La mayoría de los adultos estadounidenses informan que toman vitaminas, minerales u otros suplementos dietéticos, pero la evaluación de los posibles beneficios y riesgos de los suplementos se complica debido a muchos factores científicos y reglamentarios. Si bien algunos de estos suplementos dietéticos son recomendados por los médicos para las poblaciones en riesgo de deficiencias nutricionales específicas, hay poca evidencia de que los suplementos beneficien a las personas generalmente sanas.