la población son latinos, pero muchos de ellos son la primera generación y no tienen derecho al voto. Entonces, aquí también entra en juego lo que decía acerca de analizar la población en edad de votar frente a la población con derecho a votar. Tenemos una gran población sin derecho a votar en el Valle Central. Las personas sin ciudadanía no tienen derecho a votar. Además, como parte de eso, hay investigaciones en el campo de las ciencias políticas sobre lo que llamamos “socialización”, es decir que los padres socializan a los hijos para que voten. Así que pueden imaginarse que si una persona es hija de inmigrantes y sus padres no hablan de política en casa o sus padres no participan en el sistema político estadounidense y no son votantes, la persona no necesariamente crecerá aprendiendo el valor de votar ni pensará que tiene un papel que desempeñar en el sistema. Esa es otra cosa que vemos. Hablo sobre la votación con mis alumnos y ellos me cuentan que sus padres no votan. No crecieron hablando de votar o pensando en votar. Por eso considero que eso también afecta mucho a nuestra región, porque tenemos una gran población de inmigrantes y primeras generaciones de inmigrantes en el Valle Central. Pero, sí, creo que hay una combinación de baja educación y bajos ingresos. Tenemos índices altos de pobreza en el Valle Central, una población de clase trabajadora muy, muy fuerte en el Valle Central. Y también la socialización, la habitualización y el aprender a ser un ciudadano no son tan fuertes en esta región como lo son en otras. Creo que todo eso contribuye a la baja participación electoral que tenemos aquí.
¿Qué preguntas les gustaría que investigaran más periodistas sobre el acceso a la votación y la participación electoral?
[00:37:47]
RICK WEISS: Interesante. OK. Tenemos una pregunta que no proviene del Valle Central. Es de Allison Moore de Storm Lake Times en Iowa, quien tiene una excelente pregunta general sobre la que creo que tal vez ambos puedan opinar. Pregunta: “¿Cuáles son algunas preguntas que les gustaría que más periodistas investigaran actualmente en el ámbito del acceso a la votación y la participación electoral? ¿A qué deberían estar atentos?”
[00:38:13]
JOHN HOLBEIN: Puedo empezar. Creo que una de las áreas más prometedoras de cada elección, o al menos que surge en cada elección, en lo que se dice sobre lo que va a suceder en las próximas elecciones, es por qué los índices de participación electoral de los jóvenes son tan bajos en los últimos años. ¿Y qué pasará en las próximas elecciones? Lisa presentó algunos datos muy interesantes e informativos al respecto, ya que mostraron que los patrones de participación electoral de los jóvenes han aumentado en los últimos años, pero que en general son más bajos que los índices de participación electoral de los ciudadanos mayores. Y en las encuestas sobre los candidatos preferidos por los jóvenes, vemos que en general es bastante democrático. Los jóvenes se inclinan un poco más por los demócratas por una diferencia de aproximadamente 2 a 1. Si vemos un patrón de aumento de la participación electoral de los jóvenes según el cual la tendencia de 2020 continúa en 2024, es posible que los votantes jóvenes tengan una influencia considerable que no han tenido anteriormente. Es un poco egoísta de mi parte mencionarlo, pero escribí un libro sobre esto, Making Young Voters. Y pienso mucho en la próxima generación de votantes jóvenes y en cómo son sus patrones de votación contemporáneos en el entorno actual de polarización y en un entorno de abundante información en el que hay muchos conflictos políticos. Así que eso es algo en lo que pensaría.
[00:40:01]
RICK WEISS: Y también me interesa escuchar su opinión, Lisa. Pero solo mencionaré que recuerdo de una rueda de prensa anterior, tal vez una en la que estuvo usted, John, que es muy interesante que los votantes jóvenes respondan, cuando se les pregunta si tienen la intención de votar, respondan en niveles muy altos: sí, tengo la intención de votar. Sin embargo, año tras año, elección tras elección, esos niveles son inferiores a los prometidos. Por lo tanto, también es una pregunta muy interesante sobre por qué, al final, no cumplen con lo que dijeron que iban a hacer.
[00:40:27]
JOHN HOLBEIN: Sin duda dificulta la elaboración de pronósticos sobre dónde pondrán los jóvenes su voto en las próximas elecciones.
[00:40:33]
RICK WEISS: Cierto. Lisa, ¿desea añadir algo sobre ideas de reportajes o temas en los que los periodistas podrían profundizar?
[00:40:43]
LISA BRYANT: No, me gustaría retomar algo. Creo que John también mencionó en su presentación si, al profundizar más, existen verdaderamente efectos partidistas. Porque creo que ese es un argumento partidista. Pero estoy de acuerdo con la investigación que presentó John y yo también tengo algunas investigaciones. Les informo abiertamente que formo parte del Consejo Asesor de ERIC. Y ERIC, como muchos de ustedes saben, es el Centro Electrónico de Información sobre la Inscripción Electoral. Es un centro de intercambio de información en el que participan los estados. Es bipartidista. Hay estados de ambos partidos. Solía ser más bipartidista. Y salió mucho en las noticias porque varios estados se retiraron. Lo que hace es ayudar a los administradores electorales a limpiar sus padrones para asegurarse de que estos no tengan información inútil.
Creo que eso es algo que también se tergiversa un poco en las noticias. Cada vez que hay una limpieza de datos, se supone que es algo malo. Sin embargo, las limpiezas son necesarias para depurar los padrones. Se trata de evitar el envío de boletas a personas que ya no viven en el distrito, por ejemplo, o en la jurisdicción. Por eso, una cosa que creo que me gustaría que los periodistas investigaran más es, en primer lugar, si este tipo de sistemas, como la pertenencia a ERIC, tienen realmente una ventaja partidista. Con Mike Hanmer escribimos un artículo que está siendo revisado en este momento en el que analizamos la participación electoral en los estados del ERIC. Y no encontramos ventajas partidistas ni para los republicanos ni para los demócratas en Nevada y Pensilvania. También analizamos Washington. Tampoco las encontramos allí. De acuerdo con la investigación que presentó el Dr. Holbein, estas reformas cambian; esa reforma, ser parte de una colaboración para limpiar los padrones, contribuye a que las elecciones sean más ordenadas y seguras. Retirarse de un pacto como ese, en el que se pueden limpiar los padrones de manera sistemática e intercambiar información con personas de otros estados sobre gente que se muda de una jurisdicción a otra y demás, contribuye a que las elecciones sean mejores y más seguras. Además, nos permite asegurarnos de que los votantes figuren en el padrón del estado correspondiente, porque los estados están obligados a ponerse en contacto con la gente y decir: “Tenemos entendido que usted reúne los requisitos para votar. Nuestros registros indican que no se ha inscrito. ¿Le gustaría inscribirse aquí?” Esas son las cosas que están haciendo los estados y, en mi opinión, las reformas de las que no hablamos mucho. Pero tampoco hablamos mucho del hecho de que los políticos, los políticos partidistas, son responsables de lo que se dice sobre muchos de estos temas y hablan de que hay ventajas partidistas, pero no lo respaldan con pruebas. Creo que las investigaciones que John y yo estamos realizando demuestran que, en realidad, cosas como los centros de votación y la votación anticipada, formar parte del ERIC y votar por correo no tienen ventajas partidistas en la mayoría de los lugares. Por eso considero que hay que profundizar más en lo que muestran los datos y las investigaciones, y no necesariamente… Sé que el tiempo apremia para ustedes, y lo comprendo perfectamente. Pero los datos están a su disposición. Los datos que demuestran que, de hecho, no hay ventajas partidistas están a su disposición.
¿Pueden compartir algún recurso sobre la participación electoral de los hispanos?
[00:43:41]
RICK WEISS: Bueno, todo eso es música para nuestros oídos en SciLine. Repetiré, como dije al principio, para aquellos periodistas que quieran asegurarse de usar datos y no quedarse con los argumentos de las voces políticas, estamos aquí para ayudarlos a encontrar a personas como estas dos que pueden decirles lo que muestran los datos. Brianna Vaccari, de Central Valley Journalism Collaborative, tiene una pregunta complementaria. Creo que esto se aplica a muchas regiones de los Estados Unidos, no solo a la del Valle, donde hay una creciente población hispana y una mayor participación en el sistema de votación. “¿Algún consejo”, pregunta, “para hablar sobre el voto latino o cosas que se deban evitar y que se vean en los medios de comunicación?”
[00:44:22]
JOHN HOLBEIN: Creo que esta no es completamente mi área de especialización, por lo que no me siento del todo cómodo respondiendo a esta pregunta como si fuera una autoridad en el tema. Pero estoy al tanto de las investigaciones que han realizado otras personas que trabajan en este espacio. Solo quiero mencionarles el reciente informe de Pew sobre este tema. En enero de este año, Pew publicó un informe fundamental titulado Key Facts About the Hispanic Eligible Voters in 2024 (Datos clave sobre los votantes hispanos elegibles en 2024) en el que expusieron mucha información excelente sobre las tendencias de los niveles de participación electoral de los hispanos. Creo que la conclusión, una de las conclusiones de ese informe para mí, fue que, si bien el índice de participación electoral de los hispanos es más bajo que el de los ciudadanos blancos, la fracción del electorado, dado el crecimiento que hemos visto en esa comunidad de forma continua, la fracción del electorado que representan los hispanos está cambiando. Va en aumento. Es un hallazgo interesante. Creo que es un área de investigación importante. Otros hallazgos que señalaría son los de la investigación de Bernard Fraga, quien trabaja en la Universidad de Emory. Tiene un gran libro llamado The Turnout Gap: Race, Ethnicity and Political Inequality in a Diversifying America. En The Turnout Gap, el profesor Bernard Frag examina en detalle los orígenes y los patrones de la participación electoral en las dimensiones de las que estamos hablando, por ejemplo entre los votantes negros y los votantes hispanos. Esos son solo dos recursos que inmediatamente me vinieron a la mente. Lisa, no sé si tiene algo más que decir sobre esto.
[00:46:14]
LISA BRYANT: Sí, yo diría que cuando analizamos la participación electoral de la comunidad latina, una cosa que es cierta es que, si observamos los patrones de participación, son muy congruentes con los de todos los demás. Las mujeres tienden a votar más por los demócratas que los hombres. Los latinos que tienen más educación presentan índices de participación electoral más altos que los que no la tienen. También hay una correlación con los ingresos. Es decir que la clase educada, con más profesionales y menos trabajadores manuales tiene más participación que la clase obrera. Yo diría que hay algunos recursos más. Además de Bernard Fraga, diría que Matt Barreto tiene una gran investigación sobre este tema. Trabaja en UCLA. Gabe Sanchez, de la Universidad de Nuevo México, tiene muchas investigaciones muy buenas sobre la participación electoral latina. Hay gente muy buena. UCLA tiene un laboratorio sobre participación electoral latina, y de allí salen muchas investigaciones. Así que si buscan recursos, además de Pew, que es excelente, podrían encontrarlos allí. Y luego, uno de los enlaces que puse en mis diapositivas, que creo que se van a publicar, el Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida, también tiene muy buenos gráficos y datos sobre la proporción de votos que ahora proviene de votantes latinos. Así que, si quieren consultarlo, está en un enlace en una de mis diapositivas.
¿Cómo influyen los referendos electorales específicos en la participación electoral?
[00:47:39]
RICK WEISS: Genial. Son muchos recursos excelentes. Veo que acaban de poner uno de los enlaces en el chat para quienes quieran consultarlo. Esta es una pregunta que quizás uno de los dos pueda responder. “¿Hay antecedentes de referendos electorales, como los referendos sobre el aborto que están en muchas boletas estatales este año, que impulsen un cambio en la participación electoral de un partido más que del otro? ¿Pueden tener un efecto más allá de ese tema en particular?”
[00:48:06]
LISA BRYANT: No sé, John, si deseas responder. Si analizamos los datos de ciertos tipos de iniciativas o referendos, hay algunos que pueden impulsar la participación electoral. Hemos visto que las elecciones especiales obviamente impulsaron la participación. Pero lo interesante es que, si nos fijamos en Ohio, por ejemplo, tuvo elecciones especiales con preguntas sobre la prohibición del aborto en la boleta. Vimos subir la participación electoral, pero en ambos partidos. Es solo que hubo más, diríamos… Si se esperaba que los republicanos se pusieran todos completamente de acuerdo sobre ese tema, no sucedió en esas elecciones. Así que creo que esa es otra cosa que quizás podamos abordar, y es el hecho de que el aborto, especialmente, es un tema más matizado de lo que la gente piensa. Suele plantearse en términos de si alguien está a favor de la vida o a favor del derecho a decidir. Pero si analizamos los datos, y repito, no estamos patrocinados por Pew, pero insisto en que Pew tiene datos muy buenos al respecto. Si desglosamos esa pregunta en varios tipos de políticas (¿se trata de una prohibición total?, ¿se trata de casos particulares: violación, incesto, cosas así?), se ve mucha más variación, incluso dentro de cada partido, en cuanto a la opinión y el apoyo a esas cuestiones políticas. La marihuana fue un factor importante que impulsó la participación de los jóvenes en las iniciativas electorales de todo el país cuando lugares como Michigan y Dakota del Sur pusieron el tema en las boletas; Dakota del Sur es un estado rojo conservador supertradicional. Sin embargo, aprobaron la legalización de la marihuana. Y aumentó la participación de algunos votantes no habituales que pueden haber decidido votar por otros motivos. Por lo tanto, sin duda se puede ver que las iniciativas electorales y los referendos impulsan la participación electoral y alientan a nuevas personas a ejercer el derecho al voto. No sé si John tiene algo más para añadir.
[00:49:53]
JOHN HOLBEIN: Sí, creo que es así. Me parece que algo importante es que todos estamos hablando de 2024, pero más adelante se celebrarán las elecciones de 2025 y 2026. Al pensar en la capacidad generalizada de esto, depende en cierto modo del contexto de esos referendos. En 2024, yo esperaría que la participación electoral fuera mucho mayor, independientemente de que haya o no un referéndum, como mostró Lisa en sus diapositivas. Sin embargo, yo seguiría clasificando algunos de estos referendos electorales que se celebran en elecciones fuera del ciclo como de participación relativamente baja, en los que ciertos grupos y datos demográficos podrían sesgar los resultados un poco más que otros. Considero que el contexto importa un poco cuando pensamos en los referendos.
¿La votación por orden de preferencia aumenta la participación electoral?
[00:50:48]
RICK WEISS: Muy bien. Voy a intentar hacer una o dos preguntas más antes de terminar. Tenemos una pregunta sobre la votación por orden de preferencia, y nos preguntan si influye en la participación electoral. Me pregunto si alguno de ustedes podría hablar sobre la cuestión de si logra uno de sus objetivos, el cual, según entiendo, es eliminar a los candidatos más extremos al final y centralizar el proceso electoral. ¿Alguno de ustedes tiene algo que decir al respecto?
[00:51:19]
LISA BRYANT: Podríamos dividirlo, si les parece. No lo sé.
[00:51:22]
JOHN HOLBEIN: Sé que hubo un artículo reciente publicado en la revista Electoral Studies. Lo siento, Lisa, por la interrupción.
[00:51:29]
LISA BRYANT: No hay problema.
[00:51:30]
JOHN HOLBEIN: Se llama “Does ranked choice Voting Increase voter turnout and mobilization?” (¿La votación por orden de preferencia aumenta la participación y la movilización electoral?). Estudiaron el tema exhaustivamente. Sostienen, y parecen determinar, que se producen índices significativos y sustancialmente más altos de participación electoral en los lugares donde se implementa la votación por orden de preferencia. Y que, en esos lugares, las campañas tienen un incentivo mayor de hacer cosas que movilizan a los votantes, como estar en contacto con ellos. Una vez más, se llama: “Does ranked choice Voting Increase voter turnout and mobilization?”. Está en el Journal of Electoral Studies del mes pasado, agosto de 2024.
[00:52:16]
RICK WEISS: Genial. Un excelente recurso.
[00:52:19]
LISA BRYANT: Creo, si mal no recuerdo, que David Kimball y Joseph, no me acuerdo el apellido… ¡Anthony!, Joseph Anthony, tienen un artículo sobre la votación por orden de preferencia. Creo que tienen un artículo llamado “Ranked-Choice Voting is an Acquired Taste” (La votación por orden de preferencia es un gusto adquirido). Y me parece haber visto investigaciones en las que se demuestra que la votación por orden de preferencia, ni bien se adopta, es un concepto novedoso y todo el mundo quiere votar. Pero luego, después de un par de ciclos, la participación electoral vuelve a los niveles de participación anteriores a la adopción. Todavía no tenemos muchas jurisdicciones que hayan utilizado este método durante mucho tiempo. Y ciertamente no en todo el estado. Maine es el primer lugar donde se implementó en todo el estado. Por lo tanto, todavía no tenemos datos longitudinales al respecto. Pero creo que ven un pico ni bien se adopta y la gente quiere ver cómo funciona. Luego, decae con el tiempo. No he visto ninguna investigación que demuestre… Creo que la expectativa era que daría como resultado más candidatos centristas. Y no creo que haya funcionado, en general, en mi opinión. Pero tengo que volver a revisarlo, creo, porque la mayor parte de esas investigaciones ya se han realizado. Hay algunas en el Área de la Bahía que se han hecho al respecto. Y es posible que no haya suficiente variación. No lo sé.
¿Cuál sería un mensaje clave para los periodistas que cubren este tema?
[00:53:37]
RICK WEISS: OK. Quiero recordar a los periodistas, ahora que estamos a punto de terminar, que cuando se desconecten de la rueda de prensa de hoy, se les pedirá que respondan una pequeña encuesta. Sé que todos estamos cansados de responder encuestas de si nos gusta esto o aquello o cómo podrían mejorarlo, pero en SciLine nos ayuda mucho. Si dedican solo medio minuto a responder tres o cuatro preguntas breves, eso nos ayudará a seguir organizando estas ruedas de prensa de la manera más útil para ustedes desde el punto de vista práctico. Así que, por favor, tómense medio minuto o un minuto para hacerlo. Quiero hacer algo que me gusta hacer normalmente al final de estas ruedas de prensa, y es pedir a cada uno de nuestros participantes aquí presentes que se tome medio minuto o un minuto como máximo y dé a los periodistas aquí presentes un mensaje clave para recordar. Si hay algún concepto o idea que les gustaría que retengan, ¿cuál sería? Lisa, ¿qué dice?
[00:54:27]
LISA BRYANT: Un concepto que me gustaría dejarles es que, si tienen alguna pregunta sobre algo que está sucediendo en las votaciones o las elecciones, es probable que alguien lo esté investigando. Considero que la mayoría de los académicos de este ámbito son bastante accesibles y que a la mayoría de nosotros nos gustaría que las cosas se representaran de manera precisa y justa y con datos que las respaldaran, porque creo que una gran parte de nuestro trabajo, la cual no previmos cuando hacíamos el doctorado, es tratar de contrarrestar la desinformación y, en cierto modo, impugnar la retórica partidista. En la medida en que tengan tiempo para hacernos consultas, y sé que a veces es difícil localizarnos, yo diría que se contacten con la comunidad porque pienso que la comunidad que investiga las elecciones es una muy buena comunidad. En última instancia, preferimos que algunas declaraciones se impugnen con hechos a que simplemente se las deje pasar.
[00:55:21]
RICK WEISS: Un excelente recordatorio. Les recuerdo a los periodistas, como hacemos en algunas de nuestras capacitaciones, que los politólogos no son lo mismo que los comentaristas televisivos. ¿De acuerdo? Aquí estamos hablando de politólogos. Bien. John, ¿qué mensaje clave daría usted?
[00:55:34]
JOHN HOLBEIN: Primero me gustaría repetir lo que dijo Lisa. Si no tenemos la respuesta a una pregunta sobre la votación, es probable que sepamos quién la tiene. Así que yo también me ofrezco como persona a quien contactar. Mi mensaje para recordar es que votar no es solo para beneficio de los demócratas. La participación electoral es una gran oportunidad de hacer realidad los ideales democráticos sobre los que se construyó este país. Hay muchos casos en los que vemos una y otra vez que aumentar las tasas de participación electoral no significa necesariamente que ganen los demócratas. Por lo tanto, debemos tener cuidado al hablar de este tema y asegurarnos de decir que la votación es para beneficio de todos los estadounidenses. No beneficia necesariamente a los demócratas.
[00:56:23]
RICK WEISS: Un muy buen mensaje. Muchas gracias a ambos por aclarar un poco qué dicen realmente las investigaciones, cuáles son los hechos sobre estos temas tan complicados que generan tantas opiniones. Es fantástico contar con una base científica. Gracias a los periodistas por conectarse y por su disposición para incluir este tipo de datos en sus reportajes políticos. Espero verlos a todos en una próxima rueda de prensa de SciLine. Cuídense.